Jhose Lora, cantante: “Crecí haciéndole ruedo a las colchas que mi mamá venía a vender a San Salvador”

Jhose Lora | Foto El Metropolitano Digital

Por Santiago Leiva

De pequeño, como José Arcadio, tejió hamacas y colchas en su natal San Sebastián, y como Jhosse Lora tatuó su rica historia musical, sus sueños y su vida sobre cintas magnetofónicas, discos, casete, cds, y la retina de miles de salvadoreños.

Como José Arcadio quizá es conocido por su familia y unos cuantos amigos, pero como Jhosse Lora es una leyenda musical tanto en El Salvador como fuera de nuestras fronteras patrias. Basta navegar por internet para encontrar en estas aguas decenas de canciones y videos con su inconfundible sello: melodías con doble sentido algunas, o temas jocosos que cuentan una historia. Que salvadoreño por ejemplo no ha bailado o no ha visto bailar el Atol de Elote, o fuera de nuestras fronteras que cuscatleco no ha añorado las pupusas al escuchar este tema musical.

Jhosse dio sus primeros pasos musicales con la exitosa agrupación de los 80s Espíritu Libre, pero consolidó su carrera al darle vida al grupo Lora. Desde Espíritu Libre marcó un estilo para componer y cantar, y ese le ha valido para hacer viejos huesos en este género musical que pasa por horas bajas hoy en día.

“Mi estilo de música es de corte popular. Cuando comencé con Espíritu Libre en 1980 me pegaron canciones como la Fiesta de mi Pueblo y las Pupusas. He hecho como 20 canciones dedicadas a la cultura y tradiciones de nuestro país”, dice. Y así es, en 30 largos años de carrera como Jhosse Lora, han sonado en las radios canciones  como el “Tecolote”, el Ascensorista, Pirulo y Simona, el  Tilinte, la Tonta, o el Atol de Elote que ha sido grabada ya por 35 agrupaciones musicales de México. En el ámbito romántico también ha escrito y producido canciones como la Ingrata, Ya lo Pagaras, Necesito Borrarte o el Peche, canción en la cual narra la historia de su padre que también se llamaba José Arcadio.

Empero, la creatividad de Jhosse Lora no se limitó a componer y cantar canciones solo para su grupo, él también fundó y escribió canciones para las Nenas de Caña, Bongo, Algodón, la Chanchona de Arcadio que tuvo un estilo de música campirana y los Hijos del Pueblo de estilo musical Cumbiariachi.

Su trayectoria y aporte a la cultura han sido ampliamente reconocidos, es evidencia la pared principal de su oficina que luce tapizada de pergaminos y reconocimientos entre los que destaca uno otorgado por la Asamblea Legislativa hace siete años. Jhosse dice que en la actualidad resulta un poco complicado vivir de la música, pero él, aparte de querer trasladar toda su herencia musical a Jhosse Lora (Jr), está convencido que no dejara de cantar mientras tenga vida. “Cantaré hasta que Dios me preste vida y la garganta me responda”, sostiene. José Arcadio Aguiñada o Jhosse Lora es nuestro personaje de esta semana.

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A ver, aparte de Pirulo y Simona ¿le salieron más hijos rebeldes?

Jajaja. Ese fue un chascarrillo bastante divertido. De hecho hicimos la continuación de Pirulo y Simona, le pusimos los “Hijos por fuera”. Fueron otros 16 hijos que salieron por fuera. Bueno Pirulo y Simona se puede decir que fue una historia muy divertida, algo así como un chascarrillo musical. La verdad es que a la gente le gustó mucho y después seguí haciendo otras canciones del mismo tipo como el Tecolote, que es la historia de un árabe que se casó con una salvadoreña. Él tenía una tienda y por no pronunciar bien Tecolote dijo: Tuculote. Después vino el Ascensorista. Hice como cuatro canciones de chascarrillos musicales.

 

¿Toda su música se trata de historias?

He escrito de todo. Cuando comencé con Espíritu Libre en 1980 me pegaron canciones como la Fiesta de mi Pueblo y las Pupusas. He hecho como 20 canciones dedicadas a la cultura y tradiciones de nuestro país. También he escrito música romántica, tengo como 20 canciones románticas. Ahí están Ingrata, Necesito Borrarte y el Peche que es una historia real.  El Peche, es la historia de mi papá. Él falleció hace 15 años, pero me contaba su historia y se la escribí.

 

¡La canción del Peche es sobre la vida de su papá!…

Sí, es la vida de mi padre.

 

Su nombre es José Aguiñada…

José Arcadio Aguiñada Rosa, así se llamaba mi papá también.

 

¿José Arcadio escucha la música de Jhosse Lora?

Sí claro. Eso es lo que más me encanta, disfrutar de lo que hago.

 

De todas las canciones que ha hecho ¿cuál es la que más escucha?

Son más de 160 canciones, pero hay ratitos que les dedico tiempo para recordar las canciones que se hicieron en los 80s, los 90s. Cuando estoy haciendo algo nuevo también me gusta escuchar bastante para empaparme y disfrutar antes que salga al aire.

 

¿Cuál definiría como su mejor canción?

Mirá hay canciones que han trascendido más de lo esperado como el Atol de Elote que ha sido grabada por 35 agrupaciones en México. Es (una canción) sencilla, pero le gustó a la gente quizá por el carisma o la idea del baile, y hay otras que me llenan bastante porque tienen que ver con nuestra comida típica que son las pupusas. Yo siento que esa canción (las pupusas) me ha dado muchas satisfacciones porque a pesar de tener ya más de 30 años de que la escribí sigue vigente.

¿Pero cuál es la que le gusta más a usted por ritmo o por letra?

Generalmente las disfruto todas, pero disfruto bastante la música romántica que he escrito.

 

Alguna vez después de escuchar sonar la canción a dicho: ¿Qué loca, cómo se me ocurrió?

Sí. Definitivamente hay unas que pienso: ¿cómo se me ocurrió esta locura?,  por ejemplo la Carne de Chucho. Esa historia de la carne de cucho ocurrió en el estadio Flor Blanca (ahora estadio Mágico González). Ahí se dio esa confusión de que te vendían carne de cusuco y realmente te daban carne de chucho. Era la historia de los aficionados y les hice el relato de lo que sucedía más que todo para ponerle un poco de humor a la música.

 

El doble sentido y humor son sello en sus canciones…

Sí, llevan doble sentido algunas, hay otras que llevan humor y otras que son nostálgicas para la gente que vive fuera. He hecho muchas canciones dedicadas a El Salvador.

 

¿De dónde nace el nombre Jhosse Lora, por algún apodo de niño quizá?

No. Lo que pasa es que cuando yo estaba en Espíritu Libre hicimos unos toques en Guatemala, fui a darme una vueltecita a la Isla de Livingston y entonces el turismo de Guatemala estaba haciendo una publicidad para que se mantuvieran las especies. Habían puesto un gran poster de una lora con un mensaje que decía: señores cazadores por favor déjenme libre porque soy una especie a punto de extinguirme.

Era bonito el mensaje y pensé  que sería bueno para que siempre se mantuviera la lora ponerlo en un disco; ahí se me ocurrió que si formaba un grupo le iba a poner Grupo Lora. Entonces forme el Grupo Lora que  salió con la canción Cojute, Cojute.  Después tuve la necesidad de salirme de Espíritu Libre para integrarme al grupo y ya le puse Jhosse y su Grupo Lora. En Espíritu Libre era solo José Aguiñada, pero quería un nombre que no sonara en inglés ni que sonara en español, quería un nombre artístico y ahí salió  Jhosse y su Grupo Lora. Con el correr de los años la gente solo me decía Jhosse Lora entonces dije: ya no me voy a complicar, y para la cuarta producción me puse Jhosse Lora de una vez.

 

Usted es vicentino…

Sí soy de San Sebastián.

 

¿De dónde nace este gusto por la música, por ser músico?

Eso fue cuando quizá tenía unos nueve años. En la escuela Federico González de mi pueblo San Sebastián para la fecha de Independencia siempre fundaban su bandita para los desfiles y yo ahí toqué el redoble (tambor chiquito) por tres o cuatro años, pero después que me vine a San Salvador  dejé un espacio de no seguir en la música. Fue hasta bachillerato que me entró otra vez el deseo de seguir en la música. Ahí aprendí a tocar guitarra y formamos un grupo de familia llamado Oro Negro. De ese grupo salió Espíritu Libre, es donde considero comencé ya formalmente mi carrera.

 

¿Ustedes se unen a ellos?

No. Mi hermano al ver que seguíamos de necios en la música  fundó Espíritu Libre y decidió cambiar de nombre de Oro Negro a Espíritu Libre porque dijo que iba a proyectarlo discográficamente con escenarios y sonidos. Y así se dio.

¿Su hermano era músico?

Tocaba teclado pero de una forma amateur. Después él se dedicó mejor a ser el productor y dueño del grupo. Fue el mismo grupito de Oro Negro que se hizo Espíritu Libre.

¿Antes de la música, cómo fue su niñez?

Tranquila. Viví una niñez de pueblo en un ambiente tranquilo rodeado de telares de colchas y hamacas. Mis papás tenían telares de colchas y hamacas. Crecí mallando colchas, haciéndole ruedo a colchas que mi mamá venía a vender a San Salvador.

¿Nunca salió a vender las colchas con su mamá?

Mi mamá como éramos siete hermanos siempre acostumbraba en sus viajes llevarse a uno o a otro, no a vender sino a que la acompañáramos a los viajes.

¿A qué jugaba de niño?

A los trompos, ladrón librado, el tilinte que hasta le hice una canción. Jugábamos algo que le llamábamos chusca ahí apostaba uno pepas de marañón. Jugaba también fútbol en la calle, teníamos un equipito de barrio.

¿Era bien novio?

Dicen que de niño era digamos así como quien dice un poco piropero, ya después fui tranquilo.

Pero para escribir canciones como las que ha hecho hay que ser un poquito aventado…

Lo que pasa es que en la música le podés escribir a cosas vividas y a cosas que te imaginas le  pueden estar sucediendo a otras personas. Hay historias que le suceden a una persona y vos la podes escribir

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¿Y ese talento de escribir cómo nace?

Todo fue por coincidencia, porque se necesitaba hacer música original. Cuando estábamos en Espíritu Libre le dijeron a mi hermano en la radio que si no grabábamos temas originales que no iban a apoyar los discos que llevaban porque ya mucho cover había en el país en los 60s y 70s. Que las radios estaban cansados de los covers y que necesitaban música original. Entonces él llevó la moción para todo el grupo y ahí cada quien comenzó a inventar canciones para el grupo y todos aportábamos en los arreglos.

Así fuimos creciendo hasta agarrar experiencia. Ahí descubrimos el talento porque no sabíamos que traíamos talento para escribir. Ahí en Espíritu Libre salieron muchos compositores como yo. El batero Nelson Alfaro hizo dos éxitos grandes como son Arquitecto de tu Amor y Loco de Remate. El bajista hizo Escúchame y Dime. Yo me incliné más por la música popular, digamos tropical entre comidas y cultura. Así salían los temas de Espíritu Libre.

 

Espíritu Libre era un grupo exitoso ¿Por qué lo deja?

Porque como cualquier empresa que se comienza se necesita dedicarle tiempo y como ya había iniciado con Lora sentí que los muchachos  solos no iban a poder volar. Entonces decidí unirme a ellos para darles fuerzas. Gracias a Dios tuve ese pegue en la radio y la música se hizo fuerte rápidamente.

 

Imagino le tocó tocar puertas en la radio ¿no le costó se las abrieran?

Hice una labor de tocar puertas a todas las radios, pero como seguía con la música original y a la gente le había gustado mi forma de componer, rápidamente mis canciones agarraron vuelo. En ese mismo álbum se me ocurrió  la canción del Atol de Elote que fue la que reventó fuertísimo. De ahí   fue más fácil para las canciones que siguieron viniendo porque el éxito ya estaba consumado.

 

¿Ha volado Lora en estos 30 años de trayectoria artística?

De trayectoria artística yo sumo que son 45 años. Como Lora estamos hablando que se fundó en octubre de 1987 y si son 30 años. Y sí hemos tenido muchas giras internacionales a Estados Unidos, Canadá, Europa, Australia. Hemos estado en muchos lugares que yo no me imaginaba que iba a viajar a través de la música o conocer tantos países como Italia, España, Suecia. He tenido un montón de satisfacciones.

 

¿Y académicamente concretó alguna carrera?

Quise comenzar Odontología. Hice como año y medio, pero la música me consumió al cien por ciento y ya no le pude dedicar tiempo a una carrera porque le dedique mi tiempo a la música.

 

¿Cuál era su sueño de niño?

No tenía mayor sueño. Tenía la idea de ser como mecánico y lo logré porque estudié en el Técnico Industrial y saque mi título de mecánico automotriz. Yo más que todo comencé a soñar ya de joven. Fue cuando entré a la música que entró el sueño de querer conquistar mercados distintos. De pegar.

 

¿Cómo definiría su estilo musical?

Popular. Música de corte popular porque es lo que más he grabado.

¿Ha dado ya el golpe más grande o espera todavía que un nuevo tema de ese golpe?

Lo que pasa es que dentro de la música nunca se sabe cuándo puede pegar una canción más que la otra. He tenido canciones que han sido éxitos, pero de repente aparecen sorpresas. Inclusive puedo estar muerto y de repente puede pegar una canción más fuerte. En la música nunca se sabe y más si es original.  Nunca se sabe cuándo pueda salir un éxito o que un artista grande la quiera grabar.

 

¿Aparte del Atol de Elote, le ha sucedido que otros artistas graben sus temas?

Sí, Maricela de México grabó Ya lo Pagaras y hay agrupaciones mexicanas que han grabado canciones que he escrito. En Guatemala, un grupo La Gran Familia, grabó en merengue Ya lo Pagarás. Siento que de repente pueda haber la sorpresa de que un artista internacional tome una de las canciones mías, o de repente pienso que alguna de mis canciones pueda pegar con las nuevas generaciones porque siento que con las viejas generaciones ya pegué. Ahora hay que pegar con las nuevas generaciones.

 

De joven y adolescente yo me levantaba temprano los domingos para ver Amanecer Tropical ¿Qué ha pasado con la música tropical salvadoreña, porque no ya no hay canciones que peguen?

Lo que pasa es que ha habido dos momentos de apoyo de la música nacional. En los 60s, 70s  tuvo fuerza lo que hoy la conocemos como la Época de Oro, y tuvo fuerza también en los 90s que la radio y todos los medios de comunicación entraron a apoyar la música nacional. De 2000 para acá (el apoyo) comenzó a bajar porque por el mismo consumo de la música internacional la radio fue sacando de programación la música hecha en casa; y hoy con la tecnología (la música nacional) está bombardeada porque hay canciones que pegan con la juventud y ni siquiera llegan a la radio sino que a puro internet, a puro Youtube, Facebook.

Entonces como quien dice es más difícil pegar un éxito, porque la radio tal vez no programa porque si programa música nacional cree que la gente puede cambiar la estación.  No toman aquel riesgo de decir voy a sonar esta.  De parte del gobierno tampoco hay una presión para que se ponga la música. Entonces (pegar) es algo complicado en estos días. Siempre ha sido bien complicado, pero hoy como que más. Para estas nuevas generaciones es complicado pegar. Aquí hay mucho talento, hay videos, hay gente que está grabando constantemente, pero el público no lo sigue, y aquí ya no es culpa de la radio, es culpa de la gente. De la gente que si se pone un video en la redes no le da las suficientes visitas, ni siquiera lo ven cinco segundos. Todos estamos probando de una y otra forma. Hay muchos salseros  haciendo música salsa, rockeros que están haciendo música original, y los cumbiamberos  nos mantenemos. Alguno va a salir con una cosa que va a llamar la atención y va a abrir las puertas nuevamente. En los 90s las puertas se abrieron por la insistencia de venir haciendo música original.

 

¿Cuesta más vivir de la música en estos momentos?

Sí. Esta complicado porque no hay éxitos, no hay pegue. Tanto para los veteranos como a los nuevos les es difícil, tiene que haber mucha pasión para tomar esto no como negocio sino como divierta.

 

¿La música no se puede tomar como negocio acá?

Actualmente no. No se puede decir voy a vivir de la música. Vivís pero ralitamente, te llegan tus contratos y todo, pero ya no como antes. Se puede (vivir) solo en el momento dado que el artista tenga el éxito fuerte. Acaba de salir un grupo nuevo tipo banda, que es la banda Doble LL que está llena de contratos por el estilo que agarraron de banda y a mucha gente le ha gustado la banda, entonces están ellos en su apogeo. Esto así es, le llega su momento a cada quien. Si se llega a poner de moda equis ritmo y ese artista lo está manejando es su suerte.

 

El reggaetón es moda ¿será que Jhosse Lora compone y canta reggaetón?

Ya hemos tenido como mezclas de cumbia reggaetón, cumbiatón. Inclusive lo nuevo que estamos sacando para diciembre de este año es una canción dedicada a los Dj, y va mezclada como cumbiatón para buscarle el gusto a la juventud y lo que está sonando.

 

¿Qué le viene a la mente cuando ve esos videos de los 90s de artistas con trajes brillosos?

La verdad es que son modas jajaja. Eso es como cuando estaba la moda acampanada, la gran campana (en los pantalones) jajaja. Hubo modas en que la gente anduvo de caites. En esos momentos como son modas se ve bien, pero ya después da risa. Todas las modas dan risa, los peinados y todo eso, y no solo del artista sino también de la gente. En ese tiempo los artistas salíamos con lentejuelas y el que usaba más brilloso era el que se daba a conocer más, era el que lograba que la gente se fijara más.

Aparte de Lora, yo recuerdo que dirigía otros grupos…

Sí, después de tener el éxito con Lora quise dar la oportunidad a otros jóvenes que hicieran algo, y siempre me gustó que si formaba un grupo no fuera ni el estilo mío ni el estilo de otro, quería algo distinto. Entonces así nacieron las Nenas de Caña porque no había en El Salvador un grupo de mujeres, después vino Bongo que era un grupo tropical, pero un poco más joven. Después llega Algodón porque no había aquí un grupo de género grupero. Ese grupo fue un fenómeno en 1993-1995. También llegó la Chanchona de Arcadio que fue un estilo de música campirana, los Hijos del Pueblo que fue un estilo de música Cumbiariachi. La idea era darle la oportunidad a otras generaciones de músicos y que cada quien se identificara con un estilo diferente, que no tocáramos lo mismo.

 

¿Las canciones de esos grupos las componía usted?

Algunas. Para la Chanchona hice Los Lamentos de Rosita, La Viuda, Eloy. Le di muchas canciones. A Caña le di La Yuquita, California, el Zangolote. Escribí para darles un poco de fuerza y de ahí ya con el estilo ellos podían tomar canciones de otros compositores.

 

¿Los grupos eran suyos?

Sí, sí, yo los fundé, yo los produje y todo.

 

¿Qué pasó con esos grupos, de esos cuantos  viven?

De esos prácticamente ni uno porque están como las marcas. Lemus funciona como Algodón solo en Estados Unidos. Lemus y los Algodones se han puesto ahorita. Y Tito Mira,  le puso la Chanchona de Tito Mira. Ósea que se han ido desintegrando poco a poco.

 

A Jhosse lo vimos también en una película, Nacidos para Triunfar, ¿cuénteme esa parte de su historia, cómo le fue en esa película?

Bueno es de aquellas cosas que te llegan y que vos no quieres estar porque no es tu rollo jajaja, pero uno es aventado se puede decir. Lo que pasó es que una salvadoreña quería hacer una película y tenía el dinero para hacerla. Entonces ella contrató a unos productores mexicanos para que la hicieran. Ella quería hacerla con un artista de El Salvador, pero el artista que ella quería era Jhosse Lora y a mí me cayó. A mí me vino a buscar esa gente, me dijeron que me iban a enseñar y bueno dije hagamola. La señora que era un poco agresiva para invertir hizo siete copias, siete rollos para siete cines acá. Ella mandó a hacer siete copias porque ella quería que en siete salas arrancara de forma simultánea. Fue inversión de ella prácticamente y ahí me hice popular por ese lado. Mucha gente llegó a verla a los cines. La película era sencilla por los recursos, pero era película hecha acá en El Salvador.

 

¿Hubo billetes?

No mayor cosa. A los artistas que ella traía de México si le venía pagando, acá no era nada más que el “Feeling”, pero queda para la historia, en el recuerdo. La ganancia es que queda en el recuerdo.

 

Hace años lo vi bailando en un programa ¿le sigue haciendo al baile?

Hemos hecho de todo papá. Todo lo que se ha podido hacer en arte lo he intentado hacer. Un poco tilinte para bailar, pero lo hicimos en la competencia.

 

¿Qué sigue para Jhosse Lora?

Prácticamente dejar el legado para mi hijo Jhosse Lora (Jr). Ya tiene diez años de andar conmigo y quisiera que cuando vengan las nuevas generaciones haya alguien que les pueda cantar la música (mía). Por suerte ya se la aprendió toda y sigue aprendiendo las nuevas que estamos haciendo.

 

¿Está cantando sus canciones?

Sí, las canta, cantamos lo nuevo y lo que él ha grabado porque graba aparte también. Canciones que solo él las canta y canciones viejitas del catálogo que tenemos. En el escenario andamos los dos, padre e hijo, ósea que hacemos una fórmula. La gente ya se está acostumbrando que andemos los dos y eso es bien importante para mí porque ya le dan la aceptación a él.

¿Solo un hijo le salió artista?

Sí solo uno, a las otras que son chicas no les gustó para nada la música.

 

Me decía que está componiendo algo nuevo para diciembre

Sí, a mí me agarró por escribirle a los gremios. Hace dos años saqué para el gremio de los mecánicos; saque para el gremio de los bolos el año pasado jajaja, y este año se lo hemos dedicado a los DJ porque ellos mueven la música y ese es el homenaje que traemos para ellos.

 

¿Cómo ve el futuro de la música tropical de nuestro país, será que se levanta y se vuelve moda?

Yo creo que sí porque a El Salvador por más corrientes musicales que han venido, creo la cumbia y lo tropical ha permanecido y va a permanecer por mucho tiempo. (Ahora) está como dormida porque no está como el éxito que se tuvo en los 90s, pero ahí está en los hogares, en los carnavales. Siempre tiene que haber una cumbia en una fiesta. En su momento tiene que venir un éxito nuevo que haga que revolucionar la cumbia. No creo que muera tan fácil.

 

¿Por cuánto tiempo más tendremos a Jhosse Lora cantando en los escenarios?

Hasta que Dios me preste vida. Esto no es como (en el fútbol) que un jugador de 40 años ya no puede jugar. En la música ha habido artistas como Celia Cruz que llegó a tener más de 80 años. Acá no hay tope media vez haya salud y vida.

 

¿Entonces cantará hasta que Dios le preste vida?

Sí, hasta que Dios me preste vida y la garganta  me responda.

 

Ahorita está apto para canto y baile…

Sí, todavía no han llegado los reumas jajaja.

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