La Paz, 5 feb (EFE).- Transportistas realizan bloqueos de vías en tres ciudades de Bolivia este jueves, en protesta por «la mala calidad» de la gasolina que, según denuncian, dejó daños en sus vehículos y por lo que exigen al Gobierno de Rodrigo Paz una compensación económica, de lo contrario advirtieron que habrán más medidas de presión.
Los conductores en La Paz cortaron esta jornada las principales calles del centro de la ciudad en demanda de un diálogo con el ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, a quien le piden que les dé soluciones porque, según informaron, son al menos 400 vehículos afectados por la gasolina adquirida por el Gobierno «en mal estado».
En la ciudad oriental de Santa Cruz, los transportistas bloquean la principal carretera al norte, mientras que en la ciudad andina de Oruro, los chóferes se apostaron afuera de las oficinas de la estatal Yacimientos Petrolíferos Bolivianos (YPFB) y bloquearon las calles adyacentes.
«Hemos dado 24 horas al Gobierno para que se manifieste sobre la reposición de daños y perjuicios por la mala gasolina que se ha distribuido, lamentablemente no hay una respuesta de alguna autoridad de Gobierno», dijo a EFE el dirigente del Transporte Libre de La Paz, Limbert Tancara.
El transportista anunció que si hasta el domingo no hay un llamado al diálogo de parte del Gobierno, «se masificará la medida de presión» con una huelga indefinida.
Dirigentes de sindicatos de transporte público y el transporte libre de La Paz detectaron al menos 2.000 vehículos en mal estado, debido al combustible que usaron las últimas semanas.
En Santa Cruz, los mototaxistas bloquean la principal carretera hacia el norte y algunas calles principales de la ciudad capital, y se prevé que la medida llegue a las provincias en busca de la compensación por la «mala calidad» de la gasolina.
Los dirigentes del gremio anunciaron que el bloqueo será «indefinido» hasta que las autoridades del Gobierno les den una solución y decenas de ellos obstruyen la carretera al norte en Santa Cruz, según constató EFE.
El Ministerio de Hidrocarburos y Energía, YPFB y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) emitieron el martes un comunicado conjunto para asegurar que desde que se conocieron las denuncias por la calidad de la gasolina se activó «un análisis técnico exhaustivo en toda la cadena de suministro».
Si bien las autoridades aseguraron que el resultado de ese análisis «permite confirmar que la gasolina importada y de producción nacional cumple estrictamente las especificaciones técnicas», también admitieron que «de manera muy puntual se identificaron casos específicos de gasolina residual localizada en algunos tanques con parámetros inferiores, correspondientes a adquisiciones anteriores, además de concentraciones superiores de gomas y magnesio».
El Gobierno de Paz justificó que trabaja con un «sistema heredado» que está siendo corregido para «asegurar» que la gasolina que se comercializa en el país esté respaldada «por verificaciones rigurosas».
La ANH anunció que inició un operativo nacional de control para «verificar y supervisar» la calidad del combustible, con tomas de muestras que se enviarán a laboratorios certificados para su respectivo análisis.
Asimismo, YPFB tomará los próximos días muestras del combustible que importa desde Paraguay.
El Gobierno boliviano retiró en diciembre la subvención a los combustibles que rigió durante más de dos décadas, por lo que el litro de gasolina especial pasó de costar 0,53 centavos de dólar a un dólar y el precio de la gasolina premium subió de 1 a 1,58 dólares.
(c) Agencia EFE




