Lo que para Ecuador fue un resultado frustrante, para Curazao se convirtió en una celebración histórica. El empate sin goles ante la selección sudamericana desató una fiesta en el vestuario caribeño que tuvo invitados de lujo: el rey Guillermo-Alejandro y la reina Máxima de los Países Bajos. Ambos fueron captados bailando y celebrando junto a los jugadores en un video compartido por la propia selección con la leyenda: “Celebración Real con el Rey y la Reina 💙”.
La euforia tiene una explicación. El 0-0 conseguido el sábado en Kansas City representó el primer punto en la historia de Curazao en una Copa del Mundo, un logro sin precedentes para la nación caribeña de aproximadamente 156 mil habitantes y la selección más pequeña en clasificar a un Mundial.
Royal Celebration with the King and Queen 💙@koninklijkhuis pic.twitter.com/PLLrVoek80
— Curaçao National Football Team (@TheBlueWaveFFK) June 21, 2026
El resultado adquirió aún mayor relevancia porque llegó apenas seis días después de la dura derrota por 7-1 sufrida ante Alemania en su debut mundialista. Frente a Ecuador, uno de los equipos llamados a pelear por la clasificación y que llegó al torneo con una racha de 19 partidos sin perder, Curazao resistió la presión y consiguió un empate que mantiene vivas sus aspiraciones de avanzar a la siguiente ronda.
La gran figura de la noche fue el guardameta Eloy Room. El arquero de 37 años realizó 15 atajadas, una de las actuaciones más destacadas de un portero en la historia de los Mundiales y apenas un registro por debajo del récord establecido por el estadounidense Tim Howard en Brasil 2014.
El técnico neerlandés Dick Advocaat elogió el espíritu de sus jugadores y aseguró que el equipo “luchó como leones”. Las imágenes posteriores al encuentro mostraron a futbolistas, aficionados e incluso periodistas de Curazao emocionados hasta las lágrimas por un resultado que, más allá del marcador, ya forma parte de la historia deportiva de la isla.
La celebración en el vestuario, acompañada por los monarcas neerlandeses, terminó por simbolizar lo que significa este empate para Curazao: mucho más que un punto, una victoria moral y la confirmación de que el pequeño país caribeño también puede competir en el escenario más grande del fútbol mundial.






