Por Liset Orellana, Corresponsal de Prensa de EE.UU.
La bandera de Estados Unidos ya no ondea frente a la sede de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Ginebra; sin embargo, el país norteamericano no podrá concretar legalmente su retiro del organismo hasta que salde más de 260 millones de dólares en cuotas atrasadas, correspondientes a los años 2024 y 2025.
Así lo sostiene el director general de la OMS en un informe presentado esta semana a los Estados miembros, documento que será analizado durante la próxima reunión del Consejo Ejecutivo del organismo, prevista del 2 al 7 de febrero. En el texto se recuerda una disposición incluida en la ley del Congreso estadounidense que ratificó la membresía del país en 1948, la cual establece que Estados Unidos puede retirarse con un aviso previo de un año, siempre y cuando cumpla en su totalidad con sus obligaciones financieras.
El pronunciamiento de la OMS se conoce luego de que Washington anunciara oficialmente el jueves la finalización de su proceso de salida del organismo. La decisión ha generado una nueva controversia diplomática, incluida una disputa simbólica por la bandera estadounidense, que fue retirada de su asta en la sede de la OMS pero que, según autoridades estadounidenses, no ha sido entregada formalmente.
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En una declaración conjunta, el secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr., y el secretario de Estado, Marco Rubio, acusaron a la OMS de actuar de manera hostil y politizada, además de criticar duramente su gestión durante la pandemia de COVID-19. Según el gobierno estadounidense, la respuesta tardía del organismo y su postura frente a China agravaron el impacto global del virus.
Pese a que Estados Unidos aseguró haber cesado toda financiación y participación en iniciativas de la OMS, expertos en salud global señalan que aún persisten colaboraciones técnicas limitadas, como la participación de científicos estadounidenses en consultas sobre vacunas. Mientras tanto, Washington ha anunciado que su nueva política sanitaria internacional se enfocará en acuerdos bilaterales directos, principalmente con países africanos.





