El Halcón Blanco: “La lucha libre es un hobby, no da para más”

Halcón Blanco | Fotos El Metropolitano Digital por Kevin Aguilera

Por Santiago Leiva

“No, no me puede tomar foto sin máscara”. Más adelante  me advierte que tampoco puedo publicar su nombre. De habla pausada y andar ligero, la plana de Diario Co Latino le conocen como “El Rayo”, pero tampoco se acercan al nombre de héroe que ha adoptado en la arena de pelea. Dentro y fuera del cuadrilátero la gente le conoce como “El Halcón Blanco” y es el nombre que también le daremos a nuestro personaje de esta semana. Este longevo empleado de Co Latino es una especie de Batman, que deja su guarida (su lugar de trabajo) para subir al cuadrilátero y divertir a sus seguidores. “El Rayito” o “Halcón Blanco” practica la lucha libre desde los 15 años, y hasta ahora guarda detrás de una máscara blanca su verdadera identidad.

“Una vez iba con mi hija en el bus, nos bajamos y nos siguieron (unos delincuentes). Me enfrente a ellos y salieron mal parados. Les aplique judo y un par de voladoras. Los sorprendí y se fueron”, dice. Con 60 años encima, “El Halcón Blanco” ya se percató que el tiempo se ha ido volando, y que quizá ya es hora de tomar descanso. Eso sí, antes quiere dar sus últimas peleas y para ello se prepara.

Aún no termina de definir si apostara su máscara o si la guardara como recuerdo y poder morir enmascarado y con identidad secreta como lo hizo “El Santo” de México. La lucha libre fue una de las atracciones sanas con que El Salvador divirtió a su gente de antaño, pero en la actualidad está caída sobre la lona. De ahí la idea de traer a escenario a uno de esos personajes de antaño que hoy lucha prácticamente en el anonimato.

Cualquiera que lo ataque en la calle  podría llevarse una sorpresa…

Sí, claro que sí. Yo se defenderme, he recibido defensa personal, además de los entrenos que hago en lucha libre.

 

¡Practica lucha libre aún!

Sí, entreno dos horas diarias para tener bastante resistencia. Las peleas son de 20 minutos, pero son fogueados y necesitamos tener resistencia para aguantar y complacer al público. Porque nosotros a quien vamos a complacer es al público no a nosotros mismos. Yo práctico la lucha libre desde los 15 años, pero lo hago con máscara para mantenerme incógnito.

 

Muy poca gente sabe que usted es luchador…

Poca gente sabe que me dedico a ese deporte, pero aquí (en Diario Co Latino) la mayoría ya sabe porque hay compañeros que me han visto pelear, fueron a ver un espectáculo que hice. Los invité y quedaron complacidos y se asombraron que alguien de aquí estaba en ese deporte.

 

¿Usted es como un héroe anónimo, que sale de su escondite y va a la pelea?

Jajaja por ahí más o menos, pero no es que sea un gran héroe. Nada más lo hago por hobby porque  me gusta el deporte: la lucha libre, el fútbol y  practico la natación. Eso me mantiene activo.

 

¿Alguna vez lo han atacado en la calle?

Sí, una vez iba con mi hija en el bus, nos bajamos y nos siguieron (unos delincuentes). Me enfrente a ellos y salieron mal parados porque les aplique judo y un par de voladoras. Los sorprendí y se fueron.

¿Cómo y porqué llegó a la lucha libre?

La practico desde los 15 años porque miraba la lucha por televisión y admiraba mucho a los luchadores. Algunos de ellos ya han desaparecido y otros ya se han retirado por eso es que me gustó la lucha. Eso sí, cuando yo fui a recibir clases de lucha me asesoraron. Me dijeron que tenía que estudiar y trabajar, y que eso me sirviera como un deporte nada más. Que no viviera de eso, que lo agarrara como un hobby y así lo agarré.

 

¡Eso fue uuuuu!

Sí a la edad de 15 años, hace mucho tiempo. La lucha me entusiasmaba bastante.

 

¿Quiénes eran los héroes de aquel entonces, de los 70s?

En esos tiempos estaban los mejores de la lucha “Kali Valdez”, “El Mongol” “La Sombra”, “El Águila Migueleña”, “El Auténtico”.

 

¿Eran salvadoreños?

Sí eran salvadoreños. Y luchaban lo mejor de lo mejor y se invitaba a luchadores extranjeros como “El Santo”. Yo no lo vi, pero dicen que vino una vez y se hizo un gran luchón.

 

¿Cómo era la lucha en esos tiempos, qué papel jugaba en el país, cómo la vivía la gente?

La gente la vivía con mucha emoción. Hasta se desvelaban. A las 12 de la noche terminaban las peleas y a esa hora se iba la gente. Eran jornadas de lucha larguísimas y la afición encantada. En ese tiempo peleaba un luchador que se llama “El Olímpico” también vino a El Salvador, “The Tempest” y estuvo bastante tiempo. También estaba “El Bucanero”, “El Diablo Rojo”. Ellos eran de El Salvador, hacían buenas luchas y se preocupaban porque el público saliera complacido.

 

¿Y su primera lucha como fue, no terminó apaleado?

Como no. Mi primera lucha fue con “Satánico”. Él fue quien me inició en esto y me dio clases. Con él tuve luchas grandiosas. En la primera me desangraron la boca, la frente y todo. Recuerdo que como yo aún estaba bajo dominio mi padre se acongojaba porque le decían: mire allá tienen a su hijo y le están dando duro.

 

Jajajaja, están barriendo el piso con él…

Jajajaja, jajajaja. El primer nombre que tuve en la lucha fue como “El Invasor”, luego me lo cambié por “Nube Blanca” y después de “Nube Blanca” me lo cambié por el que ahorita tengo que es “Halcón Blanco”. Así me puso el luchador que me entrenó últimamente. Era el “Gran Power” que por cierto ya falleció. Él también fue mi maestro, y me enseñó tanto técnicas de rudo como de técnico. La lucha libre quiere técnica porque si uno no anda listo se puede lastimar,  el pie, una mano, el cuello.

 

Su primera pelea fue entre alumno y maestro, ¿Qué ocurrió?

Sí, sí. El cómo era rudo agarró un balde y dijo a darme, y yo ya no aguantaba. Me golpeaba la cabeza, me golpeaba la espalda, el pecho. Me tiraba a las cuerdas, me daba patadas y en una de esas le quité el balde y le di con el balde y la gente gritaba: dale, dale, dale, dale. Nos bajamos del ring y dimos una gran lucha tanto abajo como arriba del ring. Y después cuando terminamos me felicitó. Has aprendido bastante de mí, me dijo ja ja ja ja.

 

¿Y ganó la pelea? 

Él me ganó, tenía mucha experiencia, pero yo hice lo que pude. Tenía como 16 años entonces, empezaba a tener noción sobre este deporte.

 

¿Cuál es la pelea que usted más recuerda, que le traiga un recuerdo especial?

La pelea que más me gustó y que disfruté mucho fue cuando aposté máscara contra máscara con un luchador de Guatemala. Él se llamaba “Llama Roja”. Quedamos en un mano a mano y fue una lucha dura, ni él quería perder la máscara ni yo tampoco. Yo estuve a punto de quitarle la máscara, pero él sufrió una caída y el árbitro contó. Él no quería ceder la máscara y tuvo que subirse otro a doblegarlo y logré quitarle la máscara. Yo hasta la vez no la he perdido.

 

¿Qué significa perder la máscara moralmente?

Cuando uno pierde la máscara todos quieren saber quién ha sido. Es caer y aceptarlo entre el público.

 

¿Por qué se cambiaba de nombres, de donde venían esos nombres?

Bueno yo no encontraba que nombre ponerme. La primera lucha la hice de rudo como “El Invasor”, pero no me gustaba y les dije que me pusieran otro y me pusieron “Nube Blanca” y tampoco me gustaba. Luego me pusieron “Halcón Blanco” y con ese me he quedado.

 

Acá le conocen como “El Rayo” ¿en qué momento uso ese nombre?

“El Rayo” me lo puso un compañero de acá de Co Latino que le decían “Momoca”. Él sabía que yo luchaba y como no sabía cómo me decía, me decía “El Rayo” y así me quedó.

 

¿Es difícil practicar la lucha?

Hay que entrenar bastante porque es peligroso. Para dominar la lucha son cinco caídas: maromita común adelantada, retroceso de maroma, caída de espalda, caída de aeroplano y tres cuartos. Si uno no domina esas cinco fases no puede ser buen luchador porque lo pueden sacar por arriba o por abajo.

 

¿Cuándo y porqué pasa de rudo a técnico?

Ellos mismos me pasaron porque yo les dije que no quería ser rudo, que no tenía para eso, que me gustaba más la técnica.

 

¿Quién era su máximo ídolo en la lucha?

A mí me gustaban más los luchadores nacionales. Admiraba mucho a “La Sombra”, al “Águila Migueleña”, al “Kali Valdez” por su famoso karate. Ellos tenían estilos únicos y yo los admiraba bastante. Entre los rudos también había luchadores de peso y gran calidad. Las luchas más emocionantes son las de rudos con técnicos.

 

¿Qué le ha pasado a la lucha libre salvadoreña, es una sombra prácticamente?

La lucha se ha venido abajo por que no hay ayuda, no hay promoción. Se lucha en un garaje en un ring improvisado. Se necesita bastante ayuda, se hace lo que se puede por mantener ese deporte arriba, está lo mismo que el boxeo, pero aquí no se apoya esos deportes y son buenos.

 

¿Usted ha ido y venido en la lucha libre?

Bueno yo me había retirado y he estado. Hace poco he vuelto a ir. Estoy entrenando dos horas diarias y de un momento a otro incursiono con unas dos o tres peleas. Quizá me pueda retirar también porque ya es mucho tiempo y hay que dar oportunidad a otros.

 

¿Apostará la máscara?

Si pienso hacerlo, es una opción. Si no pues que me quede la máscara como trofeo. Me han aconsejado que me quede con máscara.

 

¿Lo valora aún?

Sí, pero es una opción que voy a tener, apostarla o morir así como tipo “El Santo” que se fue con máscara.

 

¿Cómo se puede ver la lucha libre, como un deporte o un show?

Es un deporte lucha.

 

Hay gente que dice que es  un show planificado

Para ellos sí, la lucha es un 30 por ciento verdadero y un 70 por ciento falso para mantener el show, para que la gente vea espectáculo y pase entretenida.

 

¿Son falsos los golpes, se ve sangre algunas veces?

Unos que otros. Cuando el cuerpo está bien caliente, salen los golpes (verdaderos) y tienen que aguantarse porque no hay de otra. La sangre también es real, hay heridas.

 

A veces se ve que se pegan con sillas ¿son reales?

Sí, son sillas reales y a veces un mal golpe es peligroso. Cuando sacan cadenas o sacan manoplas los rudos es peligroso también. Hay veces que cuando hay mucha violencia la gente mejor se retira porque a algunos no les gusta.

 

¿Qué tan cierto es que se habla antes de quien va a ganar?

No, ahorita solo se tiene una sola caída. El que es mejor gana y el perdedor debe aceptar la derrota.

 

Pero es real la derrota o se dice vos vas a ganar…

No, no, no. Se pierde por el cansancio que va minando. Son 20 segundos afuera y 20 segundos adentro.  Si el árbitro cuenta los veinte segundos afuera con los dos luchando la lucha queda empatada.

 

Yo medio recuerdo de Martin Karadagian y otros luchadores…

Ellos si vinieron acá y dieron su show, pero ellos si ya traían promocionado, ya traían el paquete listo de televisión. Era un show televisado, y eso si ya era hablado y entendido entre ellos, pero si daban buenos espectáculos.

 

¿Cuál es su opinión del espectáculo que dan los luchadores de la WWE?

Ellos están haciendo algo bueno porque promocionan la lucha, le dan publicidad, si es falso o verdadero ellos lo saben. La cosa es que están proyectando el programa y está bien para que este deporte no decaiga.

 

¿Acá la lucha no da para vivir?

No, eso no, es para irla pasando. Ahora no se ha como se estarán pagando las peleas, si las están pagando bien, o las están pagando mal. Se gana por pelea. Pero más que todo se hace para darle mantenimiento al ring.

 

Los luchadores entonces deben rebuscarse por la comida…

La mayoría, unos son ebanistas otros son carpinteros, mecánicos, soldadores, unos son bachilleres. Ellos prácticamente viven de su trabajo, la lucha es solo un hobby. No da para mucho. A mí la lucha libre me mantiene en condiciones porque aún no uso bastón.

 

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