Agence France Presse
Luego de haber dado un golpe sobre la mesa ante el Liverpool, el PSG hace frente a un reto aún mayor, el martes en el Parque de los Príncipes contra el Bayern Munich en la ida de semifinales de Champions.
El duelo entre el líder de la Ligue 1 y vigente campeón de la Champions contra el flamante campeón de la Bundesliga, que viene de eliminar al Real Madrid en cuartos, se presenta como una final anticipada entre los dos grandes favoritos para levantar la Orejona.

“Estamos preparados” para “jugar esta semifinal ante el mejor equipo de Europa, pero somos los vigentes campeones, y queremos seguir siéndolo”, proclamó el sábado Luis Enrique luego de su cómoda victoria con los suplentes en Ligue 1 ante el Angers (3-0).
Para esta tercera semifinal europea consecutiva a las órdenes del entrenador español, los parisinos quieren seguir haciendo historia y caminar sobre los pasos del Real Madrid de Zinédine Zidane, último equipo que logró revalidar el título supremo (2016, 2017, 2018).
Pero sobre la ruta de ese eventual segundo éxito en Budapest se presenta un gigante para impedir el paso: el Bayern de Vincent Kompany (suspendido para el martes), de Harry Kane y de Michael Olise, contra el que el PSG ya perdió en la primera fase en noviembre (2-1). Pero los parisinos pueden esperanzarse con el 2-0 cosechado ante los bávaros en cuartos del pasado Mundial de Clubes, en julio.
“Estamos deseando afrontar este desafío”, afirmó este fin de semana el delantero inglés de 32 años, todavía uno de los mejores jugadores del Bayern, sabiendo que ambos equipos tienen “un estilo de juego muy similar”.
Kane completa un tridente ofensivo bávaro con Michael Olise y el colombiano Luis Díaz -entre los tres han marcado 93 goles-, apoyados por la calidad de Jamal Musiala





