LA NACION
Noah Wyle es el ejemplo de que tarde o temprano todo llega. A veces hay que alejarse y soltar para tener —en su caso, 30 años después— un regreso triunfal y hasta histórico.
Cuando tenía 23 años, irrumpió en la escena con su personaje del doctor John Carter en ER Emergencias (ER) y, a pesar de que captó la atención de la audiencia, quedó un poco en la sombra de George Clooney. Tenía todo para abrirse paso en Hollywood, pero —por elección propia u obra del destino— su carrera solo se asoció a este único proyecto, la mayor pesadilla de cualquier intérprete.
Pero, en lugar de rechazar este encasillamiento, cuando estuvo listo decidió usarlo a su favor, aceptarlo y resignificarlo. Y los hechos demuestran que fue, sin lugar a duda, la mejor decisión que pudo haber tomado. Hoy, a los 54 años, protagoniza una de las series más galardonadas y exitosas de los últimos años, rompió un prestigioso récord de Hollywood y recibió una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood.
¿Quién dijo que las segundas partes no son buenas? ER Emergencias caminó para que Dr. House, Grey’s Anatomy, New Amsterdam y The Good Doctor pudieran correr. Ambientada en el ficticio Cook County General Hospital de Chicago, la serie creada por Michael Crichton, emitida entre 1994 y 2009 y cuyas 15 temporadas se pueden ver en Netflix y HBO Max, encontró la fórmula del éxito al mezclar diagnósticos médicos, internaciones, consultas y cirugías con romances, amistades, secretos y, sobre todo, mucho drama.
En ese momento, un tal George Clooney, de 33 años, y un desconocido Noah Wyle, de 23, se convirtieron en estrellas por sus papeles del carismático y seductor médico pediatra Doug Ross y el tímido y talentoso residente John Carter. La dupla fue tan icónica que hasta hicieron una participación especial en el episodio 17 de la primera temporada de Friends, una gran hazaña en aquellos tiempos.
Aunque arrancaron con cierta igualdad de condiciones y se volvieron grandes amigos, en el medio sus carreras tomaron rumbos bastante diferentes.
Clooney dejó la serie al final de la quinta temporada para dedicarse de lleno al cine. Y es que por ese entonces ya se había puesto el traje de Batman en la película de Joel Schumacher de 1997 y había experimentado lo que era ser protagonista en Del crepúsculo al amanecer (From Dusk Till Dawn). Su decisión fue acertada porque, aunque nunca se lo podrá desvincular del todo del Dr. Ross —al cual volvió a interpretar en participaciones especiales de la serie—, le sacó provecho a su popularidad y pasó a ser uno de los actores y productores más aclamados de Hollywood. Sin embargo, su coprotagonista no tuvo la misma suerte.





