Kuwait cerró brevemente este miércoles el principal aeropuerto del país después de que drones iraníes causaran graves daños en una de sus terminales, provocando la muerte de una persona y dejando decenas de heridos. Se trata del último episodio de una serie de ataques y contraataques entre Teherán y Washington que han puesto a prueba un frágil alto el fuego.
Los ataques ocurrieron mientras agencias de noticias iraníes semioficiales informaban que el país había suspendido las comunicaciones con los mediadores sobre una posible extensión de la tregua en la guerra con Estados Unidos e Israel. Un funcionario regional señaló que Teherán exige que se haga cumplir el cese del fuego en Líbano antes de retomar las negociaciones. Por su parte, el presidente norteamericano, Donald Trump, afirmó que las conversaciones continúan.

Las negociaciones se han prolongado durante semanas, y los repetidos intercambios de ataques en la región del Golfo, junto con la expansión de la guerra de Israel en Líbano, han incrementado aún más las tensiones y dificultado los esfuerzos diplomáticos.
Mientras tanto, Irán ha mantenido su control sobre el estrecho de Ormuz –una vía estratégica fundamental para el transporte mundial de petróleo y gas natural– y Estados Unidos ha continuado con el bloqueo de los puertos iraníes, lo que ha contribuido a mantener elevados los precios globales de los combustibles y a que las consecuencias del conflicto se sientan mucho más allá de la región.
Ataque al aeropuerto de Kuwait
El vocero del Ministerio de Defensa, el general de brigada Saud Abdulaziz Al–Otaibi, afirmó que “varios drones hostiles” atacaron un edificio de pasajeros del Aeropuerto Internacional de Kuwait.
Las autoridades informaron que una persona murió y otras 63 resultaron heridas, entre ellas pasajeros y trabajadores del aeropuerto. El portavoz del Ministerio de Salud, Abdullah Al Sanad, señaló que algunas de las víctimas sufrieron lesiones de gravedad.




