La Selección Sub-17 femenina, dirigida por Debbie Gómez está a las puertas de arrancar un nuevo reto en las eliminatorias de CONCACAF.
El 24 de enero comienza en Curazao a luchar por una plaza en el Premundial y termina un proceso de preparación y conformación de un plantel que duró 11 semanas y cuatro partidos internacionales.
El proceso inició con convocatorias y visorías nacionales, en las que se observaron cerca de 60 jugadoras, cifra que fue reducida progresivamente hasta conformar un grupo base de trabajo de 15 elementos. De forma paralela, se llamaron a jugadoras con ascendencia salvadoreña que residen en Estados Unidos y que venían del proceso de la Selección Sub-15.



En noviembre, enfrentaron el desafío del torneo UNCAF, en el cual ganaron tres partidos y perdieron la final ante Puerto Rico. La obtención del subcampeonato evidenció el crecimiento competitivo del equipo.
A partir de esa competencia, el cuerpo técnico identificó posiciones a reforzar, lo que dio paso a nuevas visorías en Estados Unidos, con el apoyo de entrenadores radicados en Los Ángeles y Washington. En total, se evaluaron alrededor de 85 jugadoras, de las cuales 10 fueron integradas a los siguientes ocho microciclos en San Salvador.
Durante las últimas semanas, la Selección Sub-17 Femenina trabaja con un grupo de 25 jugadoras, hasta que se definieron las 21 futbolistas que conformarán la nómina final que viajará a la competencia a enfrentar a Barbados, Curazao y Trinidad y Tobago. El primer lugar de cada grupo y los dos mejores de seis agrupaciones van al Premundial.
El grupo está formado por jugadoras nacidas en 2009 y 2010, por lo que la mitad quedará para competir en el siguiente proceso Sub-17.





