Trump anuncia que EE.UU. lanzará un fuerte ataque a Irán y se apoderará de su instalación petrolera más estratégica

LA NACION

Tras el colapso de hecho de la frágil tregua en Medio Oriente, Donald Trump parece decidido a acelerar al máximo su estrategia de presión militar sobre Irán. Tras la escalada de los últimos días con fuego cruzado entre Washington y Teheran, el presidente norteamericano elevó su amena al régimen al anticipar que Estados Unidos atacará al país persa “muy duramente” esta noche y que luego buscará tomar el control de su infraestructura energética, una estrategia “muy similar” a la aplicada por la Casa Blanca en Venezuela.

«Estados Unidos golpeará a Irán muy duramente esta noche“, escribió Trump en su red Truth Social, en un mensaje en el que sostuvo que la Armada, la Fuerza Aérea, los radares, las defensas antiaéreas y gran parte de su capacidad ofensiva iraní “desaparecieron”.

“Muy fuerte esta noche”, repitió el presidente, que a continuación planteó la estrategia norteamericana. “En algún momento en un futuro no muy lejano, tomaremos la isla de Kharg, y otros puntos de infraestructura petrolera, y asumiremos el control total de sus mercados de petróleo y gas, muy similar a lo que hemos hecho con Venezuela, lo cual está resultando de manera brillante tanto para Venezuela como para Estados Unidos», señaló.

La pequeña isla de Kharg, frente a la costa del sur de Irán, es estratégica para su industria energética, ya que casi el 90% de las exportaciones de petróleo del país salen desde este enclave, que lo conecta con los mercados internacionales, en especial China, l el principal comprador del crudo iraní.

Durante años, el acceso a la isla permaneció estrictamente controlado por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), el brazo armado del régimen que ahora encabeza el líder supremo Mojtaba Khamenei.

La eventual toma de la isla de Kharg -como señaló el presidente norteamericano, sin dar detalles- podría requerir el uso de fuerzas terrestres estadounidenses desplegadas en Medio Oriente, lo que elevaría los riesgos militares y los desafíos políticos para el propio Trump, remarcan los especialistas.

En marzo pasado, Estados Unidos había atacado objetivos militares en la zona, pero las autoridades iraníes informaron en aquel momento que, pese a la ofensiva, la industria petrolera seguía operativa.