MARN decomisó animales en cautiverio

Foto cortesía de Medio Ambiente

El Metropolitano Digital

El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), en un trabajo conjunto con el Grupo de Investigación de Delitos Ambientales de la Policía Nacional Civil y la Fiscalía General de la República, decomisaron  a ocho animales, algunos catalogados en peligro de extinción, que permanecían en cautiverio en el interior del restaurante Las Cascadas de San Pedro, ubicado sobre la carretera Panamericana, en San Pedro Perulapán.

El propietario del restaurante fue detenido por el delito de depredación de fauna protegida, contemplado en el Código Penal en el artículo 261, que hace referencia a la persona que hace actividades que impidan o dificulten la reproducción de las especies de la fauna silvestre. El artículo sanciona al infractor con prisión de tres a cinco años y podría aumentar en un tercio del máximo, si se trata de especies catalogadas en peligro de extinción.

Los animales rescatados son tres monos araña, un mono cara blanca, un mapache, dos iguanas, dos loras nuca amarilla, un pericón garganta naranja, un chocoyo y una tortuga. Los monos araña y el loro nuca amarilla están clasificados como especies en peligro de extinción, mientras que la iguana en la categoría de amenazada.

Al momento de procedimiento, el propietario presentó un permiso extendido por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), pero no presentó el permiso de tenencia, el cual debe ser extendido por el MARN.

Se sospecha que el mono cara blanca llegó al país producto del tráfico de animales, ya que no es especie nativa. La Ley de Conservación de Vida Silvestre también sanciona la tenencia de especies amenazadas con una multa de hasta 100 salarios mínimos.

De acuerdo con técnicos de la Dirección de Vida Silvestre del MARN, los animales permanecían en condiciones no adecuadas. Los recintos de los monos, no tenían depósitos para alimentación, por lo que la comida se les dejaba en el piso donde los animales defecaban.

Además su pelaje demostraba que tenían una alimentación no adecuada. En el caso del mapache, su jaula había sido construida bajo los toboganes que dan a la piscina del restaurante, lo que pudo provocar estrés en el animal.

Los animales fueron trasladados al resguardo de la GEO, en Berlín Usulután, donde serán nuevamente examinados por veterinarios y luego pasaran a un período de cuarentena, y posteriormente iniciarán un proceso de rehabilitación.

El MARN hace un llamado a la población a que se abstengan a tener animales de la vida silvestre en cautiverio y a la población en general a que denuncien estos casos al teléfono 919.

 

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