El ambiente en C.D. Águila continúa encendido tras las explosivas declaraciones de su presidente, Rigoberto Ortiz, quien en entrevista con Tribuna Sports SV de TVO lanzó duras críticas contra el plantel, reveló tensiones internas y admitió la delicada situación económica que atraviesa la institución.
Ortiz calificó como “un desastre” el desempeño del equipo en la final y aseguró que el plantel irrespetó a la afición, al considerar que no mostró entrega en uno de los partidos más importantes del torneo.

Uno de los puntos más polémicos fue la revelación sobre las negociaciones de premios económicos. Según explicó, la directiva ofreció inicialmente 78 mil dólares al plantel por conquistar el campeonato, propuesta que fue aceptada antes de los cuartos de final. Sin embargo, al llegar a la final, los jugadores habrían exigido elevar el premio a 120 mil dólares.
El dirigente aseguró que, previo al encuentro decisivo, la directiva realizó una última oferta: la mitad de los 78 mil dólares por alcanzar la final y un bono de 100 mil dólares en caso de coronarse campeones.
Ortiz también denunció supuestos malos tratos por parte de algunos capitanes del equipo, afirmando incluso que durante una conversación uno de ellos le lanzó el teléfono.
En el plano financiero, el presidente reconoció que la institución atraviesa una crisis económica y sostuvo que la recaudación obtenida en la final permitirá solventar obligaciones pendientes.
Sobre la continuidad de varios futbolistas, adelantó que jugadores como Tomás Granitto, Joel Turcios y Jairo Guardado finalizan contrato, mientras dejó entrever una posible reestructuración profunda si la actual dirigencia continúa al frente del club.
Asimismo, cuestionó la situación médica de Granitto, sugirió no renovarle contrato y deslizó dudas sobre el compromiso de algunos elementos del plantel, entre ellos Marcelo Díaz.
Ortiz también confirmó que existen dos empresas interesadas en asumir el control del equipo, aunque aseguró que, de no concretarse un acuerdo, la actual directiva seguirá al frente mientras se define el futuro institucional.
Las declaraciones han generado una fuerte reacción entre la afición emplumada, que ahora espera respuestas claras sobre el rumbo deportivo y administrativo del club migueleño.





