Israel y Hezbollah acuerdan un alto el fuego en el Líbano

Una vista general muestra escombros de edificios destruidos por ataques israelíes a lo largo de la costanera de la ciudad portuaria sureña de Tiro - Créditos: @Hassan Ammar

La Nación

Israel y Hezbollah acordaron este viernes un alto el fuego, después de una fuerte escalada de violencia en el sur de Líbano que dejó al menos 18 muertos del lado libanés y cuatro soldados israelíes fallecidos, y que puso bajo presión el frágil acuerdo firmado entre Estados Unidos e Irán para intentar poner fin a la guerra en Medio Oriente.

La tregua entró en vigor a las 16, hora local, según informó un alto funcionario estadounidense bajo condición de anonimato. El acuerdo fue negociado por mediadores de Estados Unidos y Qatar tras conversaciones con Israel e Irán, en un intento por contener un frente que amenazaba con hacer descarrilar el entendimiento más amplio sellado esta semana entre Washington y Teherán.

“Hezbollah e Israel han acordado un alto el fuego”, afirmó el funcionario estadounidense. “Tenemos entendido que, tras el intercambio de disparos de hoy, Israel y Hezbollah se encuentran ahora en un alto el fuego”, agregó.

La confirmación llegó después de una noche de bombardeos israelíes en el Líbano y de uno de los ataques más letales de Hezbollah contra fuerzas israelíes desde el inicio de esta guerra. El Ministerio de Salud libanés informó que al menos 18 personas murieron y otras 33 resultaron heridas por los ataques aéreos israelíes, mientras que el ejército de Israel confirmó la muerte de cuatro soldados en el sur de Líbano, uno de ellos de alto rango.

Según medios israelíes, el incidente se produjo poco después de la medianoche, cuando un presunto dron o misil antitanque impactó contra un tanque israelí en la localidad de Kfar Tebnit, en el sur libanés. El ejército israelí indicó que investigaba la causa exacta de la explosión.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, calificó el ataque de Hezbollah como “una violación flagrante del alto el fuego” y advirtió que Israel no tolerará agresiones contra sus tropas. En un comunicado difundido por su oficina, afirmó que había ordenado al ejército atacar “con fuerza” al grupo libanés y prometió hacerle pagar “un precio muy alto”.

Netanyahu sostuvo además que, tras el ataque, las fuerzas israelíes bombardearon más de 80 objetivos y abatieron a “decenas” de combatientes de Hezbollah, antes de golpear también puestos de mando del grupo en el valle de la Bekaa. También insistió en que Israel permanecerá en lo que denomina una “zona de seguridad” en el sur de Líbano durante el tiempo que sea necesario para proteger a las comunidades del norte del país.

“Si nos atacan, responderemos”, dijo un funcionario israelí citado por el Canal 12 de Israel, que también informó del acuerdo de alto el fuego.