LA NACION
Un triunfo resonante para Atlético de Madrid. Fue inteligente, supo sufrir y derrotó 2 a 0 a Barcelona en el Camp Nou. Fue en el duelo de ida de los cuartos de final de la Champions League. Julián Álvarez marcó un verdadero golazo de tiro libre justo después de que los locales se queden con uno menos. Sorloth aumentó el marcador en la segunda parte. Con una buena ventaja, el próximo martes jugará el desquite como local ante el Blaugrana.
Barcelona tomó la responsabilidad desde el inicio. Rashford se mostraba insistente en los primeros minutos y se asociaba muy bien con lamine Yamal. Julián Alvarez tuvo su chance tras una gran acción individual, pero que se la detuvo el arquero. En el equipo de Diego Simeone apareció Juan Musso en cada llegada del Blaugrana, que siempre parecía llegar a la apertura del marcador. Los minutos de la primera parte pasaban y el mejor de los dos era el local.
Sin embargo, hubo una jugada que cambió el rumbo del partido. Giuliano se escapó solo contra el arco y Pau Cubarsí lo derribó cerca de la media luna. El árbitro del partido, el rumano Istvan Kovacs, le sacó amarilla en primera instancia, pero tras ver la jugada en el VAR cambió su fallo y lo expulsó. Julián Alvarez se hizo cargo del tiro libre y la clavó en un ángulo. Una joya del argentino que aprovechó ese instante. Los de Simeone se fueron al descanso arriba en el marcador y con un jugador más.

En el inicio de la segunda parte, una vez fue Barcelona el que se adelantó en el campo de juego. Parecía no tener el hombre de menos y lo atacaba con muchos jugadores. Los de Madrid continuaban aguantando ese 1 a 0 con uñas y dientes, pero también con la presencia de Juan Musso que seguía respondiendo. Cuando transcurrían 25, los colchoneros tomaron una pelota en el sector ofensivo y la movieron con mucha paciencia. Griezmann jugó con Ruggeri por izquierda, el lateral llegó al fondo y metió un gran centro. En el área apareció Alexander Sorloth para establecer el 2 a 0 y enmudecer al Camp Nou, que lució repleto.
Barcelona nunca supo romper el cerrojo defensivo de los visitantes, que supo seguir esperando atrás y apostar al pelotazo. Las individualidades de lamine no fueron suficientes y el partido llegó a su fin. Ganó Atlético de Madrid. Una gran victoria en un terreno y ante un rival que le cuesta muchísimo. El próximo martes será el momento del partido de vuelta, en el Metropolitano de Madrid con un público ilusionado y expectante.





