Por Liset Orellana, Corresponsal de Prensa en EE.UU
Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, comparecieron este jueves 15 de octubre de 2026 ante el juez federal Alvin Hellerstein, del Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, para escuchar formalmente nuevos cargos por presunta conspiración para cometer tortura. La audiencia, en la corte federal de Manhattan, estaba fijada para las 11:00 a.m., hora local.
En la audiencia se daba lectura formal a los cargos, y los acusados tenían derecho a declararse culpables o no culpables. Antes de la vista, la defensa adelantó que ambos se declararían “no culpables”. Ambos ya se habían declarado no culpables de los cargos originales, pero Reuters informó que aún no habían presentado su declaración sobre la nueva acusación.
La acusación sustitutiva, presentada el 8 de octubre, añadió a Maduro y Flores un cargo de conspiración para cometer tortura y extendió a Flores la imputación de narcoterrorismo, que antes recaía solo sobre Maduro.
Según la Fiscalía, miles de venezolanos sufrieron persecuciones, arrestos, torturas y asesinatos a manos de personas que actuaban bajo el auspicio del Estado, con el objetivo de que Maduro y Flores se mantuvieran en el poder. El texto de la acusación señala que las torturas se habrían dirigido contra opositores, militares y otros detenidos, entre ellos tres ciudadanos estadounidenses. La acusación sostiene que Maduro dirigió este sistema y organizó a las fuerzas de seguridad que lo ejecutaron, mientras que a Flores se le atribuye un papel en su articulación.
Los cargos por tortura se suman a un expediente ya extenso. Maduro y Flores siguen enfrentando acusaciones por conspiración para importar cocaína a Estados Unidos y por posesión y conspiración para poseer ametralladoras y artefactos destructivos. En total, ambos enfrentan cinco cargos, según BBC News Mundo. Permanecen detenidos sin derecho a fianza en instalaciones federales de Brooklyn.
La defensa rechaza las acusaciones. El abogado de Maduro, Barry J. Pollack, ha negado los nuevos cargos y ha señalado que su cliente espera su día en tribunal.
La nueva imputación coincidió con un revés para la esposa del exmandatario. La semana pasada, el juez Hellerstein rechazó la solicitud de arresto domiciliario para Cilia Flores por razones médicas, tras determinar que existe un “riesgo de fuga extremo”.
La próxima fecha clave es el 17 de noviembre. Ese día habrá otra audiencia en la que el juez abordará una solicitud para desestimar los cargos bajo la figura de la inmunidad soberana, a la que la Fiscalía se ha opuesto. El juicio está programado para junio de 2027.
Contexto: de Caracas a Manhattan
El 3 de enero, durante una operación militar estadounidense en Caracas, fuerzas de Estados Unidos capturaron a Maduro y a Flores en medio de ataques y bombardeos que provocaron múltiples reacciones dentro y fuera de Venezuela. Ese mismo día fue trasladado a Estados Unidos y llevado a Nueva York, donde comenzaron sus comparecencias ante la Corte del Distrito Sur de Manhattan a partir del 5 de enero.
En aquella primera audiencia, Maduro dijo al juez que era el presidente de Venezuela y que había sido secuestrado, y se declaró no culpable de todas las acusaciones. Flores, por su parte, afirmó ser inocente y también se declaró no culpable. En ese momento ella enfrentaba tres cargos, los mismos que Maduro, salvo el de narcoterrorismo.
La defensa ha basado su estrategia en que ambos eran jefe de Estado y primera dama al momento de su captura. Esa es la premisa de la solicitud de inmunidad soberana que se discutirá en noviembre.








