Murió Tim Curry, actor de It y de The Rocky Horror Picture Show, a los 80 años

Foto tomada del X de: @AlertaMundoNews

LA NACION

Tim Curry, el actor británico que ganó fama mundial por oscuros personajes en cine como It y The Rocky Horror Picture Show, murió este martes en su casa de Los Ángeles, según confirmó el sitio estadounidense TMZ.

El intérprete de 80 años se encontraba atravesando diversas dificultades de salud derivadas del derrame cerebral que sufrió en 2012, que lo dejó prácticamente inmovilizado y con dificultades en el habla. Según confiaron fuentes oficiales, la policía acudió al domicilio del actor el martes por la noche, donde pudo constatar su deceso.

Papeles que dejaron huella

Nacido el 19 de abril de 1946 en un pueblo de Cheshire, Inglaterra, Curry comenzó a formarse como cantante pero, con el tiempo, decidió enfocarse en la actuación.

En 1975, interpretó a Frank-N-Furter en The Rocky Horror Picture Show, la película dirigida por Jim Sharman que se convertiría en un clásico. Lo había hecho antes en el teatro en Londres y en Los Ángeles; sin embargo, el fracaso de taquilla inicial de la película lo desalentó, según confesó 50 años más tarde. El furor por el film llegó un año después del estreno cuando comenzó a proyectarse en el horario de trasnoche en las salas de Nueva York y el boca a boca hizo lo demás, al punto de convertirla en un título de culto.

En más de una oportunidad el artista destacó el mensaje del largometraje: “Sé quién quieras ser y ten el valor de hacerlo”. Curry no solo puso su cabeza desde lo interpretativo, sino que fue quien tuvo la idea de que su personaje usara zapatos de plataforma con lentejuelas, e incluso durante el rodaje aprendió a maquillarse.

Varios años después, en 1990, Curry volvería a interpretar a un villano que dio mucho de qué hablar: compuso a Pennywise en la adaptación de la novela de Stephen King It en 1990. Fue también Rooster en Annie (1983), el Señor de las Tinieblas en Leyenda (1985), el conserje del hotel y narrador de Mi pobre angelito 2: perdido en Nueva York (1992) y el Cardenal Richelieu de Los tres mosqueteros (1993), entre otros. Además, le puso su voz a numerosos personajes animados.

Un antes y un después

“Me estaban dando un masaje, y el masajista me dijo: ‘Estoy preocupado por ti. Creo que deberíamos llamar a un médico’. Me sentía bien. No tenía ningún síntoma. No me dolía nada. Pensé que era una tontería, pero esa llamada lo cambió todo”, relató el actor británico en diálogo con Ben Mankiewicz para la CBS, y agregó que cuando supo que lo que tenía era un derrame cerebral no pudo evitar asustarse y pensar en su padre, que falleció luego de un episodio similar siendo muy joven.