Herbert Aceituno, atleta paraolímpico: “Nací con hidrocefalia y los médicos dijeron que iba a morir a los tres meses”

Fotos de cortesía

Por Santiago Leiva

No falta quien diga que las mejores fragancias vienen en frascos pequeños, y  siguiendo la lógica basta hacer una diminuta pero sustanciosa presentación de este personaje de la semana. El primer dato en subrayar y escribir en mayúscula es que es un hombre de apenas 1.32 metros de estatura.

Se trata de Herbert Enrique Aceituno, un diminuto, pero gigantesco atleta del deporte paralímpico nacional. Herbert nació con corazón de guerrero y más tarde tradujo su peso en oro: cuando nació le dijeron a su madre que moriría en no más de 90 días, y hoy con 33 años recién cumplidos no solo carga 170 kilos (365 libras aproximadamente) con sus pequeños brazos sino también con el orgullo de todo un país.

Él practica pesas en la modalidad de “Press banca” conocido popularmente como pecho, y desde ahí se colgó la medalla de oro en el mundial paralímpico celebrado en Río hace unos años. Herbert nació con acondroplasia y es atleta paralímpico, pero está convencido que su condición no le hace un discapacitado. “La discapacidad está en la mente no en el cuerpo, las empresas deberían apoyar a la gente con discapacidad para poder ayudar en la economía familiar”, dice. Entre sus parientes Herbert es el único de estatura baja, pero eso nunca lo hizo menos que sus hermanos.

“En mi familia nadie más tiene acondroplasia, mis hermanos, tengo dos, uno mide 1.80 metros, y el otro 1.75, y ellos nunca me ocultaron al público, nunca dijeron no lo llevemos porque le van a hacer burla. Mis papás decían también esta es mi familia y este es mi hijo, y eso es lo que me ha llevado a no tener miedo a nada” recuerda. Eso sí a lo largo de su vida se ha encontrado con la discriminación y burla, pero también él ha hecho sus travesuras. Y de eso y mucho más hablamos en esta amena plática.

Sudaste hasta la última gota, 35 minutos bien trabajados…

Sí han sido 35 minutos sudados

¿Por qué entrenas solo 35 minutos?

Porque dice la teoría que entre más desgaste muscular hay en  menos tiempo se regenera más rápido el cuerpo.

Sos un hombre de pesas, de ejercicio…

Correcto, la verdad es que es muy importante tener una buena salud y más porque practicó el deporte para Paraolímpicos.

¿Qué te trajo a las pesas, cómo nació ese deseo por el ejercicio?

Me invitó un amigo, y más que todo vine por salud. Al nacer  los médicos le dijeron a mi madre que yo iba a morir a los tres meses de vida. Yo nací con hidrocefalia. Hidrocefalia es cuando uno nace con agua en el cerebro y le ponen una válvula. Pero gracias a Dios mi Mamá es cristiana y Dios hizo un milagro muy grande en mí. Tener vida es importante, pero mucha gente no valora eso. Yo pues estoy acá por un milagro de Dios y estoy practicando deportes, algo que para los médicos era imposible.

¡Te dieron tres meses de vida, tienes 33 y contando…!     

Sí, correcto, imagínate al nomás nacer le dijeron a mi madre ese niño se le va a morir, pero gracias a Dios ella llegó a los pies de Cristo y acá estamos. Yo hago cosas que para los médicos son imposibles, pero para Dios todo es posible.

¿Eres cristiano?

No soy cristiano, pero si soy muy creyente y apegado a las cosas de Dios.

¿A qué edad te metes a las pesas?

Yo empecé a los 18 años haciendo diferentes tipos de ejercicio como jugar al fútbol. En las pesas empecé a los 27 años. Pero como te decía vine por la invitación de un amigo que me motivaba. Me decía: vamos vos podes, no tengas pena. Me lo decía porque muchas veces en los gimnasios lo primero  es la burla a la gente con diferentes discapacidades. En el caso mío es acondroplasia, que es la mal formación de los huesos, pero mi amigo me motivó y así fue que me inicié.

¿Le temías a la burla?

No, mi temor era el no poderlo hacer. Como mis brazos son pequeños me podía lastimar. Eso de la burla no. En mi familia nadie más tiene acondroplasia, mis hermanos, tengo dos, uno mide 1.80 metros, y el otro 1.75, y ellos nunca me ocultaron al público, nunca dijeron no lo llevemos porque le van a hacer burla. Mis papás decían también esta es mi familia y este es mi hijo, y eso es lo que me ha llevado a no tener miedo a nada.

¿Cuándo te das cuenta que no tendrías estatura normal?

Cuando empecé con los noviazgos, en la malicia de los 13, 14 años, que a uno lo hacen a un lado y no entiende porqué.  Uno a esa edad solo se avienta y después se da cuenta (que no lo aceptan) por lo mismo (la estatura). Pero a mí eso nunca me desmotivó.

Ok, pero eso es en el campo del amor, yo asumo que descubriste antes que no serias grande como tus hermanos o amigos…

Sí, eso fue aproximadamente a los cinco o seis años. A esa edad uno es juguetón y recuerdo que había cosas en los lugares donde me llevaban que yo no alcanzaba y se burlaban. Me llamaban por el sobrenombre que todos conocemos. Se burlaban y a esa edad uno se siente mal y llora, pero ya después uno asimila.

Tus hermanos son grandes ¿en tu casa, qué te generaba problemas, qué no podías alcanzar?

Cosas de comer como galletas y churros que estaban muy arriba. O cosas que estaban arriba del refrigerador.

Jajaja te costaba bajar las charamuscas del frízer del refrigerador…

Jajaja jalaba una silla, pero tenía miedo caerme. Yo tengo una estatura de 1.32 metros y en ese entonces andaba como en 1.20. Tenía miedo caerme porque cuando nací les dijeron a mis padres que tuvieran cuidado de no caerme porque me fracturaría.

¿En la escuela como te veían los otros niños?

Muchos cuando estudiaba me decían: enano, enano, enano, y uno como está niño llora y no entiende, pero ya cuando tienes una edad como de ocho o nueve te da igual, uno quiere solo jugar y aprender. Ese tiempo para mí solo era, pelota, pelota, y pelota. Cuando uno llega el primero año hay burla porque es nuevo, pero ya en segundo se acostumbran. Es igual como cuando haces un deporte o llegas a un gimnasio, primero se te quedan observando y se burlan, pero ya después cuando ven tu capacidad te respetan.

¿Qué jugabas de niño?

Fútbol. Estuve en diferentes equipos en la colonia.

¡En serio!

Sí, lo que sucede es que uno con acondroplasia no puede correr mucho porque los huesos son más ancho y con el golpe en el piso se van fracturando. Yo tuve una fractura, pero no por jugar sino por andar de travieso.

¿Qué hiciste?

Me caí de una segunda planta por andar elevando una piscucha. Me vine con todo y terminé quebrado del tobillo.

De paso te cobraron la lámina….

No, eso fue lo bueno. Caí en un barril y ahí fue donde me quebré. Esa fue una de mis travesuras más grandes. Yo siempre he sido bien hiperactivo y en el colegio me expulsaban a cada rato.

¿Por qué te expulsaban?

No era por hacer maldades, pero si hacían un relajo como sabían que yo era el más hiperactivo siempre me metían con el grupo y me expulsaban uno o dos días hasta que llegaban mis papás.

¿Qué otras travesuras has hecho?

De niño cortar la luz. Una vez recuerdo que estaba enojado agarré la tijera y corté el cable de 110, no sé cómo no me mató, solo me aventó. También por andar elevando piscuchas quebré varias duralitas a los vecinos, y jugando fútbol en los pasajes quebré ventanas. Mis padres me castigaban bastante, pero me apoyaban y no me quitaban el deporte.

¿El fútbol lo jugabas en “charamuscas” o en equipos formales?

En equipos formales. Ahí en la colonia gracias a Dios nadie se burla, yo he jugado con gente que estuvo en la liga mayor.

¡Aaaa! por ejemplo…

Melgar…

¿Pastilla Melgar?

Sí, jugamos varias veces con él. También con muchos más como por ejemplo el “Pichuta” que jugamos en contra.  Y no creas que por ser pequeño me iban a tener lástima,  ellos entraban como siempre.

Jugabas futbolito macho…

No. Once para once.

¿De qué  jugabas?        

Jugaba de volante central. Siempre jugaba a la par de un amigo que es de la colonia, se llama Juan Padilla, con el siempre hemos jugado juntos en los equipos.

Eres “10” armador…

Por así decirlo, porque como no puedo correr, mi amigo lo que hacía era recuperar y darme la pelota para que yo la distribuyera. Ellos (amigos) lo hacen también para integrarlo a uno y eso es lo bonito. Hace poco me dijeron que volviera a jugar, pero ya tengo casi cinco años de no tocar el balón.

¿Y en el campo escolar sacaste la escuela, el bachillerato…?

Sí, saqué la escuela, saqué bachillerato. Hasta noveno estudie en el Liceo Bilingüe Francisco López Ramos, y bachillerato saqué general en Alfred Novel.  En Bachillerato, los primeros meses hubo burlas también, pero estando entre medio de la gente que se burla uno se acostumbra y no le pone mucha importancia. Ahí hice muchas amistades, y como siempre me ha gustado aprender algo nuevo cuando no tenía clases me iba a meter a arquitectura y electrónica, así que aprendí un poco de todo allí. Ahora soy técnico en computación y estudié inglés por 12 meses, pero no pude seguir por situaciones económicas. Así que el inglés yo te lo entiendo, pero no te lo hablo.

¿Cómo eras para el estudio, bueno o más o menos?         

Más o menos. En el colegio en básica siempre me ponían como niño ejemplar porque era bastante dedicado, pero en bachillerato ya no. En bachillerato cuando trabajábamos en grupo, como siempre he sido bien espontaneo me ponían a exponer.

Ósea tienes labia. ¿Cómo te ha ido con las chicas? ¿Has sido conquistador?

Sí correcto. Lo que pasa es que en esta sociedad es de abrirle la mente a la gente. Mucha gente es de la ideología que el hombre  tiene que ser más alto que la mujer y cree que por ser pequeño uno (…), y la cosa no es así.

La cama empareja jajaja…

Por eso ahí se empareja igual. Lo que pasa es que mucha gente en eso es que se equivoca. Yo he tenido más que todo relaciones bien serias, soy muy poco para eso.  Yo puedo ser loco y todo, pero cuando me dedico a una relación soy serio, hay que respetarse. Yo cuando he tenido relaciones ha sido más de amigos que de pareja, ósea tener esa confianza.

¿Pero has tenido pareja?       

¿Con chicas normales o de baja estatura?

Con chicas normales. No he tenido ninguna chica con acondroplasia y no es por discriminar ni nada. Ahorita no estoy casado, ni tengo hijos ni nada. Estoy soltero disfrutando de la vida y más que todo disfrutando del deporte.

Hoy que te ven cholo, musculoso, ¿qué te dicen las chicas?

Les da curiosidad, me preguntan: ¿cómo has hecho? ¿Qué comes? ¿No te inyectas?. Eso es de explicarlo muy bien porque no todo el deportista va con la mentalidad de crecer con trampa,  metiendose cosas en el cuerpo. Yo en el deporte que practico está prohibido meterse cualquier sustancia. Por lo general solo proteínas, proteínas es pollo y carnes.  La bichas lo que les da es la curiosidad de tocarte.

Te manosean jajaja

Sí, me manosean y me dicen: cuanto tiempo tienes, que cholo estás, ayúdame. Ahí es donde uno motiva a otra gente.

¿Cómo es que llegas al paralímpico? ¿Quién te contacta?        

Se acercó Jorge López, que es mi entrenador en INDES. Él es entrenador de COPESA (Comité Paralímpico de El Salvador). Yo competía antes a nivel nacional, pero con convencionales, los convencionales son gente sin discapacidad.

Gente normal…

Sí, yo competía en las tres modalidades, peso muerto, piernas y pecho. Ahora en el Comité Paralímpico solo se practica la modalidad de press banca, conocido como pecho. Pues él (Jorge)  vino acá al gimnasio y me dice: mira con vos quiero hablar. Yo no lo conocía y él me explicó como era el movimiento Paralímpico y me invitó a participar.  Así que me metieron  en la primera competencia que fue Río (de Janeiro), y yo no tenía conocimiento de como era, pero fue  donde obtuve la primera medalla de oro para El Salvador en un mundial.

¿De Oro?

Sí de oro, fue en Río 2016. Jorge López me contactó en 2015 y en el 2016 tuve esa bendición de darle medalla de oro a El Salvador y a mi familia.

¿Qué más has ganado?

Tengo mi medalla de oro Centroamericana, la acabo de ganar. La gané en Managua en Enero. Fuimos a Nicaragua, se logró  la medalla de oro y rompí mi record personal.

¿Eso que significa, levantar cuánto?

Eso significa levantar 170 kilos que son aproximadamente 365 a 370 libras.

¿Y el record lo rompiste con que cantidad?

Con esas 365 libras.

Antes, ¿cuánto habías levantando?

Antes estaba levantando 140 kilos.

¿Mantienes tu nuevo record o ya lo subiste?

Ahorita estamos arriba de eso.

Será nueva sorpresa…

Sí, es una sorpresa.

¿Cuál es la próxima competencia?

La próxima competencia es en  Bogotá, Colombia, del 4 al 9 de diciembre. Asistiré a un “abierto” de América y están invitados países de Europa.

¿Qué te ha dado el deporte?

Todo. En el deporte se da de todo.  Me ha dado mucha alegría y he viajado a países que no conocía.

Por ejemplo…

Fuimos a Brasil, Colombia, Ecuador. Hace poco acabo de venir de Ecuador de un seminario sobe aprendizaje, técnica y todo eso. El Comité Paralímpico siempre está pendiente de mi persona. Ellos me abren la puerta cuando hay una competencia cercana y hacen las gestiones para que pueda ir y es bonito porque uno se siente incentivado de ir a traer una medalla para El Salvador.

Te vi en una foto con varios atletas de tu estatura ¿De qué hablan normalmente ustedes?        

Más que todo de deporte.

No se ponen a bromear…

Sí, eso sí. Nos jodemos entre nosotros. Por ejemplo cuando hemos estado en campamentos, le decimos a alguien: mira alcánzame tal cosa, una soda por ejemplo que sabemos que no la puede alcanzar. Yo tengo varios amigos con acondroplasia que son pequeños, más que todo los de Ecuador o los de Chile. Las bromas son cosas que uno hace por joder y es bonito.

Esa es una forma para ver la vida diferente, sentirse bien siendo quien son…    

Sí, correcto. Una vez estábamos en el ascensor y estaba uno más pequeño que yo. Yo me hice como que iba ocupado y le dije: hey me “puchas” el botón del nueve porque para el nueve voy, pero que iba a alcanzar si apenas llegaba  al tres. Esas son bromas que se entienden y nadie se enoja. Cuando uno tiene una discapacidad tiene que aceptarse tal cual es, pero entre la gente con discapacidad siempre está el que quiere dar lastima y eso no es así.

¿Un discapacitado no tiene que dar lastima?  

No. Y sabes porque, porque Dios sabe porque lo hizo así, Dios le dio la oportunidad de vivir, Dios sabe como y donde él puede explotar sus habilidades, sus cualidades, todos somos normales, me entiendes.

Exacto…

Mucha gente aquí en el país tiene esa sobreprotección con los niños. Dicen: se va a caer. O porque no tiene un bracito, una manita o no tiene una pierna dice: no  él se va a lastimar, él no puede hacer eso. Deben dejarlo porque cuando uno va a una competencia allá le abren un mundo diferente. Te voy a poner un ejemplo. Yo estaba en el comedor con mi entrenador y estaba a la par una chica  de Turquía que ganó medalla de oro.

¿Ella era pequeña también?

No, ella era sin brazos. Ella practica natación y es medallista de oro en juegos Paralímpico. Yo estaba a la par de ella y le quise abrir un jugo, pero mi entrenador me hizo señas que no le ayudara que se valiera por ella misma. Y si es bonito porque ella agarró la lata con los piecitos y se la puso en su boca. Ella comía así, usaba el tenedor con el pie derecho y la soda lo agarraba con los dos pies. Ahí  te das cuenta que hay gente de otros países que no sobreprotege a personas con discapacidad  y acá sí.

¿Es lo ideal que no se te sobreproteja?

Sí es lo ideal porque que si el día de mañana, Dios no le permita, falta el familiar que te apoya, te puedes defender.

¿Cuál era tu sueño de niño?

Pues mira, en lo que más soñaba, bueno yo decía algún día voy a jugar en un equipo bueno pero después me cambió el chip y decía: yo quiero ser ingeniero. Quería ser ingeniero porque me gustaba la computación, y saqué un técnico, pero luego, cuando te vas a una universidad te das cuenta que no es solo estar frente a una computadora digitando sino que hay matemáticas, y  yo para las matemáticas, te digo, soy malo.

¿Qué pasó en la universidad?

Pues estudié inglés en la Universidad Don Bosco, llevaba un técnico, pero la situación económica ya no me dio.

¿Y la ingeniería?

Lo que pasó es que cuando hice el examen en la UES me dijeron: usted no trae para ingeniero, usted trae para contador público y a mí los números no me gustan. Después de eso me fui a la Universidad Tecnológica, y ahí es donde te das cuenta que a la gente le falta mucho que aprender y madurar con la gente con discapacidad, pues yo llegué a la UTEC y agarré un técnico en programación, y no lo estudié lastimosamente porque en la universidad siempre tienes que hacer grupo, y nadie quería hacer grupo.

¿Con vos?

Sí por la discriminación, pero a mí me dio igual. Dije: si nadie va a hacer el grupo con migo, ni modo yo voy a hacer el grupo. Pero pues siempre hay catedráticos estrictos y te voy a explicar lo que pasó. Yo por lo general no ocupo pantalones porque me cuesta mucho al momento de subirme a un bus por el acortamiento de los pies, y ya me caí de un bus una vez. Pues en la primera clase un catedrático me dijo: aquí no vienes a la playa, le expliqué porque iba así y me dijo que ese no era su problema. Esa materia se llamaba logística, hicieron grupos, me preguntó si tenía grupo, le dije que no, y me dijo que no podía seguir en su clase. Fui una semana y no me quiso evaluar.

¿Cuánto tiempo te quedaste?

Solo dos semanas. La misma discriminación como que me bajó los ánimos. De ahí me fui a la universidad Don Bosco.

Te discriminaban porque te veían como discapacitado ¿vos te consideras un discapacitado?

No, la discapacidad está en la mente no en el cuerpo. Las empresas deberían apoyar a la gente con discapacidad porque así uno puede ayudar en la economía de la familia. ¿Por qué crees que no busco un empleo? mucha gente te puede decir estás cómodo y no es eso. Lo que pasa es que acá en el país siempre te niegan el empleo. Yo tuve la oportunidad de ir a varias empresas a entrevistas, pero cuando se dieron cuenta que tenía la discapacidad de ser pequeño, solo me decían: ya lo vamos a llamar.

¿Qué otras dificultades has pasado por tu estatura?

Han sido varias. Una dificultad grande es cuando me ha tocado ir a pagar algo por ejemplo a un banco. Ahí siempre lo que pido es ayuda, les digo: mire cree que me puede ayudar a pagar esto.

No te alcanzan a ver en la ventanilla…

Correcto. Una vez fui a una empresa de telefonía y me molesté, porque yo no alcanzaba el agujero de la ventanilla para depositar el dinero, y el de la caja me dice: que no alcanza. Esa vez si me salí del huacal y le dije: que no ves que soy pequeño.

¿Te has ido a los puños alguna vez?

Sí, más que todo cuando estaba bicho. Una vez en la playa, andaba con mis hermanos, y una chava me dice: mira te molesto tomémonos una foto y yo como ya estaba yendo al gimnasio le digo: vaya está bueno. Y otra chava, su amiga, le dio paja que yo la chineara, y yo la chinee sin ningún morbo, y el novio que ya andaba bolo me dijo un montón de cosas, me ultrajo y  un hermano y se metió y se armó (el pleito).

 ¿Cuál es tu máximo sueño?

Tener una medalla paralímpica. Ya tengo una de campeonato mundial, pero es muy diferente a una medalla paralímpica. Y el otro sueño sería ser un motivador, abrir las puertas y la mente a las personas.

¿Y qué  tanto te preparas para una competencia?

Todo el año y  compito nada más por seis minutos. En el INDES entreno por las mañana y aquí  (gimnasio privado) por las tardes.

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