Guatemala eleva a diez la cifra de policías muertos tras ataques de pandilleros y decreta estado de emergencia

Fotos publicadas por la Policía Nacional Civil de Guatemala en su cuenta de X

La crisis de seguridad en Guatemala alcanzó un nuevo y doloroso punto este lunes, cuando las autoridades confirmaron que diez agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) fallecieron en ataques atribuidos a miembros de la pandilla Barrio 18, en un episodio de violencia que ha conmocionado al país.

Los hechos se desencadenaron el sábado pasado, cuando reclusos afiliados al Barrio 18 iniciaron motines coordinados en tres prisiones del país, tomando como rehenes a decenas de custodios en exigencia de mejores condiciones y privilegios para sus líderes encarcelados.

Tras intensos esfuerzos por retomar el control, las fuerzas de seguridad liberaron a los rehenes y recuperaron las instalaciones, pero la violencia se extendió a la capital, Ciudad de Guatemala, y otras zonas, donde grupos armados atacaron a agentes policiales en represalia.

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Diez policías muertos en emboscadas y embates

Según el reporte oficial de la PNC, el agente Juan Antonio Paredes Mayén, asignado a la Subestación 12-3-6 en zona 18, falleció la noche del lunes debido a las heridas recibidas en un ataque armado mientras cumplía servicio, lo que elevó la cifra total de agentes fallecidos a diez.

Las autoridades han descrito estos ataques como represalias directas contra las operaciones policiales para restablecer el orden en los penales y combatir a los grupos criminales que operan en el país.

Medidas extraordinarias: estado de emergencia y seguridad intensificada

En respuesta a la escalada de violencia, el presidente Bernardo Arévalo decretó un estado de emergencia nacional por 30 días, aprobado por el Congreso, que otorga facultades ampliadas a las fuerzas de seguridad y restringe algunos derechos civiles.

La medida permite, entre otras acciones:

  • Detenciones sin orden judicial en casos vinculados a la violencia pandillera.
  • Restricción de reuniones públicas o privadas.
  • Movilización de fuerzas policiales y militares para patrullajes intensivos.
  • Limitaciones a la circulación en zonas consideradas de riesgo.

La suspensión de clases a nivel nacional y el reforzamiento de policías y soldados en las calles son parte de las medidas adoptadas para garantizar la seguridad ciudadana ante el clima de tensión.

Reacciones y contexto social

Durante una ceremonia en el Ministerio de Gobernación, el presidente Arévalo expresó su dolor y determinación: “Este ataque no es solo contra los agentes, sino contra la nación entera”. Añadió que el sacrificio de los policías “no quedará en vano” y prometió cárcel para los responsables.

Entre familiares y colegas de los agentes fallecidos hay un profundo sentimiento de pérdida y exigencia de justicia, mientras la población observa con alarma una escalada que pone a prueba la capacidad del Estado para contener a las pandillas más poderosas de Guatemala.

Criminalidad y lucha contra las pandillas

El violento episodio se produce en un contexto de larga lucha contra las estructuras criminales, donde pandillas como Barrio 18 y Mara Salvatrucha (MS-13) han sido clasificadas como organizaciones terroristas por las autoridades nacionales y, en algunos casos, por actores internacionales.