
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, negó este lunes que el mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, haya influido en la decisión de perdonarle la tarjeta roja al jugador Folarin Balogun, quien fue expulsado en el partido que el seleccionado norteamericano jugó con Bosnia y Herzegovina y que hoy podrá disputar el encuentro con Bélgica por cuartos de final del Mundial.
En una declaración oficial, Infantino reconoció que recibió una llamada de Trump, pero la minimizó al decir que habla regularmente con él, así como recibe llamados de “jefes de Estados, funcionarios de gobiernos, grupos de interés y ejecutivos de negocios de todo el mundo por diferentes temas”.
“Durante la conversación, le expliqué (a Trump) que había en curso un proceso legal que involucraba a organismos independientes de la FIFA y que sería decidido por ellos. Así es como funciona la FIFA y es un principio que yo siempre sostendré”, afirmó el presidente del organismo que maneja el fútbol internacional.
“Leo las decisiones del Comité Disciplinario de la FIFA una vez que están tomadas. A veces me sorprenden. A veces estoy de acuerdo y a veces no. Lo que hago siempre, de todas formas, es respetar esas decisiones y la autonomía de los organismos que las toman. Si a mí personalmente me gusta o no una decisión es irrelevante. El respeto por la independencia de las instituciones y el gobierno de la ley es lo que protege la integridad de nuestras competencias y la credibilidad de la FIFA siempre», cerró Infantino.
Más temprano, Trump admitió que contactó a Infantino a raíz de la expulsión. El mandatario norteamericano confirmó este lunes que pidió “una revisión” de la jugada, calificó de “realmente brillante” la decisión de levantar la suspensión, sembró sospechas sobre el árbitro y hasta habló de Lionel Messi y otras estrellas que disputan el torneo.
“Vi la jugada. Soy una persona a la que le encantan los deportes, fui buen atleta y entiendo los deportes muy bien. Y aquello no fue falta, ni siquiera una infracción: fueron dos tipos corriendo a toda velocidad que, por casualidad, chocaron entre sí. No podés colocar deliberadamente tu pie sobre el de otra persona mientras estás en carrera”, describió Trump, en referencia a la jugada por la que Balogun fue expulsado en el partido contra Bosnia y Herzegovina en 16avos de final.
El indulto a Balogun
El primer gran escándalo del Mundial 2026 surgió en la tarde del domingo, en medio de la disputa de los octavos de final. El goleador estadounidense Folarin Balogun podrá jugar el partido de este lunes contra Bélgica en Seattle, a pesar de haber sido expulsado en la victoria ante Bosnia y Herzegovina en la ronda anterior, según informó la FIFA el domingo.


Para buscar el levantamiento de una sanción en plena disputa de una Copa del Mundo hay que remontarse a 1962.
La medida de la FIFA para favorecer a los locales fue por una intervención directa de Donald Trump ante Gianni Infantino. El presidente de Estados Unidos, anfitrión de este torneo, llamó al titular de la FIFA, según revelaron The New York Times, El País de España y las agencias AP y AFP.
Balogun marcó su tercer gol del Mundial en el partido que Estados Unidos ganó por 2-0 por los dieciseisavos de final, pero recibió una tarjeta roja en la segunda parte por pisar el tobillo del bosnio Tarik Muharemovic.
El jugador, de 25 años, fue expulsado tras una revisión del VAR, aunque el DT estadounidense, el argentino Mauricio Pochettino, afirmó que no merecía una tarjeta roja.





