El país de los “irresponsables”

Con una campaña electoral, que inició oficialmente el pasado 3 de enero pero que ha estado bombardeando a la población desde algunos meses atrás, el salvadoreño ha sido testigo de todo un desfile de estrellas que han protagonizado desde escenas de telenovela de época, pasando por películas de acción hasta la comedia.

Todo un reparto único  y poco original, pero eso sí, tenemos candidatos que han demostrado sus dotes de interpretación y que prometen ser más de lo mismo. Según la crítica entre los protagonistas están los mismos fósiles que se han marcado un tanto por seducir a menores de edad, tenemos al golpeador de mujeres, a una reina de la melaza; al empresaria guapo y al no tan guapo.

Y la lista se extiende con los ex periodistas  y no pueden faltar las edecanes o presentadoras de televisión, también hay otros personajes de series animadas. Todos ellos puestos en esas categorías por una gran mayoría de salvadoreños que tienen ansias de ridiculizarlos y expresarles lo hartos que están de ellos.

Muchos lo han gritado en todas sus cuentas de redes sociales  y en las de sus conocidos. Otros han ido más lejos y se han echado el arte con “memes“o videos.

No importa la variante, el objetivo es siempre igual, que todos sepan que la clase política “es la misma miasma” y que toda su actuación es un circo y éste ya no vende.

Yo, soy una de esas voces que denuncian desde mi profesión, estoy cansada de la novela, pero también estoy cansada de los irresponsables. Porque el problema de El Salvador no solo son los que hacen política sucia y hacen de ella su modo de vida, es también del ciudadano que es simple espectador.

Estoy cansada de los que critican, odian y se dan golpes de pecho siempre que sale a luz algún acto irresponsable o corrupto de los políticos; pero que al momento de tomar al toro por los cuernos y actuar como ciudadano y salvadoreño responsable, ignora su deber esperando que otro tome ese papel.

Ese irresponsable, es el que normalmente no vota,  se queja porque le tocó ir a cuidar urnas o le dio gracias a Dios que no le tocó. La pregunta es ¿Cómo vamos a cambiar algo si no somos parte activa? Solo con sacar humo de los teclados del teléfono o las computadoras  nuestro problema no va a cambiar.

Ejercer nuestro derecho ciudadano es lo único que ahora puede hacer algo por El Salvador.

Tomemos un rol responsable y acudamos a las urnas decidiendo quiénes llevaran el timón de este hermoso país, que está perdiendo su brillo por el asedio de hampas como las maras y políticos corruptos que pactan y mercantilizan nuestra libertad y bienestar.

¿Qué no lo convence ninguno? ¿Qué va anular su voto? ¿Qué no sirve de nada? Dejémonos de excusas, no seamos irresponsables de dejar en manos de otros nuestro presente y futuro para luego culparlos. Como dijo el político y escritor, Edmund Burke “Lo único que necesita el mal para triunfar es que los hombres buenos no hagan nada”.

Usted decida quiénes lo van a representar. Si ya no quiere legisladores que ven todo rojo, castíguelos con su voto; si la retórica tricolor ya no lo engaña, demuéstreselos y si la aberración que GANA su salario a costas del pueblo lo tiene harto, hágaselo saber con el arma más poderosa, nuestra democracia por medio del sufragio.

Y si se equivoca en las urnas, asuma su responsabilidad, dejar que otros decidan y después culparlos es de cobardes.

No siga fortaleciendo un país de irresponsables. Según el Tribunal Supremo Electoral (TSE)  somos cerca de 5 millones 186 mil ciudadanos los que podemos votar, eso quiere decir que somos más de 5 millones los que podemos generar cambios.

Yo quiero seguir escribiendo y expresándome  por eso: #votoporunpaislibre

Si quiero mejores oportunidades laborales: #votoporunelsalvadordiferente

Si quiero educación: #votoporunelsalvadormejor

Como ciudadano que ama este bello país: #voto

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