
Por Karen Pineda
La música regional mexicana vivió una noche histórica en El Salvador con la llegada de Junior H, quien debutó en tierras salvadoreñas este sábado 16 de mayo con un espectáculo cargado de nostalgia, energía y corridos tumbados en el Parque de Pelota Saturnino Bengoa.
El artista mexicano reunió a miles de seguidores en la capital salvadoreña como parte de su gira “Latinoamérica en Lágrimas 2026”, una propuesta musical que mezcla sonidos sierreños, urbanos y letras melancólicas que han conectado con toda una generación.
Desde el inicio del concierto, el ambiente se transformó en una fiesta musical. El público recibió con gritos y aplausos temas como “Rockstar”, “Entre nosotros” y “Miéntele”, mientras las luces y efectos visuales acompañaban cada interpretación.
La expectativa era alta, ya que se trataba no solo de la primera visita de Junior H al país, sino también de uno de los primeros conciertos masivos dedicados completamente al fenómeno de los corridos tumbados en El Salvador.
Durante el espectáculo, el cantante recorrió un extenso setlist que incluyó éxitos como “El Hijo Mayor”, “Bipolar”, “LA CHERRY”, “Las noches”, “En donde estas”, “Mis llamadas” y “DEMENCIA”, manteniendo al público cantando de principio a fin.
Uno de los segmentos más aplaudidos ocurrió cuando Junior H presentó versiones especiales en mariachi de algunos de sus temas más populares, aportando un toque más sentimental a la velada. La interpretación de “Y lloro” provocó que cientos de asistentes encendieran las luces de sus teléfonos celulares creando una escena emotiva dentro del recinto.
El artista también incorporó covers de canciones popularizadas por Peso Pluma, como “Luna” y “LADY GAGA”, además de una versión de “Tú sin mí” del cantante Dread Mar-I.
La presentación confirmó el auge que vive actualmente el regional mexicano entre el público joven salvadoreño, consolidando a Junior H como una de las figuras más influyentes del género.
Con una producción de alto nivel y un público entregado de principio a fin, la noche del sábado quedó grabada como el inicio de una nueva etapa para los conciertos de corridos tumbados en El Salvador.



