Lima, 3 mar (EFE).- La restricción ordenada por el Gobierno de Perú en la venta de gas natural (GNV) a los vehículos particulares tras una fuga y deflagración en el yacimiento de Camisea, en la región sureña del Cusco, puede afectar a 1,3 millones de personas en el país, informó este martes la Asociación Automotriz del Perú (AAP).
«El impacto es importante, considerando que a nivel nacional son 350.000 vehículos que ya circulan y tienen consumo de gas natural vehicular registrado, la gran mayoría están en Lima», declaró en el Canal N de televisión el gerente de estudios económicos y estadísticas de la AAP, Alberto Morisaki.
El experto señaló que, de ese total, los vehículos particulares que se usan para el transporte y el servicio de taxi son 336.000, lo que puede impactar en un promedio de 3,8 personas por hogar, hasta llegar a los 1,3 millones de afectados.
Morisaki remarcó que en Perú el gas natural es 70 % más barato que la gasolina y 55 % más barato que el gas licuado de petróleo (GLP).
El representante de la AAP indicó que las reservas de gas actuales pueden permitir abastecer durante 14 días el servicio y que la solución de este problema debe evitar que se afecte al servicio residencial, comercial y al transporte público.
El Ministerio de Energía y Minas de Perú (Minem) declaró este lunes en emergencia el suministro de gas natural para que se pueda ejecutar «con la mayor celeridad, los trabajos técnicos necesarios», después de que el domingo se produjera una fuga y deflagración en Camisea, en la selva de la región de Cusco.
La empresa operadora Transportadora de Gas de Perú (TGP) informó el domingo de este incidente, activó su plan de respuesta y anunció que suspendió temporalmente el transporte de gas en ese tramo para controlar la emergencia.
Ante esto, el Minem dispuso la activación del mecanismo de racionamiento y que el volumen disponible de gas natural se asigne de manera prioritaria al suministro en hogares, comercios y medios de transporte público.
Por ese motivo, la empresa distribuidora Calidda señaló que se ha restringido la venta de gas para vehículos particulares en Lima, lo que este lunes provocó largas filas de coches en gasolineras en la capital.
Esas filas se mantuvieron durante las primeras horas de este martes en varias estaciones de combustible de la capital peruana, sobre todo en la zona céntrica, donde los choferes de vehículos particulares y taxistas se quejaron del elevado precio de la gasolina y el GLP.
(c) Agencia EFE






