Demócratas recuperan el control del Congreso de EE. UU. tras contundente derrota republicana en las elecciones de medio término

Foto El Metropolitano Digital

Por Liset Orellana, Corresponsal de Prensa en EE.UU

El Partido Demócrata logró recuperar el control de las dos cámaras del Congreso de Estados Unidos, la Cámara de Representantes y el Senado, tras una contundente victoria en las elecciones de medio término celebradas el martes 3 de noviembre, en un resultado que representa un importante revés político para el presidente Donald Trump y su administración.

Los resultados proyectados por medios estadounidenses y reportados por agencias internacionales reflejan un avance demócrata en estados tradicionalmente republicanos y en territorios considerados competitivos. La victoria les permitirá recuperar la mayoría legislativa y ejercer mayor influencia sobre las decisiones del Gobierno durante los últimos dos años del mandato presidencial de Trump.

En el Senado, los demócratas alcanzaron al menos 54 de los 100 escaños, luego de conseguir victorias en siete estados que estaban bajo representación republicana, entre ellos Kansas, Iowa, Texas, Ohio, Maine, Carolina del Norte y Carolina del Sur. También conservaron posiciones importantes en estados como Georgia y Michigan.

Uno de los resultados más significativos se registró en Texas, donde el demócrata James Talarico derrotó al republicano Ken Paxton, mientras que en Kansas Adam Hamilton consiguió una victoria histórica para su partido, que no lograba ganar un escaño senatorial en ese estado desde 1932.

En Maine, el demócrata Troy Jackson derrotó a la republicana Susan Collins, quien buscaba prolongar su trayectoria en el Senado después de cinco períodos. Carolina del Norte también cambió de representación con la victoria del demócrata Roy Cooper frente al republicano Michael Whatley.

En la Cámara de Representantes, los demócratas superaron los 218 escaños necesarios para obtener la mayoría, después de arrebatar a los republicanos más de dos docenas de distritos. El resultado modifica el equilibrio de fuerzas en el Capitolio, donde los republicanos habían mantenido el control de ambas cámaras durante los dos primeros años del segundo mandato de Trump.

La jornada electoral también dejó cambios importantes en las gobernaciones. Los demócratas consiguieron victorias en Georgia, Ohio, Iowa y Texas, estados en los que desplazaron a candidatos republicanos. En Texas, Gina Hinojosa hizo historia al convertirse en la primera mujer latina en ganar la gobernación de ese estado.

El costo de vida y el desgaste político, entre los factores de la derrota republicana

El resultado electoral estuvo marcado por el descontento de una parte del electorado con la gestión presidencial, especialmente por el incremento del costo de vida, los precios de los combustibles y la preocupación por la situación económica del país.

De acuerdo con la encuesta AP Voter Poll, la inflación y las dificultades económicas estuvieron entre las principales preocupaciones de los votantes. También influyó la percepción de que el Congreso debía ejercer mayores controles sobre el poder presidencial.

El contexto de la guerra con Irán y sus repercusiones económicas también figuró entre los factores que afectaron la valoración de la administración republicana.

La derrota representa un cambio significativo para Trump, quien había respaldado a candidatos republicanos y promovido los comicios como una oportunidad para mantener el respaldo legislativo a su agenda. Tras conocerse los resultados, el mandatario reconoció que los demócratas habían realizado una buena campaña, aunque también atribuyó las derrotas a sus propios candidatos.

Un Congreso con mayor capacidad de fiscalización

Con el control de ambas cámaras, los demócratas tendrán mayor capacidad para impulsar iniciativas legislativas, bloquear propuestas republicanas, revisar nombramientos presidenciales y desarrollar investigaciones sobre las actuaciones de la administración Trump.

El liderazgo demócrata en la Cámara Baja, encabezado por Hakeem Jeffries, ha adelantado que buscará impulsar medidas relacionadas con la reducción del costo de vida, los precios de los alimentos y los combustibles, así como la recuperación de programas de salud.

Jeffries podría convertirse en el primer afroamericano en presidir la Cámara de Representantes, si recibe el respaldo de sus compañeros cuando se constituya el nuevo Congreso en enero de 2027.

La nueva correlación de fuerzas también anticipa un período de tensiones entre la Casa Blanca y el Poder Legislativo. Aunque Trump manifestó disposición a negociar con los demócratas, advirtió que recurrirá al veto presidencial frente a iniciativas que considere contrarias a sus políticas.

Los nuevos legisladores asumirán sus funciones el 3 de enero de 2027, cuando comenzará el período legislativo con mayoría demócrata en ambas cámaras, dando paso a una nueva etapa de gobierno dividido en Estados Unidos.