Desde tempranas horas, feligreses católicos se congregaron en distintas parroquias del país para participar en la misa del Miércoles de Ceniza, celebración que marca el inicio del tiempo litúrgico de la Cuaresma.
Con profunda fe, cientos de salvadoreños acudieron a la Basílica Nuestra Señora de Guadalupe, en La Ceiba, donde participaron en la eucaristía y la tradicional imposición de la cruz de ceniza en la frente.
Las cenizas utilizadas en esta ceremonia provienen de la quema de las palmas bendecidas durante el Domingo de Ramos del año anterior. Este proceso simboliza el paso de la alegría a la reflexión, dando apertura a un período de recogimiento espiritual.
Bendecidas por el sacerdote, las cenizas representan la fragilidad humana y el llamado a la conversión, recordando a los fieles la importancia de la humildad, el arrepentimiento y la renovación espiritual.
El Miércoles de Ceniza marca el inicio de los 40 días previos a la Pascua, un tiempo de preparación en el que los creyentes son llamados a la oración, la reflexión y el cambio interior, en memoria de los 40 días que Jesús pasó en el desierto.
#MiércolesDeCeniza | Durante la imposición de la cruz de ceniza, el sacerdote pronuncia la frase: “polvo eres y al polvo volverás”, recordando a los fieles la fragilidad de la vida y la importancia de vivir con humildad, reflexionando sobre sus acciones y su camino espiritual.… pic.twitter.com/gqkz4hh5yd
— Secretaría de Prensa de la Presidencia (@SecPrensaSV) February 18, 2026



