Rubén Martínez Bulnes, arquitecto y escultor: “Les dejo un El Salvador diferente al que tenían cuando yo nací”

El maestro Rubén Martínez Bulnes. famoso y reconocido artista por obras como La Chulona y la iglesia El Rosario | Fotos por Carlos Martínez

Por Santiago Leiva

Él es un brillante arquitecto de profesión y escultor nato, pero también le recorre el gen “inquisidor” por su sangre. En un principio, el día que le conocí, de entrevistador me sentí entrevistado. Antes de revelarme parte de la historia de su vida y confiarme que remamos contra una misma corriente: el cáncer; Don Rubén quiso conocer antes mi historia. El por qué  disfrazo mi rostro con la mascarilla y los esparadrapos.

Le conté de forma breve las inclemencias que el cáncer causó sobre mi rostro, y en seguida él se destapó con las penurias que le han tocado vivir en los últimos años a consecuencia de la mortal enfermedad. “Usted es mi ejemplo, yo nunca había visto una persona como usted y ni usted había visto una persona como yo”, dice con respeto y admiración. Y quizá tenga razón en la parte final de la frase. El Salvador pocas veces pare personas tan talentosas y brillantes como el maestro Rubén Martínez Bulnes.

Hoy a sus casi 90 años, le falta la fuerza física del brazo izquierdo remendado con cirugía y la de la pierna izquierda mutilada y forzada a mover un prótesis, pero sus ideas, pensamiento y talento guardan la lucidez de sus años mozos. Nacido el 7 de julio de 1929, Don Rubén, vino al mundo con el talento de pañal; su padre fue Ingeniero y él recibió toda la orientación para seguir sus pasos, pero se decantó más tarde por la arquitectura y ahí encontró el material para volverse no solo escultor sino artista de talla mundial.

En escritos anteriores a este, a Don Rubén se le atribuyen 185 esculturas y 14 monumentos públicos, pero él cree que son más.  Su obra está diseminada por distintas partes de la ciudad, pero entre las más reconocidas están la Iglesia El Rosario, La “Chulona” y el “El Cristo de La Paz”. “Yo hago mis monumentos y mis plazas y se adonde hacerlas. No las hago donde yo quiero sino donde se necesitan, al grado de que mis plazas y monumentos son lugares de referencia, de reconocimiento urbanístico”, advierte. Por ahora, Don Rubén libra una nueva batalla contra un cáncer de pulmón, pero en sus planes está seguir embelleciendo al país con su obra. El maestro Rubén es mi personaje de la semana.

 

Don Rubén…

Maestro dígame.

Ok, maestro va para 90 años…

Tengo 89 años.

Aja, va para 90…

Estoy como la gente dice pateando los 90, pero yo me siento feliz. Toda la gente se quita los años yo no, yo me siento feliz de tener 90 y esa es una de las virtudes que he  tenido que he trabajado 60 años en el arte. Los artistas cuando tienen 60 años se mueren, yo no. Yo comencé como de 20 y pico de años a trabajar y mis primeros trabajos no sé si fueron de arte porque yo no supe cuando comencé a hacer arte, yo nací así. Yo comencé haciendo mis propios juguetes que eran mejores que los que les compraban a los niños. Entonces yo, o no tenía dinero para comprarlos o me gustaban más los míos.

¿Qué juguetes se hacía?

Una vez vi volar un “avión Caproni”, vi exactamente como era y me hice un avión, me hice un barco “Big Mar” y había un charco en mi casa que tenía como ocho metros y el “Big Mar” se atravesaba ese charco porque tenía motor. El avión también tenía motor. Con ellos jugué y como en los alrededores de mi casa estaban reconstruyendo, cuando terminaban de trabajar yo recolectaba los pedacitos de madera y con esos trabajaba. Desde entonces he sido un recolector de material y todos mis materiales son recogidos, bueno ahora también trabajo bronce, usted sabe que el bronce es la técnica más alta de la fundición y yo quizá tengo la técnica con las mejores fundiciones de América porque yo la he mejorado, no es la fundición general del bronce. Mis fundiciones son mucho más adelantadas.

¿Creció entre la pobreza?

Yo fui muy rico, mi papá murió cuando yo tenía dos años y se acabó el dinero. Todavía a los diez años tuve y no tenía necesidades, pero cuando tuve los 12 o 14 años se acabó todo. Mi mamá se gastó todititito el dinero que teníamos y comenzamos de nada. Todo lo que yo tengo lo he comenzado de nada, nadie me ha regalado nada. Conseguí una beca para estudiar y estudié, mi hermano no estudió y se quedó sin hacer nada. Yo no, mi meta siempre fue estudiar. Era muy disciplinado y desde entonces tengo una disciplina perfecta. Aquí en la casa todo se lleva bien por la disciplina mía. Yo soy un hombre disciplinado, me he hecho solo, todo El Salvador me conoce y soy reconocido en el mundo entero, imagínese un cipote que solito ha tenido que luchar.

Usted dice que hacía juguetes mejores a los que había en su tiempo ¿de dónde venía esa creatividad?  

Yo nací así, por eso le digo: no sé cuando comencé a hacer arte. Es más yo ahora si firmo (las obras) antes no firmaba porque creía que faltaba más por hacer. Hoy en cambio todos las firman, les hacen una exposición y ya no siguen estudiando. Yo en cambio todavía sigo estudiando porque creo que no estoy preparado. A los muchachos hoy les hacen una exposición, les dicen que son artistas y hacen otra exposición y a pintar, a pintar y a pintar y ya no siguen estudiando. Se ha fijado que nosotros no tenemos artistas internacionales, y si usted ve en Guatemala, está Quiroga (Marco Augusto), en Costa Rica Zúñiga (Francisco). Ese un artista reconocido en el mundo entero. Aquí el único artista recocido en el mundo entero soy yo.

¿Cómo fue usted en su tiempo de escuela, era diferente a los otros muchachos?

Era bien diferente, tanto que a los niños no les gustaba jugar conmigo porque siempre les ganaba. Si jugábamos ajedrez solo yo ganaba y en cualquier juego que hacíamos siempre yo ganaba. En mi juventud fui muy muy raro, nunca fui igual a los otros yo siempre he sido, como le dijera, fuera de serie. Mi papá era ingeniero y quería que yo fuera ingeniero, pero yo era artista. Él murió, pero me dejó todo, me dejó todos los tránsitos para ser un ingeniero y comencé a estudiar ingeniería civil.

¿De dónde viene el Bulnes, obvio no es salvadoreño?      

No, no, no. Bulnes es de Cataluña.

Así que fue siempre fuera de serie…

Mire cuando yo comencé a hacer la Iglesia El Rosario que me conocieron los padres (sacerdotes) me dijeron: tú eres un fuera de serie. Fíjese que yo no tuve una infancia muy buena, pero cuando crecí empecé a pelear y luchar, y bien rápido me levanté. Yo estuve de dibujante en la DUA, y en la DUA que pasó, que yo llegué como el más chiquito de todos y a los tres o cuatro meses yo era el jefe. Ahí, subí, subí, y subí; gané mucho dinero, dejé la ingeniería y me pasé a estudiar arquitectura. Ya cuando estudiaba la arquitectura tenía dinero, mucho dinero, tenía dos carros.

Maestro, entiendo que su legado hasta hoy son 184 esculturas y 14 monumentos públicos…

No, eso es lo que dicen, hay más. Mire según el internet soy el artista más prolífico de El Salvador, el que más obra ha hecho. Pero también hay que tomar en cuenta que yo no soy arquitecto, no soy escultor, no soy pintor, no soy vitralista, yo soy un artista. Yo igual que le hago un complejo turístico, le hago una urbanización.  Hago monumentos y hago mis plazas y se a donde hacerlas, no las hago donde yo quiero sino donde se necesitan, al grado de que mis plazas y monumentos son lugares de referencia, de reconocimiento urbanístico.  A veces le preguntan a alguien ¿por dónde vive usted? Por la “Chulona” al lado de la espada. Entonces mis plazas y monumentos sirven para orientar nuestra ciudad. Con la “Chulona” y el Salvador del Mundo teníamos que hacer algo que los uniera y entonces le pusimos un bulevar: el Bulevar Constitución que todos se reían de mi porque muy grande y ya ve no fue grande. Para hacer el redondel de la “Chulona” boté todas las casas que estaban alrededor. Ahí tenía siete ingenieros trabajando para mí, y yo era el ingeniero, el arquitecto, el topógrafo, el artista y el filósofo. Todos eran mis ayudantes. De los siete solo uno se quedó porque yo demostré que no sabían trabajar, porque mire yo era excluyente, era terrible, pero ahora soy todo lo contrario porque “El Señor” me ha salvado la vida varias veces. Ahora a toda la gente trato bien y al que no puede le enseño, antes yo era un egoísta porque solo yo podía hacer las cosas.

¿Usted lo bautizó la ‘Chulona’ o alguien más tuvo ese nombre ocurrente?

Fíjese que todos me preguntaban: ¿qué va haber ahí? y por molestar decían la cabeza de Duarte, porque Duarte era el presidente en aquel tiempo, y yo no decía nada, pero fíjese que el día que la íbamos a poner en la noche, no sé cómo se dieron cuenta, pero a las 7:00 de la noche era un gentío. Entonces me fui con la grúa, la grúa la levantó, la trajo envuelta como que del cielo venía y cuando la puso le quitaron el manto, la gente hizo: oooh, y yo estaba afligido porque la estatua era de una mujer desnuda y aquí no se había visto, y comenzaron a decir: la chulona, la chulona y aplaudieron. Así que le empezaron a decir la chulona, la chulona y a mí no me molesta. Esa vez comenzaron a aplaudirme y abrazarme, había como diez mil personas. “La Chulona” desde la “Judith” de Donatelo, es la única mujer en el arte que tiene la espada levantada y no tiene venda porque no tiene necesidad la justicia de ser ciega.

¿Qué papel ha jugado la figura de la mujer en su arte?

En realidad la figura humana es el hombre, no es la mujer, pero la mujer es tan bella que yo hago más mujeres que hombres jajaja.

¿Quizá porque es hombre?

Mire tengo una carpeta de mujeres que al principio mi esposa decía para estudiar, pero hoy ya son tantas que dice que por estar viendo chulonas jajaja, pero mire quizá tengo 196 figuras de mujeres.

¿Las ha bajado de internet?

Si cada una que veo pum me la guardo.

Mujer bonita que ve al archivo…

Sí, mujer linda que veo. Porque las mujeres son lindas, pero no todas. Hay mujeres que tienen más corto el brazo que el antebrazo y son feas. En mi canon, la mujer linda tiene más largo el brazo que el ante brazo. Yo tengo un canon para trabajar que no usan en El Salvador, acá no hay escultores porque no ha habido maestros, y como han trabajado los pobres sin maestro aquí hay una mescolanza de cosas. Desgraciadamente el único (maestro) que pudo venir fue Benjamín Saúl, que hacía mujeres gordas, él en lugar de hacer un bien hizo un mal porque todos los muchachos hicieron a las mujeres gordas. Él manejaba sus figuras gordas y las mujeres de Saúl no eran feas a pesar que eran gordas y desproporcionadas, pero era la dimensión Saúl, entonces los muchachos copiando no han copiado la dimensión Saúl sino que han copiado la fealdad.

Hay mucho artista que se escuda tras lo abstracto…

Eso le estoy diciendo. Yo digo que la máxima expresión del arte es la figura humana, y ahí es donde yo empiezo, sin embargo (otros) dejaron de dibujar y dijeron a lo abstracto, pero que ha pasado que en Europa hoy están dibujando otra vez y como le digo el dibujo es la base del arte. Las ideas vuelan y no las puede tocar, ni las ve, pero usted va a esas ideas las dibuja y se vuelven tangibles. El dibujo es el principio del arte, yo la academia la rechacé.

¿Cuántas obras suyas tiene San Salvador?

Mi currículo tiene 23 públicas entre plazas y monumentos, pero hay más. La plaza Simón Bolivar yo la hice también.

¡La Simón Bolivar!

Si, la Simón Bolivar donde está el caballón. El caballo vino y yo lo reconstruí. No se podía parar en dos patas. Entonces yo lo puse y lo soldé todo y le hice el monumento…acabó de hacer un caballo, yo lo quería para mí, pero me lo compraron y lo vendí en cinco mil dólares, ahora está en Suiza.

¿La iglesia el Rosario es la máxima expresión de su arte?

Sí, es lo más grande que he hecho. Pasaron 40 años tratando de destruirla, diciendo que es la cosa más fea en El Salvador, fue hasta que vinieron unos artistas europeos y un arquitecto español la descubrió, y ahora resulta que es por la Iglesia El Rosario por la que me conocen en todo el mundo.

¿Ha hecho obras, bustos que hayan generado polémica?

Sí, cuando hice a  (Roberto) d´Aubuisson, (Mauricio) Funes dijo que yo era escuadronero, que yo era un asesino porque había hecho a d´Aubuisson, y después Vanda Pignato vino para que hiciera a Funes, y se estuvo un día ayudándome hasta que hice a Funes y lo hice guapísimo. Esa obra la encontraron en los “allanamientos” y yo dije que la había hecho.

¿Cómo le llamaría al estilo de su obra?

No tengo estilo. El estilo no vale nada. El estilo es la moda, el estilo no permanece, el carácter de la obra es el que permanece. Por ejemplo el estilo gótico es el estilo más importante que ha habido en la historia del arte, el estilo gótico estuvo por todo el mundo, pero ya desapareció… entonces lo que importa es el carácter de la obra, usted ve mi trabajo e inmediatamente usted dice ese es de Rubén Martínez por el carácter que tiene.

¿Usted trabaja hierro, cobre…?      

Lo que sea. En la Iglesia El Rosario lo que sirvió para hacer andamios, lo recogí, lo puse en una esquina y con esos pedazos de hierro hice el “Viacrucis”. Lea lo que dice el Dr. García Espada, es un artículo muy bonito. Dice: si Miguel Ángel hacía arte con la piedra Rubén Martínez hace arte hasta con la basura, eso soy yo.

¿Hace arte con la basura?

Con la basura, eso ocupé.

¿Es bueno para soldar?

Todas las soldaduras las puedo hacer. Mire: “El escultor esculpe, modela con corazón y firmeza; trabaja tanto aunque duela y así crea la belleza. Para bien o para mal el material nunca cuenta, vale más lo que presenta el resultado final. Hay un maestro escultor donde el material sí que cuenta, modela con el cuerpo humano soldando hueso por millar con el bisturí y con sus maravillosas manos: es el Dr. Ricardo Paz Castellanos”. Él me hizo el codo.

Ese es un poema suyo…

Sí, ese es un poema que yo le hice al Dr. cuando él me hizo el codo. Mire si esto es un milagro, 35 médicos dijeron que iba a quedar con el brazo suelto.

¿Y qué le pasó en el codo?        

Me caí sobre el brazo y en el Seguro me le pusieron una férula, y como tenía un gran edema, cuando el edema se fue me quedó el codo suelto. Fue entonces que apareció el Dr. este (privado) y me hizo el codo. Este es uno de mis milagros.

¿Hay más milagros?

Fíjese que llegué con la próstata mal, me dijeron cáncer. Usted ya no tiene remedio porque este cáncer se le pasó a los huesos y no tiene remedio. Vamos a curarlo me dijeron, pero usted ya no tiene remedio, y tuve remedio.

¿Eso fue de la próstata?

Sí. Y tampoco tengo cáncer en los huesos. Ese es otro milagro. He tenido milagros y tengo que agradecerle a Dios estar vivo, así que ahora me he hecho un hombre muy bueno. Antes yo era muy drástico en los trabajos. Hacía que la gente trabajara fuerte y tenía secretos que no los revelaba. Hoy enseño, les digo como se hace.

Sin duda el cáncer cambia vidas se lo digo por experiencia…

Lo cambia a uno. A mí Dios me ha cambiado, me ha hecho un hombre bueno. Yo era un déspota.

¿La pierna izquierda también se la quitaron por cáncer?     

Si me la quitaron porque cuando me operaron una doctora dejó bordes positivos. Luego otros médicos me dijeron que en vez de quitarme la pierna me iban a dar radioterapia, pero por más que me lo quemaron siempre quedó. Pasamos años luchando hasta que hubo un momento que ya no se podía operar y me quitaron el pie. Yo cuando me vi solo dije: me quitaron el pie y me puse a reír, otros se ponen a llorar. Lo que ha pasado es que se me pasó mucho tiempo porque no tenía dinero para hacerme la prótesis, pero apenas tengo tres semanas con la prótesis y mire ya camino, y voy a caminar.

¿Ha desaparecido el cáncer de su cuerpo o está en algún otro lugar?

Hoy tengo en los pulmones, apareció en los pulmones otro nuevo. Me hicieron una operación terrible, me abrieron las costillas y dice el doctor que me cortó todo, el mismo dice que no tenía oportunidad de salir (vivo). Se supone que me quitaron el cáncer, pero el cáncer irradia así que no sabemos cómo estoy. Pero yo si no me curan ahí está mi “Divino Niño” y a él le voy a pedir y entre él y yo vamos a vencer el cáncer. Estoy planeando viajar a los Estados Unidos a dar una conferencia y no voy a llevar el cáncer; y voy a ir caminando. Mi vida sigue como si no tengo nada, igual que usted. Usted es mi ejemplo, yo nunca había visto una persona como usted y ni usted había visto una persona como yo.

 

¿Qué le falta por hacer en esta vida?

La siguiente obra. Tengo proyectos. Estoy pensando en algo de 20 metros. Ahorita estoy casi contratado para supervisar una plaza. A esa plaza yo la voy a llamar “El Jardín de la Escultura”.

¿Usted ha vivido del arte?

Todo el tiempo. Dicen que nadie vive del arte yo sí.

¿Pinturas no tiene?

He pintado, lo que pasa es que la pintura inmediatamente que la pinto se vende.

¿Cuándo no esté físicamente como quisiera que se le reconociera en el país?

Como lo que soy: un hombre honesto. Hace unos días dije: mi país nunca me había reconocido ahora ya me está reconociendo. Lo que quiero es que me recuerden como Rubén Martínez, el maestro, el que tanto les enseñó.

¿No hace mucho le dieron una pensión vitalicia?                

Sí, pero mire la pensión vitalicia es honorífica, económica no es. Me dieron un salario mínimo y me lo dieron por darme algo. También Nayib me hizo hijo meritísimo de la ciudad.

¿Qué le deja usted al país?       

Mire yo les dejo un El Salvador diferente al que tenían cuando yo nací. Todos esos monumentos, todo ese urbanismo, cambiar las calles, las aceras. Dejo algo a mi país para la posteridad.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here