Cientos de ciudadanos, comerciantes y voluntarios salieron este fin de semana a las calles de Francia con escobas, mangueras y bolsas de basura para limpiar y reparar los daños que dejaron los violentos disturbios de la víspera. La respuesta civil se produjo tras una jornada de protestas que derivó en enfrentamientos y que dejó un panorama desolador en varias ciudades del país.
La movilización comenzó con un llamamiento del alcalde de París, quien pidió a los vecinos colaborar en las tareas de recuperación. Desde primera hora, cientos de personas acudieron a los puntos más afectados para sumarse al esfuerzo.
Los voluntarios trabajaron junto a los equipos de los servicios municipales y a cerca de 1.000 agentes de limpieza, algunos de los cuales interrumpieron sus vacaciones para incorporarse a las labores.
En la capital, los trabajos se concentraron en la Place de la République, uno de los puntos críticos de los disturbios. Allí se limpió una fuente y se retiraron los escombros acumulados en el pedestal de la estatua que preside la plaza.
La labor no se limitó a París. Brigadas y voluntarios también trabajaron en Marsella, Lille, Burdeos, Estrasburgo y Limoges, ciudades que igualmente sufrieron daños tras las protestas.
Cristales, adoquines y apoyo a los comerciantes
Las tareas incluyeron la retirada de cristales rotos, escombros y piedras de adoquín, así como de vehículos calcinados. Los voluntarios también limpiaron fachadas y brindaron apoyo directo a los comerciantes afectados, muchos de los cuales vieron dañados sus negocios.
La imagen de vecinos armados con escobas y mangueras, junto a operarios municipales, se difundió ampliamente en redes sociales y medios, como símbolo de solidaridad frente a la violencia.
PUEDES VER:








