Cientos de feligreses se congregaron desde tempranas horas para participar en la procesión del Domingo de Ramos, que partió desde la iglesia El Calvario, en el Centro Histórico de San Salvador, marcando el inicio de la Semana Santa.
La jornada religiosa inició con la bendición de palmas en la plaza San Jerónimo, ubicada a un costado del templo, donde los asistentes llevaron sus ramos para ser bendecidos.




De acuerdo con la tradición, las palmas simbolizan la bienvenida que recibió Jesucristo en Jerusalén, siendo un elemento central en esta conmemoración.
Durante el recorrido de la procesión por las calles del centro histórico, la feligresía alza sus ramos y dice al unísono: «¡Viva Cristo Rey!», «Viva la iglesia católica!».





El párroco de la iglesia el Calvario, Elder Romero, presidió la bendición, acompañando a los fieles en este acto que da paso a una de las celebraciones más importantes del calendario litúrgico.











