Por Liset Orellana, Corresponsal de Prensa en EE.UU.
La cumbre internacional “Escudo de las Américas” (Shield of the Americas) concluyó este sábado en Doral con un compromiso entre varios gobiernos del continente para reforzar la cooperación regional contra el narcotráfico, el crimen organizado y la migración irregular masiva.
El encuentro fue encabezado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y reunió a mandatarios, autoridades de seguridad y representantes diplomáticos de diversos países del hemisferio que buscan coordinar estrategias para enfrentar amenazas transnacionales que afectan la estabilidad regional.
Durante la reunión, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, subrayó la importancia de fortalecer la cooperación entre gobiernos para combatir las redes criminales que operan en varios países del continente, particularmente aquellas vinculadas al tráfico de drogas, armas y personas.
Entre los acuerdos discutidos se encuentran el fortalecimiento del intercambio de inteligencia, la coordinación entre fuerzas de seguridad y el uso de tecnología para rastrear las rutas utilizadas por organizaciones criminales.
Uno de los temas que generó mayor debate fue la posibilidad de involucrar a las fuerzas militares en la lucha contra los carteles del narcotráfico. Durante su intervención, Trump instó a los gobiernos de la región a considerar el uso de sus ejércitos para enfrentar directamente a estas estructuras criminales, a las que calificó como una amenaza para la seguridad del hemisferio.
El mandatario estadounidense señaló que los carteles operan con estructuras cada vez más sofisticadas y que, en algunos casos, superan la capacidad de las fuerzas policiales tradicionales, por lo que planteó la necesidad de una respuesta más robusta y coordinada entre los países de América.
La propuesta incluye la posibilidad de desarrollar operaciones conjuntas, apoyo logístico entre países aliados y cooperación militar en inteligencia, con el objetivo de desmantelar las rutas del narcotráfico que atraviesan el continente desde Sudamérica hasta Norteamérica.
Otro de los ejes centrales del encuentro fue el fenómeno de la migración irregular. Los líderes participantes coincidieron en que el aumento de los flujos migratorios en la región requiere una respuesta coordinada que involucre a países de origen, tránsito y destino.
En ese sentido, la cumbre planteó fortalecer el control fronterizo, combatir las redes de tráfico de personas y promover iniciativas de cooperación para atender las causas estructurales de la migración.
Aunque no se anunció un acuerdo militar formal entre los países participantes, la iniciativa “Escudo de las Américas” busca consolidarse como una plataforma permanente de coordinación en materia de seguridad regional.
El encuentro reunió a representantes de varios países de América Latina y el Caribe, mientras que algunas de las principales potencias regionales no participaron en la reunión.
Analistas señalan que el enfoque planteado por Estados Unidos refleja una creciente preocupación por la expansión de las redes criminales transnacionales y su impacto en el tráfico de drogas, la violencia y los flujos migratorios hacia Norteamérica.
Con los compromisos alcanzados en la cumbre, los gobiernos participantes esperan avanzar hacia una mayor cooperación regional para enfrentar desafíos que, según señalaron, requieren respuestas conjuntas a nivel continental.






