Back2K enciende la nostalgia dosmilera con Plastilina Mosh y una noche de recuerdos

La banda mexicana Plastilina Mosh puso el ambiente 2000ero en el Back2K | Fotos Tulio Galdámez | El Metropolitano Digital

Con Reportes de Blanca Morán.- El festival Back2K convirtió la noche del sábado 18 de abril en un auténtico viaje a la nostalgia de los años 2000, con una celebración musical cargada de energía, recuerdos y fusiones sonoras que hicieron vibrar a los asistentes en BeSport Nuevo Cuscatlán.

Aunque inicialmente el evento contaría con la participación de la banda estadounidense Smash Mouth, su cancelación no frenó el ambiente festivo. El festival se desarrolló con total normalidad y reunió a público que revivió una de las décadas más icónicas de la música alternativa, pop y fusión.

Prueba de Sonido abrió la máquina del tiempo

La banda nacional Prueba de Sonido fue la encargada de encender la nostalgia desde el inicio de la noche. Su presentación incluyó temas que marcaron a toda una generación como Hacer nuestro el universo y Más que una amiga, además de un repaso por canciones nacionales que definieron aquella época como La Maldita, El busero vacilón, Vendedor de sueños, Bolo y Solo.

Con un público entregado desde los primeros acordes, la agrupación logró conectar con la memoria colectiva de los asistentes, preparando el terreno para los actos principales de la noche.

Plastilina Mosh: irreverencia, ritmo y culto dosmilero

El momento más esperado llegó con la participación de los mexicanos Plastilina Mosh, quienes tomaron el escenario con su característico estilo irreverente y su mezcla de rock, electrónica y hip hop.

El dúo hizo estallar la energía del festival con temas emblemáticos como Mr. P. Mosh y Afroman, provocando una respuesta inmediata del público que coreó cada canción como si el tiempo no hubiera pasado.

Un festival que celebró una generación

Back2K se consolidó como una experiencia musical pensada para quienes crecieron en la era de los reproductores MP3, los videoclips en MTV y la explosión de nuevos sonidos en la región. La presencia de artistas nacionales e internacionales permitió un recorrido sonoro que unió generaciones bajo un mismo concepto: la nostalgia de los años 2000.

La noche cerró entre aplausos, luces y recuerdos compartidos, confirmando que la música dosmilera sigue viva y que, en escenarios como el de BeSport, todavía tiene mucho por contar.