José Navidad, artista plástico: “La navidad en la cárcel es triste, es dolorosa. Se oyen llantos”

Foto de Verónica España

Por Santiago Leiva

El día de esta platicadita no había barrotes, no había esposas; las únicas cadenas eran las que don José Alberto Navidad sujetaba para columpiarse y un par de custodios que no le impedían disfrutar por unas horas los aires de la libertad. Él, purga una pena de 17 años en el Centro Penitenciario “La Esperanza”, el popular Mariona, pero pertenece al programa “Yo Cambio” y esa tarde formó parte de un elenco artístico conformado por reos que tuvieron la oportunidad  de dar funciones y presentar sus obras en la zona de la Zacamil.

Don José es polifacético, pero sin duda lo que lo sube al pedestal es su habilidad para la pintura, arte que ha logrado perfeccionar en su tiempo carcelario. “La pintura la llevo en la sangre, yo te puedo pintar con los ojos cerrados. Igual puedo tocar guitarra con los ojos cerrados y te puedo cantar sin estar viendo los acordes”, dice. “Yo no solamente trabajo la pintura artística, sino que sé también la serigrafía, sé estampar. También te pinto metal con soplete,  te pinto madera, jarrones y artesanías. Ósea todo lo relacionado con la pintura” advierte.

Antes de ir a la cárcel, acusado de violación, Don José se dedicaba a dar acabado a muebles; y cantaba con grupos musicales en restaurantes y fiestas sociales. Al salir de la cárcel pretende conformar una orquesta de música cristiana. Por ahora está por cumplir siete años en prisión, pero está convencida que esta será su última navidad tras las rejas. Don José es mi personaje de la semana.

 

 Me imagino le hace feliz respirar aires de libertad…

La verdad que es un alivio para mí y mis compañeros poder respirar un poquito de aire en libertad. Es como volver a la vida y a la vez tenemos la oportunidad de demostrarle a la sociedad que podemos servir y restaurar los errores que en algún momento cometimos. Para mi estar en este lugar (colonia Zacamil) es un privilegio y  me da la oportunidad para poder demostrar mis habilidades que Dios me ha permitido.

¿Desde cuándo forma parte del programa “Yo Cambio”?

Prácticamente desde 2015. Desde 2015 comenzamos a trabajar directamente no solo en la pintura sino también en la música.

Cuénteme ¿Qué le llevó a la cárcel?

Realmente un descuido. Mi record estaba limpio, yo me cuidaba, pero cometí un error.

¿Qué le pasó? ¿Qué error cometió?

Me acusaron de violación, pero la verdad es que yo tuve una relación con la víctima durante cuatro años. Yo no intento justificarme, simplemente reconozco que yo cometí un error.

¿Ella era menor de edad?

No. Ella tenía aproximadamente 20 años.

¿Cuántos años lleva tras las rejas?

Voy sobre siete años. Los cumplo en este año que viene.

¿Y su pena de cuánto fue?

Son 17 años, pero este programa “Yo Cambio” me ha abierto puertas y me ha dado la oportunidad de poder ganarme la confianza de las autoridades de una manera especial. Al grado que he tenido la oportunidad de poder viajar por todo El Salvador. Estando en la cárcel he conocido muchos lugares del país.

¿Cambia la cárcel a una persona?

Sí y de diversas formas. En la cárcel hay mucho conocimiento, llegan personas con mucho talento y ahí nos ayudamos mutuamente para podernos pulir en lo que es el arte.

¿Le ha ayudado a usted la cárcel para pulir su talento artístico? 

Así es, en el aspecto en que he agarrado de mis compañeros lo que saben, y me ha servido para mejorar los conocimientos que yo ya tenía.

¿Ya pintaba antes de entrar a la cárcel?    

Sí yo era pintor desde antes. Vengo pintando desde que era un chiquillo y en la música igual. Lo que sucede es que por la falta de recursos económicos no había tenido la oportunidad de mejorar y ser un profesional.

¿Cómo se inició en el arte plástico?

Fue una aventura de estudiante, me metía en concursos. Una vez perdí en un concurso y pasé aproximadamente un mes que no quería saber nada de los lápices y los colores, que era la técnica que en aquel tiempo se manejaba. Volví después de ese mes porque un anciano me invitó a seguir. Vos podes dibujar me dijo, así que decidí seguir y demostrar que Dios me había dado ese talento. Dos años después gané el primer lugar en dibujo y pintura en el Núcleo 26 de Soyapango. Para ese entonces tenía entre 14 y 15 años aproximadamente.

¿Antes de la cárcel no se dedicaba formalmente a la pintura?

No, vine a definir lo que sabía hasta como de 35 años.

¿Cómo se relacionó con la pintura en la cárcel?

Fíjate que en una ocasión unos compañeros comenzaron a pedir ayuda para hacer un mural. Yo en ese momento no quería saber nada de nada. Estaba despistado, estaba decepcionado, pero al ver que no podían hacer el mural, les di una técnica para que pudieran mejorar el dibujo, y al ver la agilidad que tenía para dibujar se admiraron. Me involucraron en el grupo y me dieron la oportunidad de poder agarrar pinceles, brochas y espátulas; e hice un arte que en realidad impactó a las autoridades. Los impactó de tal manera que me pasaron a las áreas productivas y llegué a ser uno de los mejores pintores de penales a nivel nacional.

¿Con qué dibujo se inauguró esa vez? ¿Qué fue lo que pintó?

Era la imagen del penal de San Vicente en la pared del área donde se registra para entrar. Ahí fue que las autoridades vieron lo que mis manos podían hacer. Esa vez una persona de la administración me dijo: tienes magia en tus manos y yo le dije: está magia no es mía, me la han prestado y la tengo que devolver. Dios me la ha dado y la tengo que impartir a los demás. Así me abrieron un campo para enseñar y tuve cien alumnos para comenzar. Les impartí algunas técnicas como puntos de referencia y puntos de fuga. Después de eso me dieron la oportunidad de poder trabajar afuera en libertad, pero con vigilancia. Me dijeron: gánate la confianza, vas a andar trabajando, haciendo murales, haciendo pinturas fuera del penal. Primero hice unas pinturas ahí en el penal, luego me mandaron a Zacatecoluca, y a Apastepeque. Por cierto fuimos al Amatillo, ahí con otros compañeros hicimos un mural de Monseñor Romero en grande.

Don José ¿cuáles son sus figuras preferidas para pintar?   

A mí me gusta pintar imágenes de mi pueblo, de mi gente. Me gusta pintar la sonrisa de esa persona que no tiene nada en su bolsillo, pero que da la sonrisa con sinceridad, confianza, paz, armonía y amor.

¿Cuál es tu estilo preferido?

Los que uso son el impresionismo y también el sub realismo. Esas son las dos técnicas que más manejo. Para mí el mejor es el sub realismo.

Veo que tiene en grande el cuadro de “La Mona Lisa” ¿Ha traído más figuras a la exposición?

Si ahí ando a la “Gioconda” que ha sido pintada con material que es un secreto porque yo tengo un as bajo la manga. Durante estos 48 años que tengo de vida he podido aprender muchas técnicas de gente que se ha encontrado sin un cinco para poder comprar pintura. Yo te hago pinturas con pedazos de ladrillos que encuentro en la calle. Te hago rosas, pétalos de rosa con polvo de ladrillo. La “Gioconda” la he pintado con puros pintalabios desechos con aceite. Yo uso técnicas no para impresionar a nadie sino que la misma necesidad me ha llevado a eso.

¿En la actualidad con que pinta?

Ahorita estoy trabajando con óleo. Estoy trabajando el óleo, el esmalte y el acrílico que es el más común.

Me decía que le gusta pintar paisajes de pueblos ¿Por qué?      

El género se llama costumbrista y realmente es lo que más me gusta pintar. A mí me gusta pintar calles empedradas y lo más remoto que haya quedado del país porque hoy que salgo a la calle veo que el país ha girado a mil por hora respecto a la imagen. Eso me ha impactado y me pongo a pintar (pueblos)  porque va llegar un momento que ya no va a estar así. Yo por ejemplo ahora ignoro como está Soyapango mi tierra natal. No lo he visitado desde hace siete años.

A todo esto ¿Cómo aprendió a dibujar?     

Es algo que ya traía. Como te dije no tuve yo la oportunidad que alguien me pudiera enseñar  debido a mis recursos económicos, pero mi tío estaba pagando un cursillo y le llegaban folletos. Cuando él se iba yo agarraba lo folletos y comenzaba a revisarlos. También había un cuñado de mi tío que dibujaba y así viendo fue como yo empecé a aprender. Yo dibujaba sin tener ningún maestro y poco a poco fui haciendo las figuras similares.

¿Antes de ser un reo a que se dedicaba?

Yo era pintor de muebles, llegué a aprender a dar los mejores acabados en tintes. Tuve a mi cargo a un grupo de personas.

De alguna forma siempre ha estado relacionado con la pintura…

Sí, yo no solamente trabajo la pintura artística, sino que sé también la serigrafía, sé estampar y también te pinto metal con soplete, te pinto madera. Y también jarrones y artesanías. Ósea todo lo relacionado con la pintura.

¿En el penal de qué sobre vive, de la pintura?

Sí, la verdad es que cuando me descubrieron el talento me abrieron espacios y a mí me inspiró seguir pintando porque me depositaban a mí cierta cantidad de dinero para poder subsistir.

¿Quién le depositaba?

Me depositaban a través de la Dirección (del penal). Ellos manejan un fondo y cuando uno hace una venta (de pintura) lo que ellos hacen es descontar solo lo del material porque ellos mandan a comprar el material.

¿Cuáles son los cuadros más caros que ha vendido?    

He vendido cuadros de $150, de $300 dólares. No quiero ser vanidoso, pero también he vendido algunos de $400 dólares, y los más baratos que he vendido son de $5 dólares. Yo llevo pinturas dependiendo al lugar donde vayamos. Ahorita ando cuadro de $15 dólares, ando uno de $50 y ando uno de $100 dólares que es el de la “Gioconda”.

Al inicio usted me dijo que es músico también, cuénteme sobre esa faceta ¿Cómo se metió a la música?

Yo me metí a la música porque mi madre me llevó a un coro católico en Soyapango. Ahí comencé a ensayar. A mí desde pequeño me gustó cantar, pero ahí es que empecé a desarrollar la garganta. Ahí aprendí a tocar guitarra y en cierta ocasión gané el primer lugar. Y esto me catapultó para llegar a integrar grupos musicales. Estuve ensayando con “American Junior”.

¡En serio!

Sí  la “American Junior” de Apopa, en 2008.

¿Qué hacía ahí?

Era cantante. En ese momento la guitarra la había dejado a un lado porque me dedicaba más que todo a cantar. Mi carrera culminó en 2012 con un CD que grabé que se llama: “Mi forma de adorar”. Ese CD lo grabé con la ayuda de la alcaldía de Mejicanos.

Es un CD de música cristiana…

Si es cristiano.

¿Solo participó con American Junior?

No, estuve trabajando con diferentes grupos que no tienen relevancia y que tocaban más que todo en restaurantes y fiestas sociales.

¿No canta en la cárcel?

Como no. Por cierto el día de ayer (viernes), en una de las presentaciones con el CDM (Centro de Detención Menor) canté un repertorio de canciones del recuerdo.

Don José ¿Qué piensa en la cárcel cuando llegan estos días de navidad?

Me motivan porque termina un año más y me queda un año menos. Yo siento que otra navidad  ya no la paso en la cárcel. La verdad es que siento ya la libertad cerca, es más me lo han anunciado.

¿Cómo es  una navidad en la cárcel?

La navidad en la cárcel es triste, es muy dolorosa, se oyen llantos de diferentes sonidos. A mí me toca llegar a consolar, me toca decirles este momento no es para estar tristes, para deprimirnos. Al contrario es para sentirnos un poco más fuertes.

¿Se lloran las navidades en la cárcel?

Sí, he visto llorar a hombres fuertes. Hombres que han dicho con su boca somos malos y los he visto llorar amargamente.

¿Cuál es el momento más complicado?     

Cuando se oye la reventazón de cuetes, eso es lo más difícil.

¿Por qué?

Porque en algún momento del pasado (su vos se quebranta y los ojos se ponen llorosos) tomamos a nuestros niños en nuestras manos, compramos algún estreno y algunos cuetes para ellos. Esos recuerdos son los duros. Yo soy muy sensible, pero en ese momento Dios me da fuerza para poder apoyar a los demás compañeros.  

Me decía que quizá esta sea su última navidad en la cárcel…

Sí, otra navidad no creo. Estoy convencido de eso. No creo que pase otra navidad dentro del penal.

¿Qué piensa hacer al salir?

Tengo proyectos, quiero montar una orquesta cristiana. Si estoy aquí platicando contigo es porque el de allá arriba me ha dado fuerza para poder estar aquí contigo. Con esta orquesta más que todo lo que quiero es rescatar alabanzas antiguas.

¿Qué hay de la pintura?

La pintura está patentizada, la pintura  la llevo en la sangre, yo te puedo pintar con los ojos cerrados. Igual puedo tocar guitarra con los ojos cerrados y te puedo cantar sin estar viendo los acordes.

¿Qué es lo que más se extraña dentro de una cárcel?

Muchísimas cosas, la comida, la fruta. Eso aparte del estado espiritual. Lo que más uno desea es abrazar a sus hijos y nuestras esposas los que tenemos.

¿El día que salga libre qué es lo primero que hará?

Yo digo que pedir perdón hermano. Pedirle perdón a la víctima porque en algo yo le debo de haber fallado y la considero más santa que yo. También pedirle perdón a mi familia cara a cara. Yo quiero pedir perdón públicamente para poder caminar en paz.

Yo a simple vista no veo maldad en su persona…

Si así se piensa, pero te quiero decir algo: aún la Biblia dice que todos somos malos, que solo Dios es bueno. Aún Jesús dijo: bueno solo mi Padre que está en los cielos. Lo que sucede es que hay momentos en los que uno se sale del cuadro, de lo que es la realidad, y en se momento es cuando uno comete errores. Yo me enamoré de esa muchacha, tuve una relación de cuatro años con ella, pero algo no le pareció de mi persona y me acusó de violación. Algo no le pareció y considero que sus razones debió tener. Yo cometí un error porque le fui infiel a mi esposa.

Para finalizar dígame ¿hubo sueños de niño?

Sí, mi sueño era llegar a ser un profesional no solamente en la música. Yo quería estudiar comunicaciones, llegar a ser un buen reportero o presentador de televisión. No lo logré porque yo me costeaba los estudios. Empecé a trabajar desde los diez años en adelante y se me hizo bien difícil.

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