Agencia EFE
A un gol final de Robert Lewandowski, a un rebote en su hombro tras una parada de Juan Musso, ya por el minuto 88, los anteriores 43 con superioridad numérica, debió recurrir este sábado el Barcelona para superar al Atlético de Madrid y enfilar la Liga, aprovechada a última hora la derrota anterior del Real Madrid en Mallorca.
Hasta entonces, ni contra diez toda la segunda parte, ni frente a una formación irreconocible del equipo de Diego Simeone desde el minuto 60 en adelante, no fue capaz de lograr un triunfo con pinta de sentencia liguera. Son siete puntos sobre el Real Madrid a falta de 24 por jugarse. Debe fallar tres veces en ocho jornadas. En 30, sólo falló en cinco.

Dentro del tono gris este sábado del Barcelona en el Metropolitano, menos Lamine Yamal y el acierto de Lewandowski, al que recurrió Flick en el 79, cuando su conjunto más lo necesitaba, el primero de los tres partidos en semana y media advierte aún más al equipo azulgrana para los dos duelos que le quedan de la Liga de Campeones, del miércoles que viene en el Camp Nou al martes siguiente en el Metropolitano. Será otro Atlético.
El 2-1 de Lewandowski lo superó, pero el Atlético se siente poderoso en su estadio. Da igual el once, este sábado de circunstancias entre el interés que despierta la Liga de Campeones, o las vicisitudes. Transformada su alineación, más suplentes que titulares habituales, compitió al Barcelona, lo aplacó con once y con diez e incluso se adelantó con el 1-0.
Tan conocidos ya entre sí, con tantos partidos tan decisivos enfrentados en los últimos tiempos, Diego Simeone contra Hansi Flick, la partida ya se ha jugado más veces bajo las mismas líneas en este campo. Innegociables los trazos del Barcelona, adaptables los comportamientos tácticos del Atlético, detectados los puntos de ataque de cada uno, y diferentes jugadores locales al 4-0 del 12 de febrero en la Copa del Rey.







