Una legisladora hispana y un sobrino de Kennedy replican a Trump por los derechos de los inmigrantes

Agencias

La protección de los derechos de los inmigrantes como valor fundamental del país fue el hilo conductor de la réplica en español del Partido Demócrata al primer discurso sobre el Estado de la Unión del presidente de EEUU, Donald Trump.

Elizabeth Guzman, una de las primeras legisladoras inmigrantes hispanas del estado de Virginia, retomó la idea de los Estados Unidos como una tierra plagada de oportunidades y promesas, conocida como el «sueño americano», para iniciar un discurso monográfico sobre la inmigración y las defensa de los derechos migratorios.

Guzmán utilizó su dura y exitosa experiencia como inmigrante, madre soltera, pluriempleada y, finalmente, como legisladora estatal en Virginia para ensalzar la aportación de la inmigración al país y defender a los EEUU como una tierra de oportunidades.

La migrante peruana, de 44 años, calificó a los Estados Unidos como «una nación que brilla como un faro para el mundo» y que «inspira» a los inmigrantes a buscar su propio «sueño americano».

Guzmán, nacida en Lima y llegada a EEUU en 1998, respondió a la versión dada sobre el concepto por el presidente, al que criticó porque «no comparte esta visión» para el país.

«Este país me ha demostrado que cualquier persona que esté dispuesta a sacrificarse y luchar, puede triunfar», argumentó la exrecepcionista, que llegó a EEUU buscando una vida mejor para su hija mayor.

Guzmán comenzó a dar sus primeros pasos en política involucrándose en la primera campaña presidencial de Barack Obama en 2008, pero fue el candidato a las primarias del Partido Demócrata Bernie Sanders en 2016 quien le dio el empujón final para dar el salto como legisladora estatal, que se materializó este noviembre.

La demócrata enfatizó que la Administración actual «amenaza con arrastrar» a la nación a un «pasado vergonzoso, en el que nuestro pueblo fue juzgado no por la calidad de su carácter, sino por el color de su piel y por sus creencias religiosas».

Guzmán puso el foco en los efectos que provocan las políticas migratorias del Gobierno de Trump y consideró que «las familias de inmigrantes se están enfrentando a la incertidumbre, la ansiedad y el terror».

«Ha reemplazado la igualdad por la intolerancia y el respeto mutuo por el racismo», comentó sobre el mandatario, quien en su discurso dijo que el hecho de tener la frontera abierta había causado la pérdida de muchas vidas inocentes.

En este sentido, la legisladora del estado de Virginia se refirió a la cancelación por parte del magnate del programa de Acción Diferida (DACA, por sus siglas en inglés), aprobado por Obama en 2012 y que protegía a los jóvenes indocumentados que llegaron al país como niños de ser deportados.

También afeó al presidente que haya eliminado el estatus de protección temporal (TPS, por sus siglas en inglés), destinado a la población afectada por conflictos bélicos o desastres naturales, para Haití, Nicaragua y El Salvador.

Por otra parte, el congresista Joe Kennedy, nieto del exfiscal general Robert Kennedy, también dio réplica al presidente, Donald Trump, que al advertirle de que ningún «matón» ha doblegado al pueblo estadounidense.

Kennedy, de 37 años, pronunció desde una escuela politécnica en Fall River (Massachusetts), al sur de su Boston natal, la principal de las respuestas de los demócratas a Trump.

«Los matones pueden dar un golpe. Pueden dejar marca. Pero nunca, ni una sola vez, en la historia de Estados Unidos, han podido doblegar la fuerza y el espíritu de un pueblo en defensa de su futuro», dijo Kennedy.

Sobrino nieto del expresidente John F. Kennedy, la elección del joven Kennedy para la réplica sorprendió al tratarse de un hombre blanco con perfil centrista en un momento en el que los demócratas quieren mostrar su lado más diverso.

«Sería fácil ignorar el pasado año como un caos. Partidismo. Política. Pero es mucho más que eso. Este Gobierno no solo persigue las leyes que nos protegen, sino que apunta a la idea de que todos somos dignos de protección», subrayó.

Kennedy se dirigió especialmente a los cerca de 800.000 jóvenes indocumentados conocidos como «dreamers» o «soñadores» cuyo futuro en EEUU negocia ahora Trump con los demócratas a cambio de financiación para el muro con México.

«Vosotros sois parte de nuestra historia. Vamos a luchar por vosotros y no os vamos a abandonar», afirmó.

Asimismo, el joven congresista se esforzó en deshacer la retórica de división que en su opinión pronunció Trump: «Están convirtiendo la vida en EEUU en un juego de suma cero, en el que, para que uno gane, el otro tiene que perder».

«Podemos bajar los impuestos a las empresas hoy si los subimos mañana a las familias. Podemos ocuparnos de los niños enfermos si sacrificamos a los ‘dreamers’. Nos bombardean con una falsa elección tras otra: Mineros o madres solteras, comunidades rurales o ciudades, la costa o el interior», señaló Kennedy.

«Nosotros —afirmó— elegimos a los dos. Luchamos por los dos. Porque el mejor país del mundo, el más fuerte y más rico, no debe dejar a nadie atrás».

 

 

 

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