El domingo pasado se celebraron las elecciones en Perú. En una contienda electoral reñida, Roberto Sánchez aventaja por 30.000 votos a Keiko Fujimori, quien, hasta hace unas horas, llevaba la delantera en lo que se denominaba un empate técnico.
Sánchez con el 50,07% (8.901,069 votos) vence, hasta el momento, a su contrincante político que ostenta el 49,93% restante (8.874,597 votos). Hasta las primeras horas de este martes, se escrutaron el 95,65% de las mesas.
Bajo este contexto de escasa diferencia, el titular del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), Roberto Burneo, explicó que la definición podría demorar hasta 30 días, por lo que le pidió mesura y calma a la población que se encuentra expectante de conocer a su nuevo presidente.
A partir de estos porcentajes cambiantes, la postura de Keiko y Sánchez fue completamente diferente. Por el lado de la candidata de Fuerza Popular llamó a la tranquilidad, descartó que haya un ganador y pidió que se redoblen los esfuerzos para el conteo definitivo. “Sea cual sea el resultado, lo reconoceremos y llamo a la otra fuerza a hacer lo mismo”, afirmó.
Por su parte, Sánchez se dirigió a la población y se proclamó ganador. “Pueblo peruano, pueblo profundo… hoy nace el hito histórico para acabar con el pacto mafioso que se apropió de nuestro gobierno“, aclaró Sánchez desde el balcón de la Plaza San Martín de Lima.





