[Fotorreportaje] Así es un fin de semana en Ataco luego de 2 años de pandemia

Según el blog de Crónicas de una argonauta, Concepción de Ataco es el segundo municipio más visitado de todo El Salvador, solo por debajo de Suchitoto. Sin embargo, el coronavirus cerró el mercado más importe de esta ciudad de Ahuachapán: el turismo | Fotos Adonay Rosales

Fotos y texto por Adonay Rosales

Algo que todo el mundo puede confirmar es el hecho de que el coronavirus cambió el ritmo en el que vivía la humanidad. Luego de 2020, ninguno de los sectores del comercio se movió de la misma manera. En El Salvador, el turismo fue una de las áreas más afectadas durante el confinamiento y meses posteriores a ello. Muchas familias, cuyos ingresos provenían de esa área, se vieron afectadas seriamente. Municipios como Concepción de Ataco vivieron un antes y un después.

Dos años luego del inicio de la pandemia, El Salvador ha vivido cambios drásticos. De ser uno de los países que más tardó en reabrir la economía, las tierras salvadoreñas pasaron a ser de los pocos países en Latinoamérica donde no existen restricciones contra el coronavirus. Medidas como el uso de mascarilla, cartilla de vacunación o alguna relacionada a ello no son obligatorias en El Salvador a finales de abril.

Ataco, uno de los municipios más visitados por los extranjeros, fue en un inicio uno de los más golpeados por la pandemia. Ahora con las medidas voluntarias, el gobierno salvadoreño ha vendido la idea de que El Salvador es uno de los sitios favoritos por los extranjeros. Pero, ¿hasta qué punto esto se cumple en los “Pueblos Vivos”?


La 2da avenida sur es una de las principales vías de todo Concepción de Ataco. En ella, varios negocios permanecen abiertos en horas de la tarde, para recibir a los visitantes. En la fotografía se visualiza una poca afluencia de personas, comparada a la de años anteriores.

Muchas familias de municipios como Ataco viven del turismo. La pandemia movió por completo la manera de laborar e imágenes como esta se han vuelto cotidianas. La mascarilla sigue formando parte de aquellos que aún toman en cuenta las medidas de bioseguridad.
La poca afluencia de personas se concentraba en zonas donde estaban diferentes puestos de comida. Familias, parejas y personas solas, generalmente sin mascarilla, eran los que se acercaban a los comercios para consumir sus productos. Sin embargo, el uso de la mascarilla era principal de parte de los comerciantes.
Justo al frente de la iglesia Inmaculada Concepción de María se encuentra el parque Fray Rafael Fernández, el principal de todo Ataco. Este es uno de los sitios más visitados, por sus festivales gastronómicos y eventos generales de los fines de semana. Sin embargo, ante la poca presencia de personas, muchos lugareños se acercan. La mascarilla ya no se suele ocupar en el parque.
La iglesia municipal, Inmaculada Concepción de María, es de las pocas que aún sostiene la idea del cuidado de las medidas de seguridad. En sus bancas, la señalización de distanciamiento social recuerda una época en donde el Covid-19 aún causaba temor a la población. Dicho miedo parece haberse ido.
El parque Fray Rafael Fernández, antes de la pandemia, era uno de esos sitios en donde la afluencia de personas era inmensa. Ahora, tras dos años conviviendo con el coronavirus, solo quedan reflejos de lo que, en un día, fue uno de los pueblos vivos más movidos de El Salvador.

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