Analizan prohibir las zapatillas «mágicas» que usan los mejores maratonistas

El 6 de mayo de 2017, Nike organizó el evento Breaking2 con el objetivo de desafiar los límites del cuerpo humano y lograr que una persona corriera en menos de dos horas la distancia del maratón: 42,195 kilómetros.

Para eso, creó un nuevo modelo de zapatillas llamado Vaporfly 4%, que -según aseguraban desde la compañía- potenciaba el rendimiento del atleta en un 4% (de ahí el nombre del modelo). El keniata Eliud Kipchoge​ logró una marca de 2h00m25 en esa prueba marketinera sin homologación internacional. Complacidos con el avance, pero insatisfechos con el tiempo, Kipchoge y Nike fueron por más.

comienzos de 2019, la marca estadounidense siguió consejos del maratonista de 35 años y lanzó al mercado las ZoomX Vaporfly Next%, que presentaban una mejora considerable respecto de su modelo anterior. Meses más tarde, crearon una última versión: las AlphaFly.

Con ese calzado, Kipchoge logró por primera vez en la historia bajar las dos horas en la distancia del maratón (1h59m40), en el evento no oficial INEOS 1:59 Challenge, donde nada quedó al azar: la temperatura fue ideal, el recorrido estuvo diagramado y un grupo de «liebres» se aseguraron de que el keniata no perdiera el ritmo.

Hoy, a poco más de seis meses de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, el mundo del atletismo espera saber si esas zapatillas serán prohibidas para uso en competencias oficiales. De hecho, la World Athletics (ex IAAF) analiza tomar una decisión al respecto, ante las marcas que han bajado los maratonistas usando ese calzado. De hecho, las utilizaron 10 de los 12 ganadores de los seis Majors (Tokio, Boston, Londres, Berlín, Chicago y Nueva York).

Eliud Kipchoge, en el evento no oficial en el que bajó las dos horas para la distancia del maratón. Foto: AP© clarin.com Eliud Kipchoge, en el evento no oficial en el que bajó las dos horas para la distancia del maratón. Foto: AP

Según el diario británico «The Times», la entidad estudia determinar si las zapatillas brindan una ventaja injusta. Aunque el organismo no nombró de manera específica el modelo, sí explicó en un comunicado que «está claro que algunos tipos de tecnología podrían proporcionar a los atletas un apoyo que es contrario a los valores fundamentales del deporte: accesibilidad, universalidad y equidad».

Nike salió al cruce y respaldó al producto: “Nosotros respetamos a la IAAF ​y al espíritu de sus reglas, pero no producimos ningún tipo de calzado que retorne más energía de la que surge del propio corredor”.

Entre las características principales de las zapatillas, se destaca la polémica placa de fibra de carbono que se ubica en la suela y que potencia el «efecto rebote», aumentando las zancadas y el rendimiento de los atletas. Además, la espuma Nike ZoomX que compone la suela es capaz de proporcionar hasta un 85% de retorno de energía. Además, la parte superior del calzado presenta un material impermeable, que no absorbe el agua ni el sudor.

El 31 de octubre de 2019, en Chicago, la keniata Brigid Kosgei completó el maratón en 2h14m04 y batió el récord mundial que había establecido la británica Paula Radcliffe en Londres hacía 16 años (2h15m25). Por su puesto, Kosgei utilizó las Vaporfly, al igual que Geoffrey Kamworor cuando corrió el medio maratón de Copenhague 2019 en 58m01s y asentó una nueva marca.

Brigid Kosgei batió en Chicago el récord mundial de maratón con las zapatillas de la polémica. Foto: AFP© clarin.com Brigid Kosgei batió en Chicago el récord mundial de maratón con las zapatillas de la polémica. Foto: AFP

Una investigación realizada por The Upshot, un emprendimiento del New York Times, afirmó que quienes utilizan las Nike Vaporfly corren entre un 4% y un 5% más rápido que quienes usan calzados convencionales. Aunque ese número pueda parecer insignificante, en las competencias de elite, donde todo es tan parejo, la más mínima diferencia es importante.

Quienes se oponen al uso de estos modelos se amparan en el artículo 143.2 del reglamento de la IAAF, que establece que las zapatillas «no deben estar construidas de tal modo que proporcionen al atleta una ayuda adicional injusta, incluyendo la incorporación de cualquier tecnología que dé al usuario una ventaja injusta».

Entre tanto debate, Kipchoge le restó importancia a la polémica sobre «las zapatillas más rápidas del planeta», tal como las calificó la revista Mens Journal: «Si no crees que puedes correr rápido, incluso con las mejores zapatillas no puedes hacerlo. Agradezco a Nike su esfuerzo por crear unas buenas zapatillas, pero sobre todo es la persona la que importa».

El pasado domingo 12 de enero, el keniata Rhonex Kipruto rompió el récord mundial de 10 kilómetros en Valencia, al completar la distancia en 26 minutos y 24 segundos. El atleta de 20 años no utilizó las cuestionadas Vaporfly, sino las Adidas Adizero Takumi Sen 5. En la página oficial de la marca alemana, el modelo está de oferta y se vende a 80 euros, mucho menos que los 250 que valen las Nike.

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