“En la Avenida de los Ausentes”: el teatro universitario que convierte la memoria en acto de resistencia

El teatro universitario salvadoreño continúa demostrando que es un semillero fértil de talento, reflexión y compromiso social | Fotos El Metropolitano Digital

El teatro universitario salvadoreño continúa demostrando que es un semillero fértil de talento, reflexión y compromiso social. Prueba de ello es “En la Avenida de los Ausentes”, una obra creada y dirigida por Gabriela Serrano, estudiante de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Dr. José Matías Delgado, que ha logrado conmover al público y abrir un espacio de diálogo sobre la memoria histórica, la identidad y el rol del arte en la sociedad.

El proyecto nació en el aula, como parte de la cátedra de Dramaturgia impartida por la reconocida dramaturga Jorgelina Cerritos. Lo que inició como un ejercicio académico se transformó en un texto dramático de 15 páginas, concebido desde una urgencia personal: visibilizar las desapariciones forzadas ocurridas el 30 de julio de 1975, un hecho que marcó a varias generaciones y que, con el paso del tiempo, ha sido reducido a cifras.

“Más allá de los números, eran personas”, reflexiona Serrano, quien decidió abordar este episodio histórico desde una mirada sensible que también integra temas como la masculinidad, la familia y la memoria. El proceso creativo partió de una pregunta clave: ¿qué se puede decir que no se haya dicho antes?, lo que dio paso a una profunda investigación de campo.

En ese camino, la joven dramaturga contó con el acompañamiento de Homero López, pedagogo fundamental del teatro salvadoreño, y Fidel Cortés, cofundador del grupo Sol del Río y docente de actuación, ambos testigos directos de los sucesos de 1975. Sus testimonios y experiencias enriquecieron la construcción del texto y dieron vida a personajes como Ernesto, cuya voz, aunque situada en el pasado, dialoga directamente con el presente.

“Lo que Ernesto dice en 1975 puede leerse hoy como la voz de cualquier artista de mi generación”, afirma Serrano. Esa conexión temporal es, a la vez, lo trágico y lo bello de la obra: realidades que se repiten y caminos adversos que otros artistas ya recorrieron antes.

Con el texto finalizado, el proyecto dio un nuevo giro al convertirse en un montaje escénico bajo la guía del actor y director Mauricio Nieto, quien acompañó a Serrano en su primera experiencia dirigiendo actores. “La obra tomó cuerpo y surgió la magia del montaje”, relata la directora, destacando la comunicación fluida y el trabajo colaborativo que permitió materializar la visión inicial.

El proceso también contó con el apoyo de Ale Pira, docente de producción teatral, y un elenco conformado por Gabriel Pinto, Wendy Sigarán, Eduardo Torres, Diego Orellana, Alison Argueta, junto al ensamble integrado por Nicole Monge, Jim Grof, César Bermúdez, Luis Herrera y Arturo Zelaya, además de la participación especial de Fidel Cortés como actor. La creación de las imágenes escénicas surgió de manera orgánica, a través de improvisaciones, dinámicas colectivas y hallazgos inesperados que fortalecieron el lenguaje visual del montaje.

Las funciones iniciaron en el Teatro Matías de la Universidad Dr. José Matías Delgado, con una asistencia que superó las expectativas del equipo. Posteriormente, la obra se presentó en La Nave Cinemetro, un espacio simbólico para el proceso creativo, donde el acompañamiento del público reafirmó el impacto del montaje. El cierre tuvo lugar en el Solar Teatro de Cojutepeque, en el marco de su 12 aniversario, dotando a la última función de un carácter especialmente emotivo y simbólico.

Más allá de las presentaciones, “En la Avenida de los Ausentes” representa el cierre de un ciclo y el inicio de otro. Para Serrano, fue su último trabajo universitario en el técnico; para Nieto, su primer año como docente en la institución. Coincidencias que reflejan la esencia del teatro: encuentros, comunidad y transmisión de saberes.

“No buscamos graficar el horror, sino llevar estas historias a la teatralidad para que cualquiera pueda reconocerse en ellas”, explica la joven directora, quien define el proyecto como un abrazo para los artistas, para quienes han resistido y para quienes siguen creando en el país.

La obra es, en esencia, un acto de memoria y resistencia cultural. Un recordatorio de que el teatro universitario no solo forma profesionales, sino que también construye comunidad, mantiene viva la historia y reafirma que el arte sigue siendo una herramienta necesaria para narrarnos como sociedad.

En “En la Avenida de los Ausentes”, el talento joven alza la voz y demuestra que en las aulas universitarias se están gestando propuestas escénicas que merecen atención, acompañamiento y escenarios donde seguir creciendo.

Gabriela Serrano, estudiante de la carrera de Artes Dramáticas de la Universidad Dr. José Matías Delgado, escritora y productora de En la Avenida de los Ausentes