Por: Liset Orellana, Corresponsal de Prensa en U.S.A.-
El presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, alcanzó un acuerdo comercial y económico sin precedentes con China, tras reunirse esta semana en Seúl con el presidente Xi Jinping, en el marco de su gira por Asia. El pacto busca estabilizar las relaciones económicas entre las dos potencias y reforzar la seguridad nacional de Estados Unidos, según informó la Casa Blanca.
El acuerdo contempla una serie de compromisos por parte de China, entre ellos detener el flujo de precursores químicos usados para fabricar fentanilo, eliminar controles a la exportación de tierras raras y reabrir su mercado a las exportaciones agrícolas estadounidenses, especialmente la soya.
Además, Pekín suspenderá todos los aranceles y medidas de represalia impuestas desde marzo de 2025, que afectaban a productos agrícolas y manufactureros de Estados Unidos. También pondrá fin a sus investigaciones antimonopolio contra empresas estadounidenses del sector de semiconductores y reanudará la compra de productos como sorgo y madera.
Por su parte, Washington reducirá parcialmente los aranceles aplicados a las importaciones chinas y suspenderá temporalmente nuevas sanciones comerciales durante un periodo de un año, mientras ambas naciones mantienen conversaciones bajo el marco de la Sección 301 de la ley de Comercio.
«Este acuerdo marca una victoria para el pueblo estadounidense. Protege nuestros empleos, fortalece nuestra economia y mejora la seguridad national», dijo la Casa Blanca en un comunicado de prensa.
El pacto forma parte del cierre de la gira asiática del mandatario, que incluyó acuerdos de cooperación con Malasia, Camboya, Tailandia, Vietnam, Japón y Corea del Sur. Entre ellos, destacan convenios sobre minerales críticos, energía y nuevas inversiones que —según la Casa Blanca— generarán miles de empleos en territorio estadounidense.
Con este movimiento, Trump consolida una posición de liderazgo económico en Asia y abre un nuevo capítulo en las relaciones entre Washington y Pekín, tras años de tensiones comerciales y tecnológicas.












