Por Liset Orellana, Corresponsal de Prensa en EE.UU
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, sostuvo este jueves una reunión con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la Oficina Oval de la Casa Blanca, en un encuentro centrado en la cooperación bilateral en materia de migración, seguridad y crecimiento económico.
Aunque la reunión se desarrolló a puerta cerrada y la Casa Blanca, hasta ahora, no ha revelado detalles sobre los acuerdos alcanzados, un funcionario estadounidense indicó previamente que ambos mandatarios abordarían los esfuerzos conjuntos para combatir la inmigración irregular, fortalecer el desarrollo económico y reforzar la seguridad regional, según medios de comunicación como CNN.
Esta es la segunda ocasión en que Bukele visita el Despacho Oval desde el regreso de Trump a la presidencia de Estados Unidos. La primera reunión se realizó en abril de 2025, cuando ambos gobiernos impulsaban un acuerdo migratorio que convirtió a El Salvador en un socio estratégico dentro de la política de deportaciones de la administración estadounidense.
Como parte de ese entendimiento, Estados Unidos trasladó a territorio salvadoreño a cientos de deportados, en su mayoría venezolanos señalados por las autoridades estadounidenses como presuntos integrantes de organizaciones criminales, quienes fueron recluidos en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT).
La relación entre ambos mandatarios se ha fortalecido durante el segundo mandato de Trump. En febrero de este año, durante el Desayuno Nacional de Oración celebrado en Washington, el presidente estadounidense calificó a Bukele como «uno de mis aliados favoritos» y elogió su estrategia de seguridad, especialmente el funcionamiento del sistema penitenciario salvadoreño.
Posteriormente, ambos coincidieron en la cumbre Escudo de las Américas, realizada en marzo de 2026 en Florida, donde participaron junto a otros líderes regionales para discutir temas relacionados con la migración, la seguridad y la cooperación hemisférica.
La visita de Bukele a la Casa Blanca ocurre también en un contexto político relevante para El Salvador, luego de que el partido Nuevas Ideas lo designara recientemente como su candidato presidencial para buscar un nuevo mandato, tras las reformas constitucionales que permiten la reelección presidencial consecutiva.
Desde la implementación del régimen de excepción en marzo de 2022, el Gobierno salvadoreño sostiene que su estrategia de seguridad ha permitido reducir significativamente los índices de homicidios y debilitar las estructuras de pandillas. No obstante, organismos nacionales e internacionales continúan señalando preocupaciones por presuntas detenciones arbitrarias y restricciones a garantías fundamentales durante la aplicación de dichas medidas.
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