El príncipe Enrique y el cantante Elton John perdieron su demanda por vulneración de su vida privada contra el propietario del diario Daily Mail, según una sentencia hecha pública este martes por el Tribunal Superior de Londres.
Tras un juicio de 11 semanas a principios de este año, el tribunal señaló en su veredicto que los «demandantes no lograron demostrar las acusaciones que habían presentado. Por lo tanto, las demandas quedan desestimadas».
Durante el juicio, el hijo menor del rey Carlos III, junto a otras celebridades como Elton John y la actriz Elizabeth Hurley, habían acusado a Associated Newspapers Limited (ANL), empresa editora del Daily Mail y del Mail on Sunday, de obtención ilegal de información.
Los demandantes denunciaron que los tabloides recurrieron a detectives privados para interceptar mensajes de voz, escucharon conversaciones telefónicas e incluso mintieron para la elaboración de artículos publicados entre 1993 y 2018.
El fallo representa «una victoria aplastante para el Daily Mail y sus periodistas, así como para la libertad de prensa en general», celebró el grupo ANL en un comunicado.
«Es una magnífica rehabilitación del periodismo del Daily Mail», añadió.
La sentencia coincide con un viaje del príncipe Enrique, de 41 años, al Reino Unido.
El proceso judicial contra el Daily Mail es el último iniciado por Enrique, quien desde hace varios años libra una batalla legal contra la poderosa prensa sensacionalista británica.
El príncipe considera a los ‘paparazzi’ responsables de la muerte de su madre, Diana, en París en 1997. Desde hace unos años vive en California con su esposa Meghan y sus dos hijos.
Al comparecer ante el Tribunal Superior en enero, al borde de las lágrimas, el príncipe acusó a la prensa sensacionalista de haber hecho «absolutamente infernal» la vida de su esposa Meghan.
Tanto él como los otros seis demandantes reclamaban una indemnización «sustancial» al propietario del Daily Mail y del Mail on Sunday.
Por su parte, ANL sostuvo que sus periodistas actuaron dentro de la legalidad y que se basaron en fuentes legítimas para redactar los artículos.






