El Metropolitano Digital
El Archivo del escritor salvadoreño Salvador Salazar Arrué conocido comoSalarrué, ingresó al Registro Latinoamericano de Memoria del Mundo de la UNESCO,
Esta decisión se tomó de forma unánime por el MOWLAC, que es el Comité encargado de evaluación de las propuestas, reunido recientemente en Mar de Plata, Argentina.
La decisión de esta instancia de la UNESCO, consideró este acervo que se encuentra bajo la custodia del Museo de la Palabra y la Imagen (MUPI), como un archivo único e irremplazable, un fondo documental conformado por centenares de documentos que constituyen parte de la rica y amplia producción intelectual, artística, y literaria de Salarrué, entre la cual se encuentran cuentos, poemas, ensayos, teatro, novelas, artículos cortos, letras de canciones y algunas partituras. Así mismo 1.083 artículos sobre temas culturales publicados en diferentes periódicos nacionales y extranjeros.
En el MUPI se encuentran 1.122 cartas, que reflejan una serie de acontecimientos históricos que se dieron durante la fluida comunicación personal que Salarrué mantuvo con familiares y amigos, así como intelectuales latinoamericanos.
También se encuentran correspondencia de carácter oficial, escritas en sus tiempos de director de la Sala Nacional de Exposiciones, como periodista, y luego como diplomático en Nueva York.
Su biblioteca personal cuenta con 1.017 títulos, donde destacan las primeras ediciones de libros autografiados por escritores latinoamericanos como Gabriela Mistral o Juan Rulfo. Biblioteca que permite conocer sus referencias artísticas, y redes intelectuales y filosóficas del continente. Se resguardan registros sonoros grabados por Salarrué y su familia, composiciones musicales y otros.
La obra pictórica esta compuesta por 250 piezas, entre pinturas, bocetos, dibujos y esculturas de Salarrué y en su archivo fotográfico se pueden encontrar un total de 485 fotografías, que muestran facetas de su vida artística en El Salvador y Nueva York, además de imágenes de personajes integrantes de las redes de intelectuales de su época.
Este material fue entregado por la hija del artista que habitaba la casa familiar en ruinas, Maya Salarrué, quien para su rescate en 1994 le otorgó al amigo de su padre el pintor Ricardo Humano y quien posteriormente lo entrega en 2003 al Museo de la Palabra y la Imagen (MUPI) para su conservación y difusión.





