Real Madrid sufre pero consigue una ajustada victoria de 2-1 ante el Inter de Milán Champions League

AGENCIA EFE

El Real Madrid afrontó el partido ante el Inter de Milán de este martes en el Santiago Bernabéu tras el primer tropiezo de la temporada. La reacción fue inmediata e incompleta. Los de Mourinho tuvieron la efectividad perdida ante el Betis, con dos goles en los dos primeros disparos este martes, pero volvieron a pecar de poco control del juego y continuidad que provocaron los pitos de su afición.

Los tantos llegaron en dos acciones marcadas por la presión alta. Con el debate avivado sobre la exigencia en la presión alta para los delanteros. Kylian Mbappé rehuyó de ello y sacó pecho de sus goles en la víspera del partido ante el Inter.

«Yo puedo hacer el tonto y decirte que yo meto más goles que esos que me dices tú -Dembélé y Raphinha- y que ellos tienen que meter más goles para ser como yo. Hago más cosas que ellos. Es un debate sin fin. Todos tenemos que mejorar y ayudar a la defensa para que nos generen menos ocasiones, pero pienso que tenemos que manejar mejor el balón para ello», contestó al ser preguntado sobre si debería mejorar en la faceta defensiva.

No asumió esa responsabilidad Mbappé y volvió a marcar este martes. Eso sí, los dos goles del Real Madrid llegaron de sendas presiones altas de sus compañeros. Primero Brahim Díaz incordió la salida de balón de Bisseck para forzar el error en el pase de este y servirle el mano a mano a un Mbappé que no falló.

El segundo fue gracias a que Fede Valverde, más liberado jugando con Trent Alexander-Arnold a su lado y no como ancla del equipo, creyó hasta el final en la presión, fue a por el guardameta Josep Martínez y este intentó un recorte dentro del área pequeña que acabó en un error grave y el 2-0 del Real Madrid.

Dos disparos y dos goles. Contra el Betis, 20 remates, ocho de ellos a puerta, y ningún tanto. Recuperó pronto la efectividad el Real Madrid y cumplió una máxima de Mourinho. «No quiero jugar bien y perder, como contra el Betis», dijo en la víspera del encuentro.

Tanto que acabó sufriendo los últimos 13 minutos. El Inter recortó distancias en el minuto 77 en un tanto del brasileño Carlos Augusto. Al vigésimo remate logró superar a un Thibaut Courtois enfadado con sus compañeros. También Mourinho desde el área técnica, pidiendo intensidad a los suyos para afrontar los últimos minutos y cerrar una victoria que da tres puntos pero no tranquilidad.