Patricia Zuleta, pintora y cantora: “Ser pintora es más difícil porque es una figura que la gente no la digiere”

Patricia Zuleta es el personaje de esta semana de la sección Retratos | El Metropolitano Digital

Por Santiago Leiva

Patricia cruza el lumbral del medio siglo, pero mantiene  el alma joven, y el espíritu combativo y rebelde que se dibujó desde su niñez y adolescencia. Se enlistó en las filas urbanas de las FAL (Fuerzas Armadas de Liberación) en sus tiempos de colegio,  y luego estudió un bachillerato en alta costura y diseño, para más tarde terminar pintando sus sueños sobre lienzos o denunciar injusticias y cantarle al amor en compañía de su fiel guitarra.

“Soy zurda y más terca que una cabra. Siempre me metía en problemas por ser muy atrevida”, dice Patricia Zuleta, convertida hoy en una hábil pintora y cantora de música latinoamericana y boleros.  Patricia descubrió el gusto por el arte desde que era una niña.

Recuerda que sus primeros trazos los hizo en los cuadernos que su padre utilizaba en el bachillerato nocturno, pero no fue sino hasta que llegó a la mayoría de edad en que apostó formalmente por la pintura como profesión y la música como forma de expresión y contribución solidaria. “Mi padre tenía que esconder sus cuadernos porque si no se los llenaba de garabatos”, afirma. Fue en 2009 que Patricia decide firmemente coger de nuevo la paleta y el pincel, y desde entonces ya suma varias exposiciones así como un estilo definido. “Mis cuadros son primitivistas y casi siempre ese estilo refleja la naturaleza, nada humano. Son paisajes en el que  no se ve el rastro del hombre. Lo que más llama la atención en mis cuadros es el cielo porque para mí es la presencia de Dios”, dice.

Obviamente vivir del arte de pintar en El Salvador es un tema complicado aunque no significa que sea imposible. “Si usted pinta lo que a la gente le gusta puede vivir de la pintura. A la gente le gusta los paisajitos, las casitas, las verduras, las frutas, pero si usted pinta un paisaje con tema social eso nadie se lo va a comprar”, advierte. Patricia vive indirectamente de la pintura, se dedica a dar clases personalizadas a niños, pero más en función de brindar ayuda a infantes que enfrentan problemas de personalidad. Sandra Patricia Zuleta es el personaje que navegará por las páginas de El Metropolitano Digital esta semana. Acá la platicadita con ella.

 

En su muro de Facebook aparece registrada como Patricia Zuleta Pintora ¿lo de pintora es referencia a una profesión o es apellido?

Es por mi profesión. Desde pequeña me ha gustado pintar y cantar. Intenté ponerle cantora también, pero me dijo la máquina que no podía jajaja.

 

¿Zuleta si es un apellido?

Sí, Zuleta si es mi apellido

 

¿Y de dónde viene ese apellido?

Es español como todos los que tenemos la mayoría de acá. Yo soy digamos la tercera generación en cruce, porque el acta de nacimiento de mi abuela todavía dice indígena, hija ilegítima de Don Miguel Cea español. Imagínese la discriminación o sea que ella era una hija fuera del matrimonio. Mi papá era hijo de una española, digamos que yo soy mestiza. Mi mamá es de Izalco y mi papá de Morazán.

 

Pero usted es capitalina, nació en San Salvador…

Sí nací en Salvador y nos fuimos a vivir a San Marcos cuando tenía cinco años. Desde entonces he vivido ahí y quizá por ser un lugar que refleja mucho la belleza de naturaleza viven muchos artistas, en especial pintores y cantantes. Lo más común en San Marcos es que los niños dibujen y pinten. Hay muchos artistas famosos como por ejemplo Óscar Vásquez, hay varios. Estaba viendo que la naturaleza siempre hace que el hombre se vuelva hacia el arte.

 

¿Es San Marcos una cuna del arte?

Sí, porque incluso su nombre San Marcos Cutacuzcat quiere decir  “Joya al pie de la Montaña”.

Leí por ahí que sus primeros trazos o intentos de dibujos los hizo en los cuadernos de su papá…

Sí, tenía como cinco años y él estaba en bachillerato porque terminó sus estudios de noche. Él tenía que esconder sus cuadernos porque si no se los llenaba de garabatos. Si él hacía un esqueleto de la anatomía humana yo lo quería hacer igualito en la página de a la par. Le manchaba todos los cuadernos al pobre; él se enojaba como era natural, pero cuando miraba que el cuaderno estaba lleno ya no me decía nada. Lo que hacía era esconder sus cuadernos y dejarme uno para que lo siguiera manchando.

 

¿Ahí nace su gusto por el dibujo?

Sí, esos fueron mis primeros experimentos con el dibujo. Quería imitar todos los dibujos que el hacía en sus clases como las partes de una planta, el ojo humano. Todas esas cosas yo las trataba de imitar. Siempre me interesó eso y por eso luego estudié un bachillerato vocacional.

 

¿Bachillerato vocacional?

Sí, era un buen programa. Teníamos 15 materias solo en primer año. Diez materias vocacionales y cinco comunes. En las vocacionales teníamos dibujo y diseño, anatomía humana, biología, historia del arte, educación estética; dibujo y color. Era una formación completa. La educación que nos estaban dando era para que fuéramos empresarias porque era alta  costura, y diseño. En diseño iba todo lo que era pintar, dibujar, crear un cuerpo todas las dimensiones correctas, pero la reforma de 1992 lo quitó de bachillerato y lo llevó a técnico.

 

Imagino que aprendió a diseñar ropa, ¿no le gustó ese oficio?

Sí claro (aprendí), pero aquí esa carrera no es valorada, al igual que ser artista. Además yo puse una pausa en mi carrera porque me casé, tuve siete hijos y me dedique a cuidarlos, a criarlos. Hasta que el último tuvo como diez años, volví a mi carrera. Empecé a actualizarme en mis conocimientos de pintura, porque la pintura evoluciona con el tiempo. Así fue como asistí a un cursillo auspiciado por la UNICEF en la alcaldía de San Marcos que fue dado por un sicólogo y duró casi cinco años. Fue un taller escuela muy extenso, fueron tres años de formación en el manejo del color y la acuarela que es mi especialidad. A la par nos iba dando las técnicas de cómo ayudar a los niños con problemas de estrés, de personalidad, con la pintura.

 

¿Cuándo inicia la pintura como profesión?

Como profesión en 2009.

 

Pero antes ya había pintado…

Sí había pintado, pero cosas pequeñas o figuras de Santos para la comunidad en la iglesia. Fue en 2009 que termine la actualización en pintura y me dedique a hacer mi exposición.

 

Pintaba Santos, ¿qué Santos?

El Corazón de Jesús, el Divino Rostro, San Marcos. En 2009 como le cuento empecé con las exposiciones en las casas de la cultura y últimamente en la (Universidad) Tecnológica. Cuando se abrió la Catedra de Genero nos conocimos con la licenciada Marta Velásquez que es la decana y ella vio que nuestro grupo que se llama Arte Mujer  era bien interesante. Es que a nosotros no solo nos interesaba exponer sino que hacíamos un conversatorio porque queríamos hablar con los jóvenes para que conocieran cual era la experiencia de las pintoras en el país; que vieran que esta figura no es aceptada. Si a un hombre artista le cuesta a una mujer le cuesta más.

¿Es más difícil ser pintora que pintor?

Sí es más difícil. Porque es una figura que la gente no la digiere. Para la sociedad que es muy tradicionalista en el país, una mujer tiene que estar en su casa atendiendo a sus hijos, atendiendo a su esposo, y si se sale de ese decano es una mala mujer. La mayoría de gente ve a los pintores como vagos, sin oficio o que tiene mucho dinero y por eso se dedica a pintar jajaja.

 

Jajaja entonces para la gente la profesión de pintor es para vagos…

Y para adinerados. A mí  me da mucha tristeza ir al CENAR porque la reforma de 1992 les afectó mucho a ellos también porque el bachillerato en arte desapareció, y ahora ellos se dedican a dar cursillos nada más. Cursillos de tres meses, de seis meses y si usted va a ver los estudiantes, usted solo va a ver hijos de papi y señoras que no tienen nada que hacer. A un artista que de verdad demuestre el amor por el arte no lo va a encontrar.

 

Me contaba empezó pintando Santos, pero imagino luego creo un estilo propio de pintura ¿cómo lo define?

Claro que sí, mis cuadros son primitivistas y casi siempre ese estilo refleja la naturaleza, nada humano. Son paisajes en el que  no se ve el rastro del hombre. Lo que más llama la atención en mis cuadros es el cielo porque para mí es la presencia de Dios.  Cuando en un cuadro reflejo un árbol muerto es la figura dominante porque casi siempre cuando un árbol muere es por causa del hombre. Cuando he pintado cuadros como por ejemplo una casa casi siempre es por petición de quien ha encargado el cuadro. Esos cuadros ya no son primitivistas si no que son costumbristas. Y bueno como a mí me gusta dar colores impresionantes en el cielo, entonces mi estilo se ha fusionado en el estilo impresionista-primitivista. Ese es mi estilo. Hoy me he dedicado a hacer (pinturas) miniaturas que son cuadros pequeñitos, pero con detalles exactos. A este estilo hubo un tiempo que se le llamó impresionista porque trataba de copiar la realidad, pero en proporciones muy pequeñas.

 

¿Se venden?

Casi siempre son los cuadros más vendidos, porque aquí la gente es rarísimo que compre un cuadro, los que compran cuadros son los extranjeros, y no quieren cuadros muy grandes porque se los tiene que llevar en su maleta de mano o no quieren que pese mucho. Entonces el cuadro que más se vende es el  pequeño. El más aceptado es el de 7 cm X 8 cm, y el que le sigue 12 cm x 10 cm.

 

¿Da acá la pintura para vivir o alcanza solo para los materiales?

Jajaja solo para pagar los gastos de la pintura. Yo de lo que estoy viviendo ahora es de dar clases a niños con problemas de personalidad.

Entonces no da para comer, para vivir jajaja…

Depende del ramo que elija, si usted pinta lo que a la gente le gusta puede vivir de la pintura. A la gente le gusta los paisajitos, las casitas, las verduras, las frutas, pero si usted pinta un paisaje con tema social eso nadie se lo va a comprar. Si yo me dedicara solo a pintar y buscara galerías donde exponer me diera para vivir porque la pintura miniatura si se vende, pero yo ahora he enfocado  mi carrera en ayudar a los niños. Gracias a mi maestro Óscar Vásquez, que es sicólogo, descubrí otra faceta en mi carrera. Descubrí para qué  sirve la pintura en un niño que digamos  es hiperactivo o que es violento. Hay ejercicios motrices que ayudan a descubrir que le pasa el niño con solo ver como escribe, como lleva el trazo. Por ejemplo si un niño es violento hace su trazo grueso, si es tímido lo hace delgadito. Muchas cosas así las he ido descubriendo con la pintura.

 

¿En alguna parte de su pintura hay denuncia?

Sí hay. Hay lenguaje semántico. Una vez nos pidieron que dibujáramos un tema relacionado con la Independencia y yo dibujé el Ángel de La Libertad, pero con las alas rotas y encadenado. Lo publicaron y recibió un montón de comentarios que era muy simbólico, muy expresivo, pero nadie dijo lo voy a comprar.

 

¿Cuál es el precio más alto que ha cobrado por una pintura?

La más cara creo que fue un críptico de cinco cuerpos que valía $800 dólares. Eso es lo que está de moda ahorita, pintar manchas que se le llama realismo mágico y también abstracto. Ahorita está de moda el abstracto ecléctico que solo son manchas y solo tira usted la bolsa de pintura para que explote en el lienzo.

 

¿En El Salvador también es moda?

Sí, en las grandes galerías de la San Benito o la Gran Vía solo va a ver cuadros así y los clásicos de caballos o paisajes de El Salvador muy específicos de artistas como Miguel Ángel Ramírez que pinta sus niños indígenas. Un cuadro de esos está cotizado en unos $5 mil dólares y aunque sea pequeño porque lo que él vende es su nombre. El compañero ha logrado tener una gran aceptación entre la sociedad de alcurnia y sus cuadros son muy bien vendidos.

 

¿Se ha visto tentada a entrar a esta moda o seguirá fiel a su estilo?

Pues si me he visto tentada a entrar a esa moda, pero perdería mi libertad porque yo he visto como pasan (de ocupado) estos artistas que tienen un estilo aceptado de ventas. Esa gente no tiene vida, pasan en su taller solo pintando y pintando.

 

Me contaba que usted ahora da clases de pintura y descubre en ello problemas de personalidad en niños…

Si doy clase, son arte terapias y solo puedo tener máximo dos alumnos por clase, pero casi siempre solo uno. Desgraciadamente el mayor problema con que me he encontrado es que cuando descubro un síndrome incómodo en un niño a los papás no les gusta. Por ejemplo si les digo que el niño el problema que tiene es que tiene el síndrome del niño emperador y les digo todos los síntomas y concuerdan con la personalidad del niño me dicen: mire fíjese que ya no la queremos, ya no necesitamos de su clase jajaja.

 

¿Qué tipo de síndrome ha descubierto a través de sus clases de pintura?

Pues una vez descubrí a un niño psicópata. Los niños psicópatas no saben diferenciar cuando algo es bueno o malo. El niño en medio de la clase se levantaba a la cocina a agarrar cuchillos y los clavaba en la mesa. Le preguntaba porque haces eso y me decía: es que voy a ver si asusto a mi hermanita…

 

¿Qué podemos descubrir a  través de un trazo?

A través de un trazo podemos descubrir si un niño está enojado, si está triste o está deprimido. Por ejemplo si un niño es de carácter fuerte, temperamental, dominante sus trazos son gruesos. Sí es tímido escribe bien pálido apenas y se mira el trazo. Si es nervioso, es incapaz de hacer una línea recta. Y si el niño tiene una personalidad mixta que está deprimido y de repente explota puede incluso hasta romper la página si no es capaz de hacer lo que se le ha pedido.

 

A ver, el otro día le vi interpretando unas canciones, usted también canta, ¿Cuándo llega esta faceta a su vida?

Cuando tenía siete años una vez que fui a la casa de mi abuelo vi una guitarra colgada y dije yo voy aprender a tocar esa cosa, entonces cuando tenía 20 años empecé a aprender a tocar guitarra en la parroquia. De la parroquia salte a los eventos, yo aprendí sola a tocar.

¿Qué canta en los eventos a los que la invitan?

Más que todo música latinoamericana y boleros. Canto música latinoamericana porque tengo un pensamiento de izquierda y a los eventos que me invitan casi siempre son ad honoren.

¿Algún artista en particular?

Me gusta como escribe Violeta Parra. Las letras y la música son hermosas, y comprendo a esta mujer que decidió quitarse la vida porque vivir sin amor es horrible, y ella prefirió morir a vivir sin amor. Las letras de ella todas hablan de amor.

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