Denuncia contra Kylie Jenner: una exempleada aseguró que tenía prohibido mirarla a los ojos

La Nación

Kylie Jenner vuelve a quedar en el centro de la polémica luego de que una segunda empleada doméstica iniciara acciones legales en su contra. Según trascendió, la mujer asegura haber sido víctima de situaciones de discriminación y acoso mientras trabajaba en la residencia de la modelo, lo que causó fuerte revuelo.

Recientemente, Los Angeles Times dio a conocer que Kylie Jenner y su empresa, Kylie Jenner Inc., fueron demandadas junto a las firmas Tri Star Services y La Maison Family Services, además de la supervisora de personal Itzel Sibrian. La denuncia fue presentada por una exempleada doméstica identificada como Juana Delgado Soto.

Según consta en la presentación judicial, Soto asegura haber atravesado múltiples situaciones irregulares mientras trabajó en la casa de la empresaria entre mayo de 2019 y agosto de 2025. Entre las acusaciones, menciona discriminación racial, acoso, falta de pago de salarios y la ausencia de medidas adecuadas para prevenir o abordar este tipo de conductas, entre otros perjuicios.

A lo largo de sus seis años de trabajo, Soto también sostiene que en reiteradas ocasiones no se le permitieron los descansos correspondientes, tanto para comer como para recuperarse durante la jornada. Además, asegura que su situación se agravó a partir de 2023, cuando Itzel Sibrian pasó a ser su supervisora directa, marcando, según su relato, un deterioro aún mayor en sus condiciones laborales.

Graves acusaciones: burlas, amenazas y hostigamiento laboral

De acuerdo con un episodio que habría ocurrido en 2024, Soto sostiene que decidió presentar una queja ante el área de Recursos Humanos luego de que Sibrian se burlara de su acento, su situación migratoria y su origen, además de insultarla. A raíz de esa denuncia, la supervisora habría sido apartado de su cargo de manera temporal, aunque posteriormente fue reincorporado a sus funciones.

Según su relato, tras ese regreso el maltrato no solo continuó, sino que se intensificó. Soto asegura que Sibrian llegó a amenazarla con despedirla si no extendía su jornada laboral el día de su cumpleaños, lo que le impidió asistir a una celebración sorpresa organizada por sus seres queridos. Asimismo, denunció otro episodio en el que dos supervisoras, identificadas como Patsy y Elsy, le habrían negado el tiempo necesario tras el fallecimiento de su hermano y la hostigaron cuando intentó concurrir al funeral.