Estados Unidos declara emergencia nacional y endurece sanciones contra países que suministren petróleo a Cuba

El presidente Donald Trump pronuncia un discurso sobre economía en el Horizon Events Center en Clive, Iowa, el martes 27 de enero de 2026. (Foto oficial de la Casa Blanca por Molly Riley)

Por Liset Orellana, Corresponsal de Prensa en EE.UU.

El presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, firmó una Orden Ejecutiva mediante la cual declaró una emergencia nacional y estableció un nuevo esquema de aranceles dirigido a los países que vendan o suministren petróleo a Cuba. La medida, según informó la Casa Blanca, busca proteger la seguridad nacional y la política exterior estadounidense frente a lo que Washington define como las “acciones malignas” del régimen cubano.

La Orden Ejecutiva crea un sistema arancelario que habilita al gobierno estadounidense a imponer gravámenes adicionales a las importaciones provenientes de cualquier país que, de manera directa o indirecta, abastezca de petróleo a la isla. El objetivo, de acuerdo con el comunicado oficial, es ejercer presión económica no solo sobre La Habana, sino también sobre los actores internacionales que contribuyen a sostener al régimen cubano.

El documento autoriza al secretario de Estado y al secretario de Comercio a adoptar todas las medidas necesarias para la implementación del nuevo régimen arancelario, incluyendo la emisión de regulaciones específicas y lineamientos administrativos. Asimismo, la Casa Blanca dejó abierta la posibilidad de modificar o revertir la Orden en caso de que Cuba o los países afectados adopten “medidas significativas” que se alineen con los intereses de seguridad nacional y política exterior de Estados Unidos.

Desde Washington, la decisión fue presentada como parte de una estrategia más amplia para contrarrestar la influencia del gobierno cubano, al que la administración Trump acusa de apoyar a actores hostiles, promover la inestabilidad regional y colaborar con organizaciones terroristas. El comunicado sostiene que Cuba mantiene vínculos estrechos con países considerados adversarios de Estados Unidos y alberga capacidades militares y de inteligencia extranjeras, entre ellas —según la Casa Blanca— la mayor instalación rusa de inteligencia de señales fuera de su territorio.

Además, el gobierno estadounidense afirmó que el régimen cubano ofrece refugio a grupos terroristas transnacionales como Hezbolá y Hamás, y que socava las sanciones internacionales al respaldar a actores hostiles en el hemisferio occidental. A esto se suman denuncias de persecución política, violaciones sistemáticas a los derechos humanos, restricciones a la libertad de prensa y de expresión, y prácticas de corrupción que, según el comunicado, profundizan la crisis social y económica en la isla.

La Casa Blanca calificó este conjunto de acciones como una “amenaza inusual y extraordinaria” para los intereses de Estados Unidos, lo que, a su juicio, justifica la adopción de medidas inmediatas y excepcionales.

La Orden Ejecutiva se inscribe en la línea dura que Trump ha mantenido históricamente frente al gobierno cubano. Durante su primer mandato, revirtió el proceso de acercamiento impulsado por la administración de Barack Obama, al considerar que el alivio de sanciones no estuvo acompañado de reformas políticas sustanciales en Cuba. Más recientemente, en junio de 2025, el presidente implementó restricciones parciales de viaje para ciudadanos cubanos y firmó un Memorando Presidencial de Seguridad Nacional destinado a reforzar la política estadounidense hacia la isla.

El comunicado también enmarca esta decisión dentro de una política exterior más amplia orientada a confrontar a regímenes considerados hostiles por Washington. En ese sentido, la Casa Blanca recordó que en los últimos meses Trump ordenó acciones militares contra infraestructura nuclear en Irán y autorizó operaciones para desplazar del poder a Nicolás Maduro en Venezuela, subrayando que Estados Unidos buscará responsabilizar a los gobiernos que, según su criterio, patrocinan el terrorismo o amenazan la estabilidad regional.