BBC El presidente francés, Emmanuel Macron, reprochó este domingo a los servicios de inteligencia galos que no anticiparan las protestas multitudinarias y los numerosos disturbios del sábado. «Espero respuestas claras y pido una transparencia total», aseguró durante un breve discurso televisado desde el Palacio del Elíseo. Lo ha pronunciado el día después de que Francia viviera la oleada de disturbios más graves desde el verano de 2023. El jefe del Estado galo se sumó a las críticas de que hubo un problema de anticipación «que no se puede repetir» y anunció «una investigación interna lo más rápida posible».
«Mirando esas imágenes nos preguntamos cómo unos ciudadanos franceses pueden cometer tales actos contra otros franceses», afirmó Macron, quien atribuyó los graves episodios de violencia urbana a «grupúsculos de la ultraizquierda, a los que se sumaron numerosos delincuentes». «Aquellos que destrozaron deberán pagarlo y aquellos que robaron deberán devolverlo», añadió el mandatario, quien expresó su «vergüenza» por lo sucedido e hizo un llamamiento a la calma. También prometió ayudas económicas a los numerosos comercios saqueados (al menos 1.500). Pese a los discursos de Macron y las declaraciones del ministro del Interior, Laurent Nuñez, los chalecos amarillos han anunciado este lunes otra jornada de protestas para este sábado.
En cambio, el presidente se mostró más precavido a la hora de anunciar medidas que calmen la rabia de los centenares de miles de personas, la mayoría de ellas jóvenes, que salieron a la calle el sábado contra la subida del precio de la gasolina, el alto coste de la vida y la precarización de los servicios públicos. Ha prometido, en ese sentido, que el Gobierno se reunirá esta semana con los sindicatos estudiantiles «para acordar soluciones concretas». La discusión política «debe hacerse a través de los partidos», subrayó. Además, expresó su deseo de que la campaña de las presidenciales de la próxima primavera calme el actual hervor social.
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