La irónica respuesta del rey Carlos III a Donald Trump: “Sin nosotros estarían hablando francés”

La Nación

Se realizó en la Casa Blanca una cena de recepción al monarca de Reino Unido, que viajó esta semana a Estados Unidos. Entre cócteles, saludos y agasajos, el rey británico Carlos III brindó un discurso en el que respondió a una broma previa del presidente de EE.UU., Donald Trump sobre la relación de ambas naciones.

“Recientemente comentó, señor presidente, que si no fuera por Estados Unidos, los países europeos estarían hablando alemán. Me atrevo a decir que, si no fuera por nosotros, ustedes estarían hablando francés”, apuntó el monarca, lo que despertó risas y aplausos de los invitados en el salón este de la residencia oficial en Washington.

Las palabras de Carlos III se interpretaron como la respuesta al discurso que Donald Trump brindó en el Foro Económico Mundial de Davos a comienzos de 2026. En aquella disertación, el mandatario norteamericano dijo: “Sin nosotros, ahora mismo, todos ustedes hablarían alemán y quizás un poco de japonés”.

Por otro lado, en esa misma intervención en Davos, Trump lanzó críticas contra Europa y tildó de “desagradecido” a Dinamarca por negarle el control de Groenlandia y sostuvo que el país tiene una deuda con Estados Unidos desde la Segunda Guerra Mundial.

En el video, que rápidamente se viralizó en redes sociales, puede verse cómo, después de sus palabras, el rey Carlos III busca con la mirada a Trump, a quien se lo ve sentado en frente suyo. La primera reacción del presidente norteamericano fue sonreír y mirar por sobre su espalda.

La relación entre el Reino Unido y Estados Unidos data de varios siglos atrás. Durante el conflicto bélico conocido como la “Guerra de los siete años”, que se extendió entre 1756 y 1763, Inglaterra evitó que Francia colonizara lo que hoy es Estados Unidos, principalmente a través de su superioridad naval y una mayor población de colonos.

Ya en el siglo XX, Estados Unidos derrotó a las fuerzas nazis en el decisivo Desembarco de Normandía en junio de 1944, logrando una victoria decisiva por sobre el ejército alemán que le permitió a Europa recuperarse del asedio de los hombres comandados por Adolf Hitler.