Beneficiarios del TPS protestan frente a la Corte Suprema de EE. UU. en defensa de su permanencia

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Cientos de inmigrantes beneficiarios del Estatus de Protección Temporal (TPS), junto a familiares y organizaciones aliadas, se concentraron este 29 de abril frente a la Corte Suprema de Estados Unidos, en Washington D.C., para exigir la continuidad del programa que les permite residir y trabajar legalmente en el país.

La manifestación, convocada por la National TPS Alliance, coincidió con la audiencia en la que se analizaron argumentos legales sobre decisiones de la administración del presidente Donald Trump relacionadas con la posible cancelación del TPS para ciertos países.

Mientras dentro del tribunal se discutían aspectos jurídicos del caso —particularmente sobre si se respetaron los procedimientos legales al intentar retirar la protección a migrantes de países como Haití y Siria—, en el exterior los manifestantes realizaron una jornada de protesta que combinó consignas, música y testimonios personales.

Los asistentes llegaron desde distintos puntos del país y expresaron su preocupación ante el posible fin del programa, destacando su impacto en la estabilidad de miles de familias. Entre ellos, Sandhya Lama, beneficiaria del TPS originaria de Nepal, subrayó que este estatus ha sido clave para garantizar la seguridad y bienestar de su familia, especialmente en el acceso a atención médica para su hijo.

De igual forma, Denis, beneficiario procedente de Camerún, resaltó que el TPS le ha permitido integrarse a la sociedad estadounidense, contribuir económicamente y sostener a su familia, afirmando que muchos de los beneficiarios ya forman parte activa de sus comunidades.

El TPS es un programa migratorio de carácter humanitario que otorga protección temporal a ciudadanos de países afectados por conflictos armados, desastres naturales u otras condiciones extraordinarias. Su eventual eliminación podría afectar a cientos de miles de personas que han construido su vida en Estados Unidos durante años.

La jornada transcurrió en un ambiente pacífico, aunque cargado de mensajes firmes en defensa de los derechos de los inmigrantes. La decisión final del tribunal podría tener implicaciones significativas para el futuro de los beneficiarios del TPS y la política migratoria del país.