Con 57 votos, la Asamblea Legislativa autorizó al Gobierno de El Salvador a suscribir un acuerdo de alcance parcial con el Estado Plurinacional de Bolivia.
Este tratado establece un marco jurídico e institucional de cooperación e integración económica para facilitar la libre circulación de bienes, expandir y diversificar el comercio bilateral; además de eliminar restricciones arancelarias y no arancelarias, así como promover la cooperación económica, científica y tecnológica.
Con ello, Bolivia otorgará beneficios a 259 productos salvadoreños, mientras que El Salvador a 250 productos de la nación sudamericana, impulsando así el intercambio comercial entre ambas naciones.
Entre los principales productos nacionales que podrán ingresar al mercado boliviano están la tilapia, el atún y los camarones; el café en grano y molido, la confitería y jugos; medicamentos de uso humano y veterinario, cosméticos, productos plásticos, papel y cartón, textiles, confección, calzado y productos de hierro y acero, según detalló la diputada Evelyn Merlos.
Por su parte, El Salvador facilitará el ingreso de productos bolivianos como frutas y flores, hierba mate, medicamentos, pieles y cueros, calzado, vidrio y sus manufacturas, tuberías, accesorios y muebles metálicos.
El convenio también busca garantizar condiciones equitativas para el comercio bilateral. Entre estas: la eliminación progresiva de aranceles, el establecimiento de un régimen de origen, la aplicación de medidas de defensa comercial, así como disposiciones sanitarias y fitosanitarias, así como la regulación de obstáculos técnicos al comercio.
Además, ambos países reconocerán productos propios con valor especial. Bolivia reconocerá productos salvadoreños como el café Apaneca-Ilamatepec, licores artesanales y la pupusa de arroz de Olocuilta, mientras que El Salvador hará lo mismo con productos bolivianos como el singani, la quinua real y los vinos del Valle de Cinti.
El acuerdo permitirá diversificar los mercados de exportación, fortalecer el comercio bilateral, incentivar la inversión y ampliar los espacios de cooperación, como la transferencia de conocimientos técnicos, apoyo en temas energéticos, experiencia en comercialización de gas licuado de petróleo.





